Para seguir toda la actualidad desde Tarragona, únete al Diari
Diari
Comercial
Nota Legal
  • Síguenos en:

Cifra récord de niños con vulnerabilidad social

Las consecuencias de la pandemia. Unos treinta jóvenes son becados por la Fundació Pere Tarrés y participan durante este mes de agosto en un casal en Campclar

| Actualizado a 04 agosto 2022 09:50
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

La Escola Campclar acoge este mes de agosto a unos treinta niños y niñas con vulnerabilidad social que han sido becados por la Fundació Pere Tarrés. El casal se dirige a jóvenes de entre 3 y 12 años de familias con dificultades económicas y les ayuda a socializar. Este año más que los dos últimos, ya que la normalidad vuelve a ser la protagonista. Aún así, el final de la pandemia ha dejado a más familias con vulnerabilidad y la Fundació ha llegado a cifras récord en las peticiones de becas. El casal es como una burbuja para los niños y niñas. En él, conocen a gente nueva, se relacionan y crean nuevas amistades. La finalidad es pasarlo bien, pero también aprender. Se hacen actividades deportivas y lúdicas conjuntamente con talleres. La joya de la corona son los juegos de agua, que también se tienen que hacer por el calor. Entre juegos, los niños tienen un espacio reservado para el almuerzo. Maria González, coordinadora de los cuatro monitores y un velador, comenta una realidad que impacta. «Nos lo trae un catering, porque muchos de ellos no pueden tener esta comida», comenta. La monitora añade que es algo que «aquí lo hacen y fuera puede que no».

Con más pobreza

La pandemia ha traído más familias con vulnerabilidad. Lo comenta Montse Vall, delegada de la Fundació Pere Tarrés en Tarragona. «Nosotros tenemos que estar en alerta porque antes se nos necesitaba y ahora incluso más», comenta. De hecho, se prevé que este año se den un 10% más de becas que el anterior. El año pasado se facilitaron 5.249 y se estima que superaran las 6.000 este 2022. Hay más pobreza y más solicitudes de becas. Todo un récord, según comentan desde la Fundació.

Esa etapa se queda atrás y, aunque ha arrastrado consigo más pobreza, permite que ahora se pueda volver a los casales normales. Han vuelto los abrazos, los besos y las relaciones entre los niños de diferentes edades. «Son cosas que muchos de ellos necesitan», detalla González. Eso permite que con solo dos días, ya que empezó el lunes, muchos de ellos ya se hayan hecho amigos. Carla y Mariam, dos niñas de 11 y 10 años respectivamente, comentan que se lo están pasando muy bien. «El casal es como nuestra casa», dice Mariam. Susana, de 12 años, y Dani, de 11, también están encantados. Celebran que puedan volver a juntarse y a hacer salidas. Susana espera con ganas la que harán a la playa. A Dani, lo que más le gusta es ayudar a preparar las cosas para las comidas.

Aún con inocencia, no ven un problema en las situaciones de sus familias. Solo quieren pasarlo bien. Como lo hacían este miércoles por el patio de la Escuela o como lo continuaran haciendo hasta el 26 de agosto gracias a la Fundació Pere Tarrés.

Comentarios
Multimedia Diari