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Rechazo a la prohibición de abrir nuevos locales de ocio nocturno en la Part Alta de Tarragona

L'Associació d'Empresaris de Tarragona (EdT) opina que el Ayuntamiento se ha visto “muy forzado” a tomar la decisión por la polémica sobre el mapa acústico y las quejas por el ruido en la zona

ACN

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Sebastià Cabré (dreta), presidente de Empresaris de Tarragona (EdT) con Cristian Compte, del grupo Tòtem. FOTO: ACN

Sebastià Cabré (dreta), presidente de Empresaris de Tarragona (EdT) con Cristian Compte, del grupo Tòtem. FOTO: ACN

L'Associació d'Empresaris de Tarragona (EdT), que reúne más de 120 empresas y profesionales, rechaza la prohibición de abrir nuevos locales de ocio nocturno y discotecas en la Part Alta de la ciudad.

La medida, aprobada enel plenario municipal, salió adelante con una modificación puntual del POUM a la cual la entidad ya ha presentado alegaciones.

EdT se muestra partidaria de la regulación de licencias en lugar de la prohibición y alerta que esta medida podría tener efectos negativos en la restauración y el alojamiento.

Su presidente, Sebastià Cabré, ha opinado que el Ayuntamiento se ha visto “muy forzado” a tomar la decisión por la polémica sobre el mapa acústico y las quejas por el ruido en la zona.

Por este motivo, los empresarios proponen crear unidades de barrio de la Guàrdia Urbana que velen por la convivencia y, también, limitar la superficie de las terrazas a la medida de los locales.

En caso de que la prohibición se apruebe de forma definitiva, la ciudad haría “un paso atrás” y en los próximos años podría sufrir una “desertización”, según han alertado este jueves.

los empresarios proponen crear unidades de barrio de la Guàrdia Urbana que velen por la convivencia

La nueva normativa no tendría afectación sobre las tres discotecas y los diversos bares musicales existentes a la Part Alta, pero impediría que se abrieran de nuevos. Los empresarios se han mostrado partidarios de regular las licencias y posibilitar el traspaso, para que si cierra alguno de los negocios existentes no se pierda la actividad.

Cabré ha insistido que el sector de la restauración y del ocio nocturno funcionan por “concentración” y se “contagian”. “Cuando alguien sale a cenar quiere ir a tomar una copa a un lugar cercano”, ha manifestado. 

A pesar de que a día de hoy no constan proyectos para abrir nuevos bares musicales, salas de conciertos o discotecas a la zona, la asociación empresarial considera que hay que tener visión de futuro.

A su parecer, la prohibición puede comportar perjuicios en la restauración y contribuir a que los tarraconenses opten para disfrutar del ocio nocturno a Reus o Salou. También han avisado de un riesgo de convertir la zona en un 'guetto'. “Esto significa echar muchos años atrás, cuando la ciudad se quedó sin oferta”, ha concluido Sebastià Cabré.

Los empresarios se han mostrado sensibles a las preocupaciones de los vecinos y residentes por las molestias que ocasiona el ocio nocturno, pero han insistido que las competencias de civismo y orden público las tiene el Ayuntamiento. Por eso, han propuesto la creación de una policía de barrio. 

En cuanto a la proliferación de terrazas de restauración en plazas como las de la Font, del Forum y del Rei, la entidad es partidaria que sus dimensiones vayan en relación a la superficie de los locales. 

El gobierno municipal se abre en el debate

Por su parte, la portavoz del gobierno municipal, Begoña Floria, ha afirmado que el consistorio estudiará “atentamente” las enmiendas que ha presentado la entidad y ha defendido que su voluntad, a través del Pla Especial de la Part Alta, es “poner encima la mesa los diferentes elementos de protección, actividad, convivencia y preservación histórica que necesitan una regulación”.

Floria ha insistido que, históricamente, la Part Alta ha generado “mucha controversia” y que convergen los intereses de los vecinos, los restauradores, los turistas y las entidades culturales, entre otros. “La Part Alta es un espacio de convivencia donde se tienen que trabajar los consensos de la mejor manera posible y el periodo de alegaciones es una buena oportunidad para poner encima la mesa debates sobre qué tiene que ser la convivencia de las diferentes actividades y usos”, ha concluido.

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