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Tarragona Solidaridad

Una campaña para llevar esperanza a Amatrice impulsada desde La Canonja

La asociación Etcètera lanza una campaña de micromecenazgo a favor del pueblo italiano asolado por un terremoto

Norian Muñoz

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Imagen del festival que se llevó a cabo el verano pasado en las  afueras del pueblo.

Imagen del festival que se llevó a cabo el verano pasado en las afueras del pueblo.

Tal vez todavía el nombre del pueblo, Amatrice, permanezca en la memoria como un eco lejano. Un terremoto lo puso en los telediarios en agosto de 2016. El sismo borró del mapa al pequeño pueblo de montaña situado al norte de Roma y mató a 295 personas. Hoy, como pasa con tantas tragedias rápidamente olvidadas, los sobrevivientes siguen viviendo en módulos prefabricados a las afueras del pueblo. 

Pero no todos están dispuestos a pasar de largo y al pueblo de Amatrice, que no llega a los tres mil habitantes, le han salido aliados en La Canonja.  La asociación Etcètera, del municipio, ha realizado una serie de iniciativas junto a otras entidades italianas para contribuir a mejorar el estado de ánimo de los vecinos, para ayudar en la reconstrucción (olvidada por las autoridades locales) y para recordar que el pueblo sigue necesitando ayuda.  

Arte contra las heridas

Cuenta Oscar Ramírez, presidente de Etcètera, que la primera iniciativa fue la celebración en las afueras del pueblo, en julio del año pasado, de un festival en el que participaron artistas callejeros de toda Italia haciendo especial énfasis en los niños. «Muchos perdieron a padres, abuelos, hermanos, tíos... en el terremoto y hoy están tutelados por el Estado. Verlos sonreír es una gran satisfacción», relata.

Aquel festival lo organizaron el Movimiento Culturale Spitagli y la asociación Il sorriso di Filippo. Esta última fue creada por Mario Sanna, padre de Filippo, un joven de 23 años que resultó el último fallecido tras aquel terremoto.


El círculo se completa con un Jardín de la Memoria que se realizará en las afueras del pueblo y en el que el escultor tarraconense Rufino Mesa construirá una torre de piedra hecha con los restos de las casas derrumbadas.

Ahora la intención es conseguir la forma de seguir ayudando a través de la cultura. Para junio de este año Il sorriso de Filippo ha instaurado unos premios literarios para jóvenes.

Estado actual del centro del pueblo de Amatrice.

Desde La Canonja la aportación es la grabación de un CD que ayudará a seguir con la actividad de la entidad local. 
El CD contiene la canción «Chi sa se un giorno» (quién sabe si un día), del poeta italiano Bartolomeo Samaldone dedicada a Filippo y cantada por Anna d’Ivori. Además también incluye un tema escrito por el padre de Filippo y cantada por el cantautor sardo Samuele Arba, que vive en Altafulla. Los numerosos músicos tarraconenses que han acompañado a los artistas también han participado de manera altruista.

Ahora han abierto una campaña de Verkami para ayudar a la edición del disco cuyos fondos serán para la asociación Il Sorisso di Filippo. Aquí puede verse el proyecto completo.

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