Un hogar para cada personalidad

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Un hogar para cada personalidad

Un hogar para cada personalidad

Uno de los pasos de mayor relevancia en la independencia de una persona es la adquisición de su primera vivienda. Sin embargo, una vez ya disponemos de ésta es necesario decorarla de manera que el inmueble se adapte a nuestras necesidades y refleje nuestra personalidad.

Y es que solamente así podemos conseguir la transición tan deseada de convertir nuestra vivienda en un auténtico hogar. Por ello, en este artículo vamos a hablar de los diversos estilos existentes en decoración de interiores, así como de la importancia de comprar puertas de calidad, ya que son uno de los elementos que suponen un mayor cambio en la concepción del espacio, razón por la que hay tantas variedades, como puertas de interior en madera, puertas blancas y puertas de granero.

¿Qué estilo se adapta más a ti?

A la hora de escoger el estilo de nuestro hogar, debemos saber muy bien qué clase de atmósfera queremos crear en cada estancia y en el conjunto general de la vivienda. Otro de los aspectos primordiales es determinar qué número de estilos deseamos y cómo combinarlos. Así, podemos optar por escoger un estilo minimalista en la cocina, pero rústico en el resto.

1. Estilo nórdico

También conocido como estilo escandinavo, surge entre las dos guerras mundiales. No obstante, en el norte de Europa (toda la zona de Noruega, Suecia y Finlandia) ya se había ido realizando durante largo tiempo esta clase de muebles, pero no es hasta el siglo XX cuando se les confiere un valor estético, más allá de una mera funcionalidad.

- Ideal para los meses de frío, por la presencia de alfombras y mantas de gran grosor.
- Tonos fríos predominantes, como blancos, azules o grises.
- Contrastes fuertes como el clásico blanco y negro. Aunque también puede combinarse el negro con el beige o con el gris.
- Gran presencia de mobiliario en madera, algo que mantiene en común con el estilo rústico, pero con la diferencia de que se opta por una madera más clara, aportando así luminosidad.
- Inclusión de elementos naturales: tejidos de algodón y lana, muebles tapizados y acolchados, estampados de telas y papeles, colocación de macetas decorativas, etc.

2. Estilo minimalista

Se trata del estilo que parte del famoso lema: menos es más. Se desarrolla en los años 60, aunque es una década después cuando empieza a adquirir reconocimiento. El minimalismo nace en una época en la que los diseños se sobrecargan con las características del Pop Art, muy asentada sobre la combinación de colores saturados.

- Ideal para amantes del orden y de la organización.
- Uso de tonos neutros de color: blancos y beiges, mayoritariamente.
- El toque de color que quiera darse a la estancia se realiza a través del mobiliario, que destaca sobre el monocromatismo de las paredes.
- Las estancias disponen tan sólo de aquello que es estrictamente necesario para las funciones que se desarrollan en ellas.
- Presencia de figuras geométricas y muy cuadriculadas.

3. Estilo retro / vintage

Ambos estilos vienen a ser lo mismo en esencia. Sin embargo, presentan una gran diferencia cualitativa que impide que puedan usarse indistintamente. Al hablar de retro nos estamos refiriendo a un objeto que consta de un diseño que hace que parezca antiguo, cuando realmente es nuevo. Mientras que el vintage se refiere a aquel objeto que aparenta ser antiguo, precisamente, por serlo.

- Presencia de elementos visiblemente antiguos.
- En cuanto al mobiliario, muchas veces se recurre a almacenes de segunda mano.
- Efectos desgastados. Presencia de madera, tapizados en sillones y sofás, alfombras sobre los suelos…
- Suelos de madera, palets o azulejo. Hoy en día hay azulejos incluso en forma de mosaico.
- Presencia de elementos decorativos, debido a la gran importancia que se le confiere a la estética. Carteles con diseños de los 60, percheros con forma de maniquí...

- Este estilo admite casi cualquier combinación de colores y estampados. Todo ello depende de lo vintage o retro que queramos que sea.

- Ideal para combinarse con un estilo industrial y rústico.

- Presencia de papel pintado en las paredes y muebles tapizados a rayas o flores.

4. Estilo boho chic

El estilo boho chic se basa en el contraste entre un mobiliario con una saturación explosiva de color y unas paredes de color base, que permitan compensar ese impacto visual tan fuerte.

- Presencia de motivos geométricos y orientales, como formas de peces, líneas diagonales, curvas y ondas. Estos estampados los podemos observar mucho en los marcos de fotos.
- Presencia de cojines y puffs sobre las camas y sofás.
- No hay reglas para combinar estampados ni colores. Cuanto más recargado quede, más boho chic.
- Presencia de cestos de pita y mandalas.
- Puede combinarse con decoración africana, como estatuillas de madera oscura.
- Elementos florales y vegetales. Plantas de diferentes dimensiones.

- Elementos como estatuas de buda para recrear una atmósfera Zen.

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