Una cocina que se desmarca de lo cotidiano

El Terrat Restaurant de Tarragona afianza su cocina con la creación de platos originales y rompedores elaborados a partir de productos locales de calidad

Diari de Tarragona

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El Terrat Restaurant de Tarragona cuenta con un equipo de cinco personas en cocina y tres en sala. FOTO: El Terrat Restaurant.

El Terrat Restaurant de Tarragona cuenta con un equipo de cinco personas en cocina y tres en sala. FOTO: El Terrat Restaurant.

Darle valor a los productos de proximidad y crear experiencias culinarias a través de la realización de platos originales y rompedores. Con estos ingredientes, El Terrat Restaurant consigue afianzar su cocina, dotada de un estilo propio que la diferencia de su competencia en la ciudad de Tarragona. 

«La meta de todo chef es poder montar un negocio propio y El Terrat se ajustaba a mis expectativas. Llevo desde los 15 años dedicándome a la cocina y me ilusiona poder construir, junto a un equipo profesional y coordinado, platos que reflejen nuestra inventiva, así como la variedad de productos locales con los que trabajamos», explica el chef Quauch (30), al frente de la dirección del restaurante. Es un ejemplo la gamba roja, de la que –según valora– no «se le acaba de dar el valor que merece». La transparencia es uno de los valores que más potencian.

«Queremos que nuestro equipo de sala (con Carolina Zoyo al frente) sepan transmitir el esfuerzo y la filosofía de nuestra cocina. Fomentamos la comunicación fluida entre el personal. Creemos que el comensal lo nota a través de un trato cercano y personalizado», añade. De hecho, concibe El Terrat como un espacio en el que se acoge a todo tipo de público, exigente y de todos los gustos. «Se dejan aconsejar, se arriesgan y nos incentiva. La cultura gastronómica de la gente se ha desarrollado. Eso nos permite experimentar», reconoce Quauch.

El restaurante dispone de menú de autor, con una propuesta flexible y espontánea; un menú degustación, que varía cada tres meses según la temporada; y el de diario, que se modifica semanalmente. La confección de cada opción se hace en equipo. «Junto con mi segundo de cocina, Antonio Ríosalido, con una trayectoria prolongada en el sector, hacemos pruebas de platos y los catamos entre todos.

La última palabra, eso sí, siempre la tiene el cliente», dice el experto. Uno de los platos insígnia de El Terrat –que además no se ha tocado de la carta desde sus inicios– es un mar y montaña: pies de cerdo con cebolla caramelizada, hummus de garbanzos y, por fuera, envueltos en tocino ibérico y cigalas. Es un plato senzillo que gusta al comensal. «Además, lo maridamos con una carta de vinos de hasta 150 referencias», acota. Recientemente, trabajan en un postre exclusivo, elaborado a partir de apio y manzana verde. «Nos desmarcamos de lo cotidiano», concluye.    

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