Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Objetivo: mejorar los mercadillos

Tanto los marchantes como el consejo de administración de Espimsa opinan que los lavabos públicos en el mercadillo de Bonavista son una prioridad y no pueden esperar al 2020

Carla Pomerol

Whatsapp
El mercadillo de Bonavista es el más grande y, a la vez uno de los más castigados, de Tarragona. Los marchantes reivindican más seguridad. FOTO: I. serrano

El mercadillo de Bonavista es el más grande y, a la vez uno de los más castigados, de Tarragona. Los marchantes reivindican más seguridad. FOTO: I. serrano

Los mercadillos municipales de Tarragona cuentan, desde hace años, con carencias importantes. Sin lugar a dudas, el más castigado es el de Bonavista, donde los marchantes hace años que reivindican mejoras. El pasado mes de noviembre, el Ayuntamiento aprobó una ordenanza que regula la venta no sedentaria en Tarragona, es decir, en los mercadillos municipales. Fue entonces cuando Espimsa se comprometió a elaborar un documento que contemplase algunas de las actuaciones necesarias en los mercadillos. El plan de mejora, que fue aprobado esta semana por Espimsa, también marca las prioridades y el orden previsto de inversiones por parte del Ayuntamiento.

En Tarragona hay siete mercadillos: Plaça Corsini –que actualmente está en la Rambla Nova–, Torreforta, Bonavista, Sant Salvador, Sant Pere i Sant Pau, Catedral y Plaça del Fòrum. Según la ordenanza municipal aprobada en noviembre, estos mercadillos deben disponer de un punto de suministro de agua, un punto de conexión de electricidad, lavabos públicos y un sistema de recogida y gestión de residuos

Para la mayoría de ellos, la carencia más importante es la falta de lavabos públicos. Josué García, que tiene una parada de calzado en Bonavista, asegura que «es una vergüenza que un mercadillo como este no cuente con unos lavabos públicos», y añade que «los bares nos cobran –a los marchantes–, cincuenta céntimos cada vez que necesitamos ir al lavabo. Y esto no es normal». Según explica García, en la entrada de los lavabos de los bares hay una barra que no permite el paso a cualquiera y que obliga a ir a buscar un tíquet en la caja, a cambio de cincuenta céntimos.

La primera versión del plan de mejora marcaba el orden de inversiones. Los lavabos de Bonavista estaban previstos para el 2020. Esta semana, el consejo de administración de Espimsa aprobó el plan de mejora, con la condición de adelantar la construcción de estos lavabos, que costarían a las arcas públicas unos 180.000 euros, aproximadamente. Según la concejal de Comerç y presidenta de Espimsa, Elvira Ferrando, «creemos que los lavabos de Bonavista estarán listos antes del 2020, ya que son una prioridad para nosotros». Para los grupos municipales, con representación en el consejo de administración de Espimsa, la instalación de los lavabos de Bonavista deben ser lo primero de la lista de prioridades.  

Por su lado, en los mercadillos de la Plaça Corsini y Torreforta se utilizarán los lavabos públicos de los mercados. En el resto de mercadillos, se instalarán unas cabinas sanitarias químicas –conocidas como Poli-Klin–. Una vez finalizada la jornada, se retirarán.  Por otro lado, la solución para dotar de agua a los mercadillos consistirá en instalar una fuente conectada a la red municipal de agua potable. En la Catedral y en la Plaça del Fòrum, la fuente será tipo Barcelona Romàntica, más integrada en el entorno. En Corsini, Torreforta, Bonavista, Sant Salvador y Sant Pere i Sant Pau, las fuentes serán tipo Galdana, un poco más moderna.

Otra de las mejoras previstas en este plan director es el acceso a un punto de conexión de electricidad. En el mercadillo de la Plaça Corsini, las tomas de corriente estarán repartidas por las calles Governador González, Reding y en la misma plaza. En el resto de mercadillos habrá un solo punto de suministro. También está contemplado en el plan de mejoras la recogida y gestión de residuos. Los contenedores, según el documento, serán instalados por la empresa responsable de la limpieza municipal.

Otra de las cuentas pendientes por parte del Ayuntamiento es la seguridad en los mercadillos. En Bonavista y Torreforta se prevén bolardos retráctiles, con el objetivo de limitar y controlar el acceso de vehículos en la zona de venta.  «Nos sentimos poco seguros. Hay miles de personas que vienen a comprar al mercadillo de Bonavista y solamente cuatro agentes de seguridad. Si algún día pasa una desgracia, un atentado o algo por el estilo, no sé cómo lo haremos. Trabajamos con miedo», explica Josué García, marchante de Bonavista, quien ve con buenos ojos la instalación de bolardos.

El plan de mejora propone una periodificación de las actuaciones, durante cuatro años. Éste se prevé que se instalen los bolardos del mercadillo de Bonavista y de Torreforta y, también poner una fuente en el mercadillo de Tarragona, aprovechando las obras de urbanización de la Plaça Corsini. En el 2019, Espimsa quiere dotar de suministro eléctrico y de agua el resto de mercadillos. En el 2020, prevé la instalación de lavabos en Bonavista, aunque Ferrando asegura que puede cambiar la previsión. Finalmente, en el 2021 se construirá una caseta de información, también en Bonavista. El coste total de todas estas actuaciones será, aproximadamente, de 500.000 euros, repartidos en cuatro años. Ferrando asegura que «intentaremos que no toda esta inversión esté supeditada a venta de patrimonio». 

Más promoción

Los principales perjudicados por todas estas carencias son los marchantes. Josep Joaquim Gómez, presidente de la Associació de Marxants de la Provincia de Tarragona, opina que «lo que más nos falta es público y clientes. Por eso, pedimos que parte de este presupuesto del plan de mejoras se destine a una mejor publicidad y promoción de los mercadillos, para conseguir que venga más gente». Gómez también cree que se deben tomar medidas urgentes para el mercadillo de Bonavista. 

El plan de mejoras pasó esta semana por el consejo de administración de Espimsa. Ahora, es necesario modificar algunas de las prioridades. Ferrando prevé que «en cuestión de un mes, el plan de mejoras pasará por el pleno del Ayuntamiento». Se siente orgullosa de todas las actuaciones que se han llevado a cabo en el mercadillo de Bonavista, «como por ejemplo, los bancos, el punto de encuentro, la elaboración del plan de autoprotección o la señalización de las paradas. Hemos mejorado mucho», explica Ferrando.

Comentarios

Lea También