Operan de urgencia un perro tras recibir un disparo de balín

El proyectil le perforó por seis puntos el intestino y le han tenido que cortar 20 cm

ÀNGEL JUANPERE

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Hera, en la clínica veterinaria. En el centro se aprecia el agujero por donde entró el balín. FOTO: DT

Hera, en la clínica veterinaria. En el centro se aprecia el agujero por donde entró el balín. FOTO: DT

La Hera está en una jaula de una clínica veterinaria, recuperándose de una operación de casi tres horas. Le tuvieron que quitar unos 20 centímetros de intestino después de que un perdigón se lo perforara por seis puntos diferentes. Alguien disparó a este pastor alemán de seis años a muy corta distancia cuando se encuentra en su recinto, junto a la casa de sus dueños, en una urbanización de El Catllar. Estos tienen previsto presentar hoy una denuncia ante los Mossos por un delito de maltrato animal.

Los hechos ocurrieron a primera hora de la mañana del miércoles cerca de la calle Segrià, en la urbanización Pins Manous 3 de El Catllar. El dueño se levantó a las seis y media de la mañana para ir a trabajar y todo estaba correcto. Su compañera escuchó ladrar y después quejarse al perro, pero no le dio importancia.

Fue a las nueve cuando se percató de que estaba muy mal y no sabía porqué, ya que no presentaba ninguna hemorragia ni herida. Y lo llevó al veterinario: «Cuando le hicieron una ecografía vieron que tenía líquido en el interior del cuerpo», explica al Diari Marta Leandro.

En la clínica realizaron una radiografía y el veterinario observó que Hera tenía un perdigón en la parte baja del estómago. Cuando le sacó líquido comprobó que era sangre, «y la operaron de urgencia».

En la sala quirúrgica, el veterinario vio que la perra tenía el intestino perforado por seis partes diferentes. Y le tuvieron que cortar unos veinte centímetros de este tubo digestivo. «Fue una intervención de riesgo», comenta Marta.

Desde la mañana del martes, el can se encuentra en observación. Ayer parecía que evolucionaba bien. Pero no será hasta hoy, transcurridas 48 horas, cuando el veterinario les podrá dar más información.

Existe un peligro serio de infección ya que, al perforarse el intestino, algunas heces se dispersaron por el cuerpo. Sería el mismo caso cuando al ser humano se le revienta el apéndice.

Marta presentará hoy la denuncia ante los Mossos d’Esquadra para que lo investiguen. Por el momento han guardado el balín por si puede servir de prueba.

Detrás de la casa

Cuando ocurrieron los hechos, el animal estaba en su perrera, detrás de la casa. No da a ninguna calle sino a una zona de viviendas. Por ello, sus dueños creen que el autor de este ataque tiene que ser algún vecino, a pesar de que nunca han tenido enfrentamiento alguno. «Alguien se tuvo que acercar a la verja y dispararle a muy corta distancia», asegura Marta, porque el veterinario les ha comentado que el disparo se hizo muy de cerca.

«La perra es muy amable. Cuando la llamas, ella viene», afirma Marta. Por ello, no es de extrañar que ante la llamada de alguna persona, se acercara hasta la verja. 

La familia ha divulgado los hechos a través de Facebook para tratar de localizar a posibles testigos de los hechos y poder acusar al autor.

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