Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Tarragona acumula 62 casos sin resolver de desaparecidos

Un informe de Interior desvela que hay 19 denuncias activas de jóvenes desaparecidos en la provincia. El número de denuncias ha crecido un 31% en tres años. El Alzheimer será un factor clave

Raúl Cosano

Whatsapp
Efectivos de Mossos y Bombers, en una labor de búsqueda. Foto: ACN

Efectivos de Mossos y Bombers, en una labor de búsqueda. Foto: ACN

Un día desaparecieron y nada más se ha vuelto a saber de ellos. Como si la tierra se los hubiera tragado, sin haber dejado rastro alguno. Es el común denominador que se da en un buen número de casos de desaparición de los muchos que hay pendientes por resolver, que son más oscuros si caben cuantos más años pasan. 

En Tarragona, a finales de 2018 había 62 denuncias activas de desaparecidos, esto es, que no han cesado por no conocerse el paradero de la persona. De ellas, seis tienen un nivel de riesgo alto. 

Son datos del informe Personas Desaparecidas en España 2019, un balance anual del Centro Nacional de Desaparecidos de la Secretaría de Estado de Seguridad, adscrito al Ministerio del Interior. La estadística desglosa también los menores de edad: había un 19 de casos activos. El perfil del menor desaparecido en España es el de un varón de 13 a 17 años de nacionalidad extranjera, principalmente marroquí. La mitad se fugó de un centro de acogidas. En su mayoría, son casos sin esclarecer.

Desde 2010 se han registrado en España 176.063 denuncias por desapariciones. Sin embargo, el número de búsquedas sin resolver queda ‘solo’ en 12.330, el 7% de los casos. Desde 2012, la cantidad oscila entre las 20.000 y las 30.000 denuncias anuales.

Cada mes se tramitan un gran número de desapariciones en toda España, pero la mayoría se resuelven con rapidez, en cuestión de horas o de muy pocos días. A menudo se trata de desapariciones voluntarias. Pero una porción de todos esos casos quedan sin resolver. Según las estadísticas oficiales, el 55% de los casos de desapariciones que se dan en España se resuelven en menos de cuatro días, y un 21,56% queda solventado en un plazo de entre cuatro y diez días. Pero casi un 12% de los casos superan el mes de duración y, de ellos, una pequeña parte se quedan sin solución.

En Catalunya, durante 2018 se denunciaron 4.447 desapariciones, según datos de Mossos d’Esquadra. Es un 1% más que en 2017. De esas, un 59% eran hombres y el 41% mujeres. En un 72% de los casos, se produjo un retorno voluntario dentro de los cuatro primeros días y en el 86% la vuelta tuvo lugar en la primera semana. Sólo en el Camp de Tarragona, hubo 488 denuncias de desaparecidos en 2017, más de una al día. En las Terres de l’Ebre se registraron 51. Ha habido un aumento progresivo de las denuncias los últimos años: de los 409 casos de 2014 a los 539 de 2017, un incremento de un 31,7% en la provincia. En 2010, el dato era de 238. 

El perfil del desaparecido es variado y heterogéneo en la provincia. Según la asociación SOS Desaparecidos, uno de los cuadros con más riesgos de verse en este tipo de situaciones es el vinculado a enfermedades como el Alzheimer. Juan Cano, de 78 años, desapareció en Tarragona en 2010, es un ejemplo de este tipo de casos, difundido por la asociación. 

La Fundación Europea por las Personas Desaparecidas, la entidad donde el rostro visible es el periodista Paco Lobatón, hace difusión de otra persona a la que se le perdió la pista en Tarragona: Leoncio Quílez, desaparecido a los 77 años y con necesidad de medicación urgente en Sant Pere i Sant Pau. Según la página de la plataforma, su alerta continúa activa. La tercera edad es uno de los principales desvelos de autoridades y divulgadores. «El grupo que nos preocupa más es el de las personas mayores», reconoce Lobatón. 

Investigaciones judiciales 
Distintas son las circunstancias que rodean la ausencia de Jefferson José Congo. Desapareció en Tortosa el 26 de enero de 2013. Así figura escrito en la ficha que difunde por internet SOS Desaparecidos: «La última vez que Ermelinda vio a su hijo fue la noche del 25 de enero, cuando Jefferson José Congo Córdova, de 21 años, llegó a la casa, tomó un baño, merendó y salió a dar una vuelta». Así queda patente en esta web que busca a desaparecidos. 

Más mediático e histórico ha sido el caso de Aurora Mancebo, desaparecida en Tarragona el 25 de febrero de 2004 a los 25 años. La investigación judicial se prolonga ya más de una década, con diferentes rastreos, incluso del subsuelo mediante un georradar. 

Más reciente, pero con alto nivel de repercusión pública, fue la desaparición de Carmen Gallart, el 18 de junio de 2015. Es una de esas desapariciones bajo investigación judicial y, además, con una sentencia, en este caso de 15 años de cárcel por el homicidio de esta vecina de Els Pallaresos, sin que el cadáver fuera encontrado. Fue condenado el agente inmobiliario de Tarragona Ramon Franch. 

En Catalunya hay cinco investigaciones abiertas en el ámbito criminal de personas desaparecidas, todas homicidios con ocultación posterior de cadáver. Desde 2010 los investigadores han hecho 30 investigaciones. Han resuelto 14 de los 19 homicidios con ocultación posterior de cadáver, tres desapariciones por detenciones ilegales prolongadas en el tiempo y relacionadas con matrimonios forzados de residentes de origen pakistaní y ocho que finalmente han acabado en casos de naturaleza no criminal.

La Unitat Central de Persones Desaparegudes se creó en 2010. En el momento de la puesta en marcha de esta unidad específica de los Mossos había 163 personas pendientes de localizar en Catalunya que no se han encontrado. 

Temas

Comentarios

Lea También