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Tarragona apuesta por un turismo de cinco estrellas

El séptimo hotel de lujo de la provincia permite recortar distancias con la Costa Brava 

Xavier Fernández José

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El Hotel Terra Dominicata abrió en 2018. Ubicado junto a Escaladei ha sido el último cinco estrellas en entrar en funcionamiento en Tarra-gona. FOTO: Eric Dherouville

El Hotel Terra Dominicata abrió en 2018. Ubicado junto a Escaladei ha sido el último cinco estrellas en entrar en funcionamiento en Tarra-gona. FOTO: Eric Dherouville

Un hotel con un restaurante con una estrella Michelín. Un resort de hiperlujo a pie de playa. Un hotel dedicado en especial a los amantes del vino. Otro dentro de un parque temático. Un quinto ubicado en una masía modernista obra de Lluís Domènech i Montaner. Uno más en el corazón de un espectacular campo de golf. Y el séptimo a escasos metros de la playa y punto de atracción para el turismo familiar de alto poder adquisitivo en especial el ruso. 

Tarragona contará a partir de abril con siete hoteles de lujo o gran lujo. Recorta así distancias con la Costa Brava y el Pirineo de Girona (que tienen 13) y supera a Lleida y la Vall d’Aran (5). Aún queda lejos de Barcelona (43). 

Los 7 hoteles de lujo de la provincia de Tarragona

Tarragona contará a partir de abril con siete hoteles de lujo o gran lujo. Recorta así distancias con la Costa Brava y el Pirineo de Girona (que tienen 13) y supera a Lleida y la Vall d’Aran (5). Aún queda lejos de Barcelona (43)

La apuesta por la calidad se plasma no sólo en la apertura de hoteles de lujo sino en las inversiones en los hoteles de tres y cuatro estrellas ya sea para subirlos de categoría o mejorar sus instalaciones. Según datos de la Associació Hotelera Salou-Cambrils-La Pineda y de la Federació Empresarial d’Hostaleria i Turisme, el sector privado ha destinado 200 millones de euros en los dos últimos años a mejoras.

Un cliente más exigente
Según explican ambas entidades, «el cliente que venía hace una década a la Costa Dorada es diferente del que llega ahora. Su nivel de exigencia es mayor y obliga a actualizar las instalaciones hoteleras: piscinas interactivas, suites más amplias, restaurantes tematizados, wifi, etc...».

Los hoteles de la Costa Daurada apuestan por la calidad e invierten 200 millones en mejoras

El último en incorporarse a la nómina de hoteles de cinco estrellas será el The Westing Bonmont Golf&Spa Resort, perteneciente a la multinacional Marriot y ubicado en el interior del campo de golf Bonmont, en Mont-roig. Tiene previsto abrir a lo largo del próximo mes de abril. 

Marriot cuenta con 7.000 hoteles en todo el mundo, entre ellos el Le Meridien Ra Beach Hotel & Spa, de El Vendrell. Fue el segundo de lujo que abrió en la demarcación. Era el año 2003. 

Ayer mismo y hoy, el Bonmont estaba en pleno proceso de selección para el medio centenar de puestos de trabajo que ofrece la empresa para su apertura. Según  la directora del hotel, María Rosa Barcia, el número de empleados aumentará hasta los 90 ó 100 en temporada alta, cuando el hotel ya esté a pleno rendimiento o incluso más si hay eventos. 

Sólo ayer se presentaron 110 personas que optaban a empleos relacionados con la restauración: cocinero/a, ayudante de cocina, camarero/a, barman, almacenero/a, jefe/a de restaurante, jefe/a de servicio de restaurante... Pasaron entrevistas y entregaron su currículum.
Hoy será el turno de las personas que opten a puestos de camarero/a de piso, limpiador/a, mozo/a, recepcionista, botones, técnico/a de mantenimiento y animador/a deportivo/a.

El primer hotel de lujo de Tarragona fue el Mas Passamaner. Abrió en La Selva del Camp en 2003

El proceso de selección es fruto de la colaboración entre el Ayuntamiento de Mont-roig y la empresa que gestiona el establecimiento, ADH. El consistorio habilitó ayer y lo repetirá hoy autobuses desde la localidad al hotel. «El apoyo del Ayuntamiento ha sido incondicional. Estoy acostumbrada a desarrollar proyectos difíciles en todo el mundo. Aquí he tenido un gran apoyo desde el primer momento», decía ayer Barcia.

Cada uno de los hoteles de lujo con que cuenta Tarragona se ha especializado en un público determinado, dentro de la coincidencia de que es de alto poder adquisitivo. El objetivo es diferenciarse de sus competidores y obtener el máximo retorno de la inversión. 

«El mercado de cinco estrellas no existe en la zona. Es más de cuatro estrellas. Por eso, si vas a abrir otro cinco estrellas tienes que ser diferente y adaptarte a tu entorno», explica Barcia. Por ejemplo, el Ra es un típico, y lujosísimo, hotel de playa abierto en verano. En cambio, en invierno sólo abre exprofeso para grupos que lo reservan, pero no para clientes individuales. 

En el caso del The Westing Bonmont Golf&Spa Resort sus clientes serán fundamentalmente de golfistas de toda Europa. «Somos el único resort de golf de la Costa Daurada, como un country club. Tenemos 135 habitaciones por lo que es factible que abramos todo el año. El mercado al que nos dirigimos no existe aquí, pero hay que traerlo y trabajarlo. El primer año será duro, pero luego veremos cosas muy interesantes», augura Barcia. 

El buen clima, la clave
La clave para atraer jugadores de golf es el buen clima, que permite que en enero y febrero, en pleno invierno, se pueda jugar al golf sin problemas. 

Por nacionalidades, el mayor número de clientes potenciales del Bonmont son españoles, pero de un poder adquisitivo alto, seguidos de los ingleses. En menor cantidad, estarían los alemanes y franceses. Los holandeses son minoritarios, pero están en auge, según enumera Barcia, que añade que «también depende mucho de los vuelos que lleguen a Reus». 

La previsión es, sin embargo, que los clientes lleguen a Barcelona en avión y alquilen un coche para desplazarse con comodidad ya que a los aficionados al golf les gusta probar diversos campos. 

Otro público diferente, aunque no incompatible, es el que persigue el Terra Dominicata, ubicado junto a Escaladei, en pleno corazón prioratense. De ahí que busque convencer a los apasionados de los caldos del Priorat. 
Abrió hace menos de un año, en el segundo trimestre de 2018 en una antigua masía, Mas del Tancat, que se hallaba en estado ruinoso y que fue rehabilitada durante dos años de obras. 

Si la propietaria del Bonmont es una multinacional norteamerricana, los del Terra Dominicata son una familia catalana, los Vives. El presidente de Terra Dominicata, Enrique Vives, no es nuevo en la zona. En 2004, fundó, junto a su padre y su hermano, la bodega Trossos del Priorat, en Gratallops. Dos años después inició la producción de vino. Ahora produce 60.000 botellas, de las cuales el 80% son para la exportación. 

En la finca que circunda el hotel, de 15 hectáreas, también se elaboran vinos que se comercializan en el propio establecimiento. Según Vives, su hotel «es el lugar perfecto donde sumergirse en el paisaje, el silencio, la gastronomía de la comarca y descubrir los secretos del Priorat».

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