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Castells: cuando el techo es el cielo

La tradición de las torres humanas encuentra su cuna en Valls, capital de estas construcciones que se han convertido en un atractivo turístico internacional

Diari de Tarragona

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Este año es año de Concurs de Castells en la Tarraco Arena Plaça. FOTO: Lluís Milián

Este año es año de Concurs de Castells en la Tarraco Arena Plaça. FOTO: Lluís Milián

Los castells son una de las manifestaciones culturales más espectaculares de Europa. Consiste en la construcción de torres humanas de hasta nueve y diez pisos de altitud. Bajo el lema tradicional identificativo “fuerza, equilibrio, valor y juicio”, los castells son un excelente reflejo del vigor de las tradiciones catalanas.

Valls, la capital del Alt Camp, se caracteriza por estar vinculada con los castells. El origen está en el antiguo ‘Ball dels Valencians’, uno de los que se realizaban en torno de las procesiones religiosas. Estos bailes finalizaban con una figura constituida por el levantamiento de una construcción humana, que con el tiempo fue alcanzando importancia, hasta independizarse del baile.

Castells en la Plaça del Blat de Valls. FOTO: DT

La evolución de este primitivo castell hasta la manifestación popular que hoy conocemos tuvo lugar en Valls, donde desde principios del siglo pasado se documenta la existencia de dos grupos de castellers rivales. Es por eso que esta ciudad es considerada cuna de los castells y la plaza del Blat, donde actúan la Colla Joves y la Colla Vella de los Xiquets de Valls, ‘kilómetro 0’ del mundo casteller.

Además, Valls levanta el Museo Casteller, una experiencia museográfica que atrapará al visitante y lo hará vivir el sentimiento por los cuales la misión castellera, desde hace más de 200 años, mueve el corazón de tanta gente.

Poco a poco, la fuerza de los castells se fue imponiendo y pasó a ser el protagonista indiscutible en las fiestas del Camp de Tarragona y del Penedès durante la segunda mitad del siglo XIX. Es en esta época cuando se consiguen las metas castelleras más importantes y por eso es conocida como la primera época de oro de los castells.

Desde la primavera hasta finales de otoño es habitual que se celebren jornadas castelleras a lo largo de las plazas de la provincia. Algunas rivalidades superan en intensidad incluso las futbolísticas, como puede ser la que existe entre los Xiquets de Tarragona y la Jove Xiquets de Tarragona o la que hay entre la Vella dels Xiquets de Valls y la Joves Xiquets de Valls.

En 2010, la Unesco aprobó la inclusión de los castells en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial, otorgándole así un reconocimiento universal. El concurso de castells en el escenario de la Tarraco Arena Plaça que se celebra cada dos años, precisamente este otoño se celebra una nueva edición, está considerado el mayor espectáculo casteller del mundo.

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