Celebrar los 40 dando la vuelta al mundo en moto

Solidaridad. Juanillo cumple años hoy y parte mañana a recorrer 100.000 km. Su aventura servirá, además, para recaudar fondos para la investigación de la epilepsia

| Actualizado a 25 marzo 2022 06:14
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Cualquiera que conozca de la historia de Juanillo Oton (no , no se trata de diminutivo, aparece como Juanillo en el DNI) podría pensar que lo suyo es una crisis de los 40 en toda regla. Los cumple hoy y mañana comenzará el viaje que le llevará a recorrer Europa, Asia, Oceanía, América y África en moto. Tiene previsto hacer unos 100.000 kilómetros en un año, aunque se da de plazo hasta los 15 meses para conseguirlo.

Pero lo cierto es que Juanillo, un enamorado de la moto, se lo había planteado como meta cuando cumplió los 35 y desde entonces ha estado trabajando para costearse el viaje soñado. Por el camino ha conseguido, además, una circunstancia que ha hecho que lo tome con más ilusión si cabe: conoció a los miembros de la asociación ‘Si jo puc, tu també #epilep’ y decidió ofrecer su aventura para darles visibilidad. Así pues, han abierto una campaña en internet para que quien quiera patrocine los kilómetros de Juanillo. Lo recaudado se destinará íntegramente a las investigación médica de la epilepsia.

La primera moto a los tres años

Cuenta Juanillo que su pasión por la moto comenzó muy pronto. Con apenas tres años sus padres les regalaron una pequeña moto de gasolina y desde entonces todos los viajes se los imagina sobre las dos ruedas.

Se trata, además de una pasión compartida con su mujer, Olga, también motera y su hija Patricia, de 14 años. Juanillo se compró una moto con sidecar un mes antes de que naciera la niña y fue con ella a buscarla al hospital de Santa Tecla a los dos días de llegar al mundo.

Y vaya si le sacaron provecho al sidecar, con un año la niña viajó a la concentración de Pinguinos en Valladolid y con 22 meses se fueron a Cabo Norte (Noruega), saliendo desde Tarragona. «Nuestros amigos no veían más que problemas, que si los pañales, que si los potitos, y yo solo veía lo bien que lo iba a pasar... En moto también se pueden hacer viajes en familia, nosotros los hacemos», cuenta.

De hecho en esta nueva aventura la idea es que su mujer le acompañe los primeros días y luego regrese a Tarragona. Ella ha pedido una excedencia en la empresa donde trabaja para ocuparse del negocio de él, una empresa de colchones, mientras viaja. Su hija viajará en verano a encontrarse con él. «Sin el apoyo de ellas esta aventura sería imposible», dice.

La guerra en Ucrania le ha hecho cambiar la ruta. Ya tenía el visado ruso, pero ha preferido no recorrer aquel país. Una vez más, prefiere ver lo que va a ganar con el cambio: «iré por Turquía, Irán, Pakistán, la India, Nepal... De esta forma recorro más países», ríe.

Reconoce que un viaje como este es imposible de planificar al detalle. «Me voy con mi tienda de campaña y mi camping gas», dice. Pernoctará donde pueda y espera que en algún sitio le ofrezcan dormir en casas particulares.

Cuando han sabido de su aventura muchos de han prestado a apoyarle con distintos gestos como el concesionario Folch Endurance y el Route Bar de Castelldefels (la lista es larga). Mañana a las 10 de la mañana día de la epilepsia o Purple Day, habrá un acto abierto al público para despedirle en la Plaça de la Font.

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