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«Ojalá estuviera cargada y os hubiera matado»

Tentativas de homicidio. La joven que cogió la pistola a un mosso no sólo apretó el gatillo contra él; también lo hizo contra su compañero

Àngel Juanpere

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Los hechos motivaron un gran despligue policial y el corte de la calle Gasòmetre.  FOTO: eloi tost

Los hechos motivaron un gran despligue policial y el corte de la calle Gasòmetre. FOTO: eloi tost

La calle Gasòmetre vivió el martes una escena que, por suerte, no es habitual. No es la primera vez que un sospechoso o detenido intenta coger el arma a un policía. Pero lo que es más insólito es que lo consiga y mucho más que llegue a apretar el gatillo.

El hecho de que no hubiera bala en la recámara evitó una desgracia. Pero la joven, de 17 años, no sólo apretó e intentó disparar contra este mosso, sino que después habría repetido la acción contra el otro policía que acudió en su ayuda. Además, según se recoge en el atestado, habría proferido frases como «os voy a matar, os voy a matar... vigila a tus hijos, voy a ir a por ellos» y «ojalá estuviera cargada y os hubiera matado».

Lo que en un principio era una tentativa de hurto –ella y una cómplice fueron sorprendidas por la encargada de la tienda Abacus cuando se llevaban material por importe de 109 euros– se convirtió en un caso mucho más grave. La menor está acusada de dos tentativas de homicidio, uno de tenencia ilícita de armas y un delito leve de hurto en grado de tentativa. 

El paso de la joven por la Fiscalía de Menores no es nuevo. Tiene múltiples antecedentes –algunos del año 2016– por lesiones, amenazas, robo con violencia o intimidación. Según el informe del equipo técnico, la joven presenta un bajo nivel de tolerancia a la frustración, lo que le hace reaccionar de forma agresiva. Así se podría entender su reacción cuando su acción de hurto se vio frustrada primero por los empleados de la tienda y después por la presencia de la patrulla de los Mossos.

Cuando llegaron los agentes, las dos sospechosas estaban retenidas en el interior de la librería. Como la posteriormente detenida increpaba a los agentes y alteraba el orden, fue llevada al exterior, donde escupió a la cara al agente que la custodiaba. Cuando éste se limpiaba la cara con la camisa, «la menor se abalanzó sobre él y le propinó repetidos manotazos y patadas». Cuando el policía trataba de reducirla, ella le quitó el arma, sin que el mosso fuera consciente de ello.

Seguidamente ella apretó el gatillo en «repetidas ocasiones» –no se especifica el número–, a la vez que le decía que lo iba a matar. Cuando el mosso d’esquadra que estaba dentro escuchó el altercado, salió al exterior, momento en que la joven también lo encañonó y volvió a apretar varias veces el gatillo, profiriendo frases similares. Tras ser reducida, la menor dijo que «ojalá estuviera cargada –el arma–, os hubiera matado–». 

Negar parte de los hechos

La menor negó ante la Fiscalía algunos de los hechos que se le imputan. Pero la declaración de los agentes y de otros testigos vienen a corroborar los hechos, señala la magistrada del Juzgado de Instrucción número 6 de Tarragona en su auto de ingreso de la menor en un centro por un periodo de seis meses.

Y ello en base no sólo a la gravedad de los hechos que se le imputan, sino también de la valoración del equipo técnico, quien subraya que si bien cuenta con apoyo familiar, está inactiva a nivel formativo y consume cada día marihuana, por lo que existe un grave riesgo «de eludir la acción de la Justicia», a lo que hay que sumar los numerosos antecedentes que tiene en la Fiscalía de Menores.

Aunque el Equipo Técnico y la defensa –de forma subsidiaria– pidieron el internamiento en régimen semiabierto, la magistrada estima más adecuado el internamiento cerrado.

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