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Objetivo: reducir el trayecto TGN-BCN a 39 minutos y a 53 minutos desde Reus

Cuando entre en funcionamiento la variante del Corredor del Mediterrani ya se percibirá la primera reducción de tiempo

Núria Riu

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La entrada en funcionamiento de la variante de la costa obliga a replantear todo el servicio ferroviario del sur de Catalunya, un trabajo en la cocina que ayer se daba a conocer y que aseguraron que empezó en 2015. La Generalitat ha consensuado con los responsables municipales de Tarragona, Reus, Vila-seca, Salou y Cambrils esta propuesta que, según explicaron, se ha sentado sobre la base de dos elementos. Por un lado, el incremento de las frecuencias. Y, por el otro, la reducción del tiempo de viaje.

La primera fase de las mejoras se aplicará este mismo año, cuando se ponga en marcha el nuevo tramo Vandellòs-La Secuita. Esto ya supondrá una ligera disminución de tiempo, a la espera de que se impulsen inversiones como la interconexión de vías. Ésta garantizará que el viaje hacia o desde Barcelona se reduzca notablemente. Tarragona puede pasar de un viaje de 1 hora y 14 minutos de media en la actualidad a 39 minutos, mientras que Reus reducirá a 53 minutos su trayecto, lo que supondría 40 minutos menos que a día de hoy.

A corto plazo
Un cuarto de hora menos de viaje y Cambrils sin cercanías
La reformulación de todo el mapa ferroviario del Camp de Tarragona entrará en funcionamiento el día que se estrene la nueva variante de la costa. El ministro de Fomento aseguró que sería en el primer semestre de este año, aunque previsiblemente será a partir del mes de septiembre. Con esta reordenación, Reus pasará de 17 trenes al día a 21, mientras que en Tarragona se incrementarán de 27 a 32. Esta cifra, no obstante, incluye tan solo las cercanías y media distancia, que son los servicios competencia de la Generalitat, mientras que los Euromed y los Talgos –competencia del Estado y administrados por Renfe– dejarán de parar en Tarragona ciudad para hacerlo en La Secuita.  

En los próximos meses ya habrá una mejora en el tiempo del trayecto. Se pasará de 1 hora y 14 minutos en la actualidad a 1 hora y 8 minutos, mientras que habrá cinco convoyes directos con un tiempo de viaje de 59 minutos. 

Propuesta para mejorar el servicio en los próximos meses

La tabla que proporcionaba ayer la Generalitat también muestra una disminución media de siete minutos en el trayecto desde Reus, que en el caso de los servicios rápidos conectarán la capital del Baix Camp y Barcelona en 1 hora y 13 minutos.

Cambrils, por su parte, se queda sin el servicio de cercanías actual y, por el momento, se pierde la conexión ferroviaria entre este municipio y Salou. En la nueva estación pararán ocho convoyes de la R16 (Tortosa- Tarragona- Barcelona) y otros cuatro que en lugar de ir por la línea de la costa seguirán por la estación de Camp de Tarragona y hacia Barcelona. Este servicio express conectará en 52 minutos con la capital catalana.

Por su parte, Salou se quedará sin la estación de la calle Carles Roig y centralizará todos los servicios en Salou-PortAventura, que debe ampliarse para cubrir la demanda futura. 
La Generalitat pondrá en funcionamiento una nueva línea, la R17, con cuatro trenes diarios desde este municipio a Barcelona. Serán los únicos convoyes que harán este servicio de forma directa, ya que si no los salouenses tendrán que hacer trasbordo en la ciudad de Tarragona. Por ello, se incrementará la frecuencia de la línea de cercanías RT2 (L’Arboç- Salou), doblando el numero de trenes actual de cinco a diez. 

A medio plazo
La estación intermodal, en el sur del aeropuerto

Cuando haya la estación Intermodal


Una de las demandas del territorio que recoge el pacto es la construcción de la futura estación intermodal en el sur del aeropuerto de Reus. Las obras se habían adjudicado e incluso había empezado el movimiento de tierras cuando en 2010 se paralizaron, tras el primer gran tijeretazo del Ministerio de Fomento en infraestructuras.

Su ejecución (según muestra el mapa de arriba) debe permitir que los trenes de Tarragona ciudad lleguen a la estación intermodal y continúen hacia el norte por en enlace con la línea del AVE hasta Barcelona. Según cálculos del Departament de Territori i Sostenibilitat, esta solución supondría una alternativa de viaje que dejaría el trayecto en 50 minutos.

En cambio, los reusenses tardarían catorce minutos más, ya que se verían obligados a desplazarse en vehículo particular o en autobús hasta la futura estación.

Para más adelante
La interconexión de vías, la solución definitiva

Con la interconexión del Gaià

El escenario definitivo es el que muestra el segundo mapa. Aquí ya se contempla que se ha instalado un tercer carril sobre la vía actual entre Reus y Tarragona y que en la zona del Gaià se ha hecho la interconexión de vías. Se trata de un enlace de nueva construcción, que debe permitir que los trenes de velocidad alta entren a la línea del AVE Madrid-Barcelona, menos saturada y más fiable que la línea de la costa. Esto debe permitir que el trayecto desde la estación urbana de Reus a Barcelona se reduzca a 53 minutos (40 minutos menos que en la actualidad) y, en el caso de Tarragona, se estaría hablando de un trayecto de tan solo 39 minutos (35 menos que la media actual).

El pacto de los alcaldes no acaba de decir el punto en el que se hará esta conexión, que hace unos años se situaba en L’Arboç o La Granada, y que ahora se situaría más en el sur, aproximadamente a la altura de Altafulla.

Por otro lado, el proyecto implica la construcción de este enlace, que anque sea muy corto –de menos de cinco kilómetros– obliga a redactar los estudios informativos y constructivos, bajo criterios de integración ambiental y paisajística. Estos trabajos previos comportan un tiempo de espera de dos a tres años, a los que hay que sumar otros dos años, como mínimo, para las obras. Esto significa que, en el mejor de los escenarios, esta solución no puede ser una realidad antes de cinco años. 

Finalmente, se calcula que el coste de esta interconexión supone una inversión de unos 150 millones de euros.

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