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Otro fin de semana
con la ciudad patas arriba

Donde pasa todo. Un festival feminista, la Romería del Rocío, una exhibición de coches clásicos y la tradicional Fira del Vi marcaron un sábado de inicio de verano

| Actualizado a 05 junio 2022 07:00
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En cada plaza, en cada rincón y en casi todos los barrios. Para jóvenes, niños, mujeres y amantes de los coches clásicos y de la cultura popular. Mañana, tarde y noche. Tarragona vivió ayer un sábado apasionante, y ya llevamos unos cuantos así. La ciudad volvió a estar repleta de actos, repartidos en distintos puntos. El objetivo, sacar a la gente a la calle, para que compren en los comercios de proximidad y para que recuperemos ese orgullo tarraconense, dormido los dos últimos años por culpa de la pandemia.

La mañana empezaba con un tono reivindicativo y feminista, en un Camp de Mart lleno de personas y entidades dispuestas a dar visibilidad al movimiento feminista y de igualdad. La primera edición del Festival Teta de Tarragona –impulsado desde el Ayuntamiento– llegaba este fin de semana con una actitud pionera. No se conoce ningún otro festival de estas características en todo el país.

Una decena de entidades montaron parada alrededor de la fuente de los jardines del Camp de Mart. Son colectivos que trabajan por la igualdad y la no discriminación. Entre ellas, se encontraba, por ejemplo, el colectivo Fridas. «La entidad nació en 2018 y nos dedicamos a hacer difusión y divulgación del feminismo», explica una de las componentes de Fridas, Alicia Casanoves. Tanto este colectivo como el resto organizaron para la jornada de ayer actividades que invitaban a la reflexión. Fue el caso también del grupo El Refugi de Mares, «un espacio en Tarragona para vivir la maternidad acompañada», decía su creadora, Marta Ferré, quien daba a conocer las actividades que se llevan a cabo desde la entidad. H2o, La Muralla, Dones Jubilades, o Epilep, fueron otros de los colectivos presentes. Además, el Festival Teta –que se alarga hasta hoy– contó ayer con debates, un showcooking, una degustación de cervezas, monólogos, un espectáculo de magia, y el plato estrella, los conciertos de Balkan Paradise Orchestra y de la Judit Nedderman i Vernat.

«Nos encantaría que el Festival Teta tuviera continuidad en el tiempo. Es un ámbito en el que cuesta tener proyección. No podemos perder la oportunidad de visibilizarnos», explicaba Paula Caro, de Catorze Eixos, una de las entidades organizadoras.

Pasión por las cuatro ruedas

A cuatro o cinco calles de distancia, la Rambla Nova sorprendía con una muestra de coches clásicos, que iba acompañada de una exposición fotográfica sobre el trofeo automobilístico Armangué. Todo ello impulsado por la concejalía de Comerç del Ayuntamiento, con el fin de fomentar el comercio. Y parece que lo consiguieron. Lucas Font, vecino del Vendrell, explicaba que había decidido venir a pasar el día a Tarragona porque le encantan los coches clásicos. «Comeremos por aquí y las hijas aprovecharán para hacer algunas compras», explicaba Font. Objetivo cumplido.

El motivo de la exposición fotográfica, a modo de curiosidad, es poner en valor que en Tarragona, durante tres años –del 1921 al 1923– se celebraron unas carreras automobilísticas en honor a Josep Maria Armangué, miembro del Reial Moto Club de Catalunya, que murió en un accidente de aviación a sus 27 años. Ahora, Tarragona celebra el centenario de este acontecimiento, que fue uno de los embriones de lo que ahora conocemos como Fórmula 1.

«La exposición fotográfica y la exhibición de los coches clásicos, son una muestra más de que queremos que Tarragona hierva de actividades, porque esto beneficia a la ciudad y al comercio», decía, insitu, el concejal Dídac Nadal, acompañado de los miembros del Club de Vehicles Antics de Cambrils, entidad que colaboró en el acto.

«En cada caseta, una Rocío»

A la otra punta de la ciudad, en el Loreto, había lugar para la cultura popular. La Romería del Rocío empezó el viernes y, ayer, los rocieros ya disfrutaban de sus casetas, de los rebujitos, del jamón y del baile. Es el caso de Manoli Sánchez y su familia, quienes, desde hace muchos años, montan una caseta con el nombre de Esta es la nuestra. «Ser rociero es un sentimiento que llevamos puesto los 365 días del año, pero este fin de semana es cuando lo vivimos más intensamente», explica Sánchez, de madre andaluza y padre extremeño. Toda la familia está implicada en la fiesta. De abuelos a hijos, y de hijos a nietos. «Una curiosidad, en todas las casetas, hay una Rocío», explicaba Sánchez. Durante todo el fin de semana, los rocieros trasladan su hogar a la explanada del santuario de Loreto. Viven y duermen al lado de la Virgen del Rocío. Ayer le hicieron la ofrenda floral a la imagen, que se ha pasado el fin de semana expuesta dentro de la ermita.

Otra de las casetas antiguas es la llamada Triana, capitaneada por la alma mater de la Romería, Luisa Márquez. «Hacía tres años que no sacábamos el traje del armario. Ha sido muy duro todo este tiempo», recordaba Márquez. En el caso de la caseta Triana son doce las familias que la montan. «Todos estamos bien avenidos. Con poco nos conformamos. Pasamos tres días aquí juntos, conviviendo», explica Márquez. A todos ellos les une la devoción por su patrona, la Virgen del Rocío. «Es una especie de conexión, a lo que nos agarramos cuando algo no va bien», apunta Pilar, otra rociera.

A las ocho de la tarde llegaba el momento más solemne, con la misa de Pentecostés, oficiada por el Padre Mario Buonanno y cantada por el Coro Junco y Romero. Hoy es el turno del Canto del Ángelus, cuando la Virgen sale en procesión por las casetas. Será a partir de las doce del mediodía.

Y por la tarde... vino

Y para acabar la jornada, los tarraconenses pudieron disfrutar de la Fira del Vi, el acto más popular de la Festa del Vi, organizada por la DO Tarragona. Ayer, veinte bodegas de todo el territorio se juntaron en la Plaça Corsini para dar a probar su producto. La gente se hacía con unos tíquets de 15 euros, en los que entraban cinco degustaciones más la copa. Ademas, cinco paradas del Mercat Central salieron al exterior y ofrecieron tapas para hacer el maridaje.

Este año, la DO Tarragona ha querido cambiar la filosofía de la Festa del Vi, dando a conocer el producto de una manera más cercana al consumidor final, con actos más reducidos y especializados. Vicenç Ferré, presidente de la DO Tarragona, se mostraba ayer satisfecho con el cambio de formato. «Hoy –ayer para el lector– ponemos punto final con la tradicional Fira del Vi, una actividad que permite poder conocer las elaboraciones de nuestras bodegas», añadía Ferrer. Y así terminaba otro sábado intenso en la ciudad de Tarragona.

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