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Podem y Comuns no ven problemas para avalar el acuerdo entre ERC y CUP en Tarragona

Las dos formaciones definen comisiones negociadoras para sumarse al texto. La siguiente fase será modificar el cartapacio municipal

Octavi Saumell

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Eva Miguel (CUP), Carla Aguilar (ECP) y Jordi Fortuny (ERC), en una imagen reciente. FOTO: PERE FERRÉ

Eva Miguel (CUP), Carla Aguilar (ECP) y Jordi Fortuny (ERC), en una imagen reciente. FOTO: PERE FERRÉ

Todo parece indicar que la maratón para ampliar el gobierno municipal de la Plaça de la Font entra en sus kilómetros finales. Después de una larga travesía y de haber dejado en el camino a Junts per Tarragona, ahora Esquerra Republicana, En Comú Podem y la CUP encaran la fase decisiva. Y la previsión es que el sprint final no se alargue demasiado tiempo. «No creemos que haya muchas complicaciones, vemos bien el documento». Así de claras se muestran al Diari las fuentes de Podem y de los Comuns conocedoras del acuerdo estratégico que, el pasado sábado, anunciaron ERC y CUP, y que ahora está en la mesa de la formación progresista.

Uno de los primeros puntos a tratar no será, sin embargo, el fondo, sino las formas. Y, de momento, hay diferencias sobre esto. La CUP asegura que el pacto al que ha llegado con Esquerra, formado por 109 medidas a aplicar hasta 2023 divididas en 14 ejes, ha sido porque ERC ha negociado en nombre del gobierno, mientras que En Comú Podem considera que el texto avalado por ambas formaciones se ha firmado «entre dos partidos» y no por parte del ejecutivo que, desde junio de 2019, conforman ERC y En Comú Podem. Así lo afirmó el pasado lunes la portavoz de ECP, Carla Aguilar-Cunill, quien detalló que el documento entre ERC y CUP «será un punto de partida» que, sin embargo, se ve con buenos ojos.

De manera distinta se expresan desde la CUP. «En todo momento hemos pedido que sea el gobierno municipal el que interactúe con la CUP, y así ha sido. No entraremos en negociacionesv a tres bandas. Las discrepancias que tengan entre los socios deben resolverlas entre ellas», indica la portavoz cupaire, Eva Miguel, quien afirma que «no entenderíamos que los Comuns no puedan aceptar el acuerdo con ERC, ya que es la base de lo ya negociado en 2019 se han añadido los acuerdos de los presupuestos, el remanente y las mociones que tienen su OK». Fuentes de los Comuns aseguran que la situación actual se debe al hecho de que «no nos invitaron ni comunicaron las reuniones» y que, ahora, «esto retrasa un poco el ritmo».

Pese a ello, y a diferencia de con Junts, ECP se pone ahora bien para ampliar el ejecutivo de la Plaça de la Font, y no prevé dificultades para sumarse al documento sellado entre los de Ricomà y las anticapitalistas. «El siguiente paso será cerrar como gobierno el acuerdo programático, que no habrá muchas complicaciones, e intentar ir con ligereza con una consulta interna», afirman fuentes del grupo municipal, las cuales añaden que «la voluntad es que todo circule con pasos seguros pero no menos rápidos».

Para todo ello, esta semana los dos partidos que forman parte de la coalición ya han definido comisiones negociadoras, que está previsto que la próxima semana se empiecen a reunir con Esquerra para concretar una postura común como gobierno. «Desde el partido se considera que el momento actual es muy importante para el futuro de la ciudad, y las formaciones que lo integren tienen la responsabilidad de construir el mejor acuerdo posible. Es importante que se llegue a un entendimiento pronto, pero es prioridad que sea un buen acuerdo, más que rápido», recalca Carla Aguilar. Una vez se haya dado el OK a la poesía del pacto llegará el momento de la prosa: la modificación del cartapacio.

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