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Las fiestas en 12 claves

¡Feliz año nuevo, tarraconenses! Terminan así 14 días de actividad festiva en la ciudad. El ‘Diari’ analiza algunos de los puntos destacables de la programación

| Actualizado a 26 septiembre 2022 07:00
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¡Feliz año nuevo! Esta es la sensación de cualquier tarraconense en un día como hoy. Ahora sí, se acaba el verano y vuelve la rutina. Ponemos punto final a unas fiestas de Santa Tecla imposibles de olvidar. Si la resaca emocional nos lo permite, haremos un repaso de todo lo vivido estos últimos días, que no ha sido poco. Han sido las fiestas más largas de la historia de Tarragona, con 14 días non stop de actos y con muchas polémicas made in Tarragona. Las características principales de esta Tecla han sido, en primer lugar, la recuperación de la fiesta en la calle tras dos años de pandemia y, en segundo, la conmemoración de los 700 años de la llegada del Braç de la patrona a la ciudad. Ingredientes suficientes para vivir unas fiestas de ensueño. Pero los tarraconenses no contábamos con un imprevisto, en forma de lluvias torrenciales, que nos rompió el sueño por unas horas. Comenzamos por el principio.

1. Un inicio sorprendente

Las fiestas empezaron fuertes, con un espectáculo inaugural que a nadie dejó indiferente. Era obra del dramaturgo tarraconense Marc Chornet y, en el gran escenario de la TAP, actuaron tres actrices, también tarraconenses, de renombre, como Agnès Busquets, Muntsa Alcañiz y Júlia Creus. Se trataba de un espectáculo que apostaba por el talento local. A la salida, la gente repetía: «No hemos entendido nada». Quizás ese día aprendimos que el arte debe sentirse y debe emocionar. No hace falta comprenderlo todo. Con este inicio tan comentado, todo apuntaba que serían unas fiestas donde el espíritu crítico de los tarraconenses saldría a relucir más que nunca.

2. Iniciativas de ‘merchandising’

La apuesta por el talento local se ha visto también en temas de merchandising. Antes de la pandemia, solo las entidades producían camisetas, pañuelos o bolsas de las fiestas. Ahora, artistas de la ciudad y negocios se han animado a hacer su propia versión. Que si juegos de mesa, que si camisetas alternativas. Eso significa que Santa Tecla ha calado entre la ciudadanía. Veremos si la cosa va a más.

3. Nuevo ‘ball’ en el Seguici

Una de las principales novedades de estas fiestas ha sido la incorporación de un nuevo elemento en el Seguici Popular. El Ball de Titans, de la mano del Gremi de Marejants, desfilaba por primera vez la tarde del día 22, entre el Ball de Cossis y la Moixiganga. Sorprendió por su coreografía y su indumentaria vistosa, protagonizada por una especie de sábana de color grana y azul, y por unos cascos con elementos de la mar, como gambas o pescados. 700 años después, el Gremi de Marejants, ha vuelto donde se merecía estar.

4. La Crida, un acto más popular

Sin lugar a dudas, uno de los aciertos más destacables de estas fiestas fue el nuevo formato de la Crida. El acto se celebró en la Plaça de la Font, y no donde se hacía hasta ahora, en un espacio reducido del interior del Ayuntamiento. Antes, solo unos cuantos privilegiados podían disfrutar del evento. Este año, por fin, el acto se democratizó y todos los ciudadanos que quisieron pudieron vivirlo en primera persona.

5. Saber de donde venimos, para saber donde vamos

Estas semanas han servido para conocer de cerca cómo se gestaron las fiestas de la ciudad en los años 80. Tras la dictadura franquista, la cultura popular recuperó las calles. Así nos lo contaron en el documental 7 de festa –Joana Zapata y Maria Roig Alsina, en la dirección–, donde los presentes conseguimos hacer un viaje en el tiempo y entender la importancia de las decisiones políticas del momento y del papel de las entidades, especialmente de los esbarts de la ciudad.

