Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Polémica por las condiciones de salud en un edificio de la Diputació

La CUP destapa en el pleno que hay quejas por la calidad del aire. El gobierno le resta importancia y dice que se está solucionando

Redacción/ACN

Whatsapp
Los supuestos problemas se habrían dado en la antigua sede de Caixa Tarragona. Foto: lluís milián/dt

Los supuestos problemas se habrían dado en la antigua sede de Caixa Tarragona. Foto: lluís milián/dt

El pleno de la Diputació celebrado ayer se vio salpicado por la polémica en torno a las condiciones de salud laboral de un grupo de empleados que trabajan en la antigua sede de Caixa Tarragona de la plaza Imperial Tarraco, edificio que pasó a manos de la Diputació. La CUP destapó el problema, asegurando que hay numerosos afectados y gente de baja por mala calidad del aire, que les habría provocado irritación en los ojos y la garganta, y un deslumbramiento molesto, hasta el punto de que se protegerían el rostro y la cabeza con sombreros. 

El equipo de gobierno –CiU y PSC– negó este extremo y garantizó que, desde que en 2014 ocuparon estas oficinas bancarias, les han llegado ocho quejas puntuales de los 310 trabajadores que hay en el llamado edificio Síntesi. La institución afirma que ha ido poniendo al día las dependencias y que varias analíticas encargadas –por hongos, humedad, polvo, etc–. han dado resultado negativo. «Está en vías de solución», declaró Álvaro Gisbert, diputado de Serveis i Contratacions de la Diputació.

El equipo de gobierno lamentó que la CUP sacara este problema en medio de un pleno, a través de una moción, en vez de tratarlo internamente, y que lo haya generalizado, haciendo extensivo que se vele por la salud laboral de todos los trabajadores de la institución.

El diputado de la CUP Edgar Hernández matizó que esta situación se focaliza en un grupo concreto de trabajadores que ocupan la cuarta planta de la antigua sede bancaria y que hay muchas bajas laborales. «Quieren negar la evidencia», reprochó el diputado cupaire.

Por su parte, Gisbert enumeró el listado de intervenciones que se han ido haciendo, desde revisar aires acondicionados a retirar cortinas, así como también está previsto cambiar las luces por led, y reiteró que son quejas puntuales que se podrían dar en cualquier otro espacio, y en épocas propensas a sufrir a alergias o virus.

«Ahora estamos pendientes de un último informe, pero no hay ningún problema grave y haremos todas las mejoras posibles, ojalá que en todas las oficinas estuvieran tan bien como están aquí», sentenció. La moción de la CUP fue tumbada.

Temas

Comentarios

Lea También