¿Quién controla el aforo de las playas?

El fin de semana La Móra registró momentos con un 100% de ocupación. Pese a ello, no se actuó y los bañistas hacían caso omiso

29 julio 2020 10:10 | Actualizado a 29 julio 2020 10:27
Se lee en minutos
Participa:
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

Sábado a primera hora de la tarde, un vehículo de Protecció Civil aparcaba en el acceso desde el paseo de la playa de La Móra. Momentos más tarde empezaba a circular por las aceras recordando por megafonía que es obligatorio el uso de la mascarilla. Se informaba de que el aforo de esta playa estaba completo y que debían mantenerse las distancias de seguridad. De lo contrario, iba a desalojarse la playa.

El mensaje apenas se oía. No se utilizó la megafonía que se instaló en la playa, sino la de los vehículos. El mensaje tan solo se lanzó en castellano, a pesar de que algunos de los usuarios eran turistas extranjeros. Los bañistas hicieron caso omiso. Siguieron jugando a las palas, tomando el sol o bañándose para aliviarse de la canícula asfixiante.

Los usuarios que se han descargado la aplicación TGN Emergències, pudieron comprobar que el aforo en aquellos momentos era de más del 70%. Pese a ello, si uno entraba en la información concreto de los tramos, la zona de Ponent –la más próxima al cámping– se había alcanzado el 100% de la ocupación. El porcentaje general iba subiendo a medida que avanzaba la tarde. Pasadas las cuatro la aplicación apuntaba que se había alcanzado la plena ocupación en esta playa y que Cala Romana estaba en una situación similar. Llegó un segundo vehículo de Protección Civil y una patrulla de la Guàrdia Urbana. Pese a ello, siguieron llegando familias que iban haciéndose un hueco para instalar sus aposentos y disfrutar de una tarde de playa.

La Urbana no les dijo nada. Según informó el Ayuntamiento de Tarragona, los agentes de la policía local son los que deben encargarse de que en estos casos «no accedan más personas, hasta que la ocupación disminuya». A diferencia de ciudades como Barcelona, en las que hemos visto como los agentes desalojaban la playa cuando se han registrado picos de afluencia, en La Móra no se actuó. Y es que, pese a la gran afluencia, la mayoría de los grupos de bañistas mantenían las medidas de distanciamiento recomendadas por parte de las instituciones pertinentes.

Según la administración local este fue el primer fin de semana, desde que se puso en marcha la aplicación para consultar la situación de las playas, que se han registrado episodios de plena ocupación. Por responsabilidad, uno acaba recogiendo los bártulos y marchándose a casa. Es un verano insólito en el que todos nos estamos acostumbrando a unas nuevas reglas del juego, que hace apenas unos meses nos habrían parecido de otra galaxia.

Consultar una aplicación antes de ir a la playa, ir con la mascarilla o dejar una distancia suficiente como para poder sacudir la toalla, sin sentirse culpable para molestar a los vecinos, forman parte de las nuevas reglas del juego. Pese a ello, si Tarragona quiere mantenerse como ciudad segura a la Guàrdia Urbana no deberá temblarle el pulso. En caso contrario, no servirá de nada el esfuerzo que se ha hecho por parte de la ciudadanía durante todo este tiempo. Que corri l’aire.

Comentarios
Multimedia Diari