6. Amor eterno a la BUMT

Ya la queríamos, pero, estas fiestas, la Banda Unió Musical de Tarragona ha acabado de enamorarnos. Han sido los Perpetuadors de las fiestas y ofrecieron un concierto en el auditorio del Camp de Mart muy acertado, además de participar en Seguicis y otros actos tradicionales. La BUMT, junto con el resto de músicos de la ciudad, nos recordaron una vez más la importancia de la música dentro de las fiestas.

7. Tenemos el mejor Seguici

La tarde del día 17, Tarragona se convirtió en la capital catalana de la cultura popular, gracias a la Mostra de Folklore Viu. Bestias y balls de toda Catalunya desfilaron por la ciudad, siguiendo el mismo orden que nuestro Seguici. A parte de esta privilegiada y acertada degustación, los tarraconenses constatamos que tenemos el mejor Seguici del país.

8. La parte tradicional evoluciona

Parecía que la parte más ritual del Seguici Popular no podía evolucionar de ninguna manera. Pero nos equivocábamos. El Ball del Patatuf del Esbart Santa Tecla nos sorprendía en la Cercavila con una colaboración de lengua de signos, que nos cantaba el baile. Unas fiestas más inclusivas y accesibles para todos son posibles.

9. Una Baixada de l’Àliga ejemplar

La Baixada de l’Àliga, que se esperaba más multitudinaria que nunca, sorprendió para bien. El dispositivo de seguridad especial y la megafonía funcionaron a la perfección, éxito que también es gracias a la colaboración de las entidades participantes y al comportamiento ejemplar de los presentes. El Ball de l’Any, una especie de disco móvil que se celebra en la Plaça de la Font una vez terminada la Baixada, ya se ha convertido en un acto destacado del programa. Una iniciativa que gusta mucho, sobretodo, a los más jóvenes.

10. Dames i Vells abre camino

Hechos y no palabras. Y justo esto ha hecho el Ball de Dames i Vells estas fiestas, cuando el pasado sábado actuó en el Centre Cívic de Bonavista. Solo estaban previstas dos funciones, pero la gran afluencia de público obligó a hacer otra representación. Con un guión adaptado a los barrios de Ponent, Dames i Vells abre camino a la descentralización de las fiestas.

11. Y llegó la lluvia

Tres años esperando el gran momento de revivir la entrada del Braç de Santa Tecla a la Catedral. Momento donde la euforia se desata y la emoción nos invade. La lluvia nos impidió vivirlo. No fue justo. Tras la Tanda de Lluïment de la mañana del día 23, la lluvia llegaba y nos dejaba sin castells ni procesión. Eso sí, vivimos uno de los temporales más importantes de los últimos años. Tocará esperar 363 días más.

12. Final de traca y discusión

Y a partir de aquí, la polémica estaba servida. El Ayuntamiento y el resto de las administraciones pedían a la ciudadanía que no se moviese de su casa por las fuertes lluvias. Mientras tanto, en el interior de la Catedral, el Arzobispado celebraba una pequeña procesión, en formato reducido e íntimo, sin la presencia de ninguna autoridad municipal. La iniciativa no gustó a buena parte de los tarraconenses, quienes argumentaban que «la fiesta, para todos o para nadie».

Al día siguiente, la polémica se centraba en la actuación castellera de la Mercè. Las collas decidieron reducir el formato. En lugar de dos castells, uno. Daban prioridad a los pilars caminant. A algunas collas no les pareció bien la decisión... Los Xiquets de Tarragona, a través de las redes, responsabilizaban a la Colla Jove de haber tomado la decisión por interés propio. Parece ser que ese día se casaba un miembro de la entidad lila y muchos castellers estaban de celebración.

Y todavía quedaba la última e inesperada polémica de las fiestas. L’Àliga de Tarragona sorprendía ayer por la mañana con una especie de cercavila improvisada, pero con música. A través de Twitter, se captaba el malestar de algunas entidades por no respetarse el protocolo de actuaciones, decían.

Los tarraconenses, más orgullosos que nunca de su ciudad –a la vez que críticos–, han vivido las dos semanas más intensas y emotivas de los últimos tiempos. Una ciudad que, ahora sí, se gusta. ¡Visca Santa Tecla!

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