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Maragall y Colau chocan por el tercer aliado de su pacto en Barcelona

ERC se consolida como primera fuerza municipal en toda Catalunya y consigue 19 de los 40 consells comarcals. El PSC también gana peso, especialmente en el área metropolitana

EFE

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El candidato de ERC al Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, ayer. FOTO: Andreu Dalmau/EFE

El candidato de ERC al Ayuntamiento de Barcelona, Ernest Maragall, ayer. FOTO: Andreu Dalmau/EFE

Ernest Maragall y Ada Colau discrepan sobre quién debe ser el tercer aliado del pacto que ambos se disponen a explorar para el Ayuntamiento de Barcelona.

La extrema igualdad que arrojan los resultados en la capital catalana obliga a Maragall a buscar apoyos para gobernar en los próximos cuatro años. ERC ganó en votos, pero empató a 10 ediles con Barcelona en Comú y ni sumando una y otra formación llegan a los 21 escaños de la mayoría absoluta –aunque al cierre de esta edición se especulaba con un decimoprimer edil republicano, a cuenta del PP–.

Maragall envió un mensaje a la alcaldesa y candidata a la reelección de los comunes para pedirle que lo acompañe a la cárcel de Soto del Real para visitar al número uno de JxCat en la ciudad, Joaquim Forn, y establecer contactos entre las tres formaciones.
«Empecemos a escucharnos y a contrastar los proyectos de ciudad. Y abordemos ya cómo defendemos desde Barcelona los derechos y las libertades con firmeza y urgencia. Por eso querría que Ada Colau me acompañase a ver a Quim Forn a Soto del Real», dijo en Twitter el alcaldable de ERC.

Maragall explicó por la mañana que su prioridad será gobernar en solitario con apoyos puntuales de Barcelona en Comú y JxCat, que obtuvo cinco escaños y quedó en quinta posición.

«Un grandísimo error»

Los planes de Colau, sin embargo, no pasan por una alianza con las dos fuerzas independentistas. Colau considera «un grandísimo error» plantear esta nueva legislatura en el Ayuntamiento de Barcelona «en clave independentista» o «antindependentista».

Colau propone abrir conversaciones «discretas» solo con ERC y PSC para «explorar» posibles acuerdos de gobierno, y rechaza negociar con JxCat o la lista de Manuel Valls, apoyada por Cs.

Colau dejó claro que los comunes no comparten «modelo de ciudad» con JxCat, por lo que, si va a ver a alguno de los presos independentistas, como ya ha hecho en otras ocasiones, «no será para hablar de acuerdos de ciudad».

El líder del PSC, Miquel Iceta, por su parte, señaló que sería «raro» que el próximo alcalde de Barcelona fuese independentista, tras haber «reculado» el número de concejales partidarios de esta opción –«de 18 a 15»– y avisó: «Se dan por hecho alcaldías. Recomendaría a todo el mundo que no corra».

«Los socialistas haremos lo que haga falta para que Barcelona tenga el mejor gobierno posible, y eso pasa por no tener un gobierno independentista», agregó en rueda de prensa, si bien evitó concretar qué fórmulas están barajando los socialistas para evitar que el republicano Ernest Maragall sea el próximo alcalde.

La concejala electa de JxCat Elsa Artadi ha indicado a Maragall que les tendrá a su lado si constituye un gobierno «de renovación completa» y que sea «cien por cien independentista». 

De tercera a primera fuerza

Los republicanos, que en 2015 se consolidaron como la tercera fuerza municipal en Catalunya al obtener representación en todas las capitales de provincia, han dado un paso más y han sido los vencedores del 26-M con el 23,48% de los apoyos.

Los republicanos han logrado 812.620 votos y han obtenido más de 3.000 ediles en los consistorios catalanes, especialmente en Barcelona y Lleida, donde han logrado siete concejales y el 23,77% de los votos, frente a los tres ediles que tenían hasta ahora.

Las ciudades del arco metropolitano de Barcelona han mantenido el rojo socialista, pero ERC ha mejorado sus resultados.

En Badalona han pasado de tres a siete concejales con la exalcaldesa Dolors Sabater; en L’Hospitalet de Llobregat, de dos a cinco; en Cornellà, han doblado sus dos ediles; y en Santa Coloma de Gramenet han entrado en el consistorio con otros dos ediles.
ERC, que tenía siete consells comarcals de los 40 que existen en Catalunya, pasa a adjudicarse 19 y desbanca a JxCat, que en 2015 logró 29. 

A escala municipal, la del 26-M fue una buena noche para ERC, pero también para el PSC, sobre todo en el área metropolitana. Los socialistas lograron mayorías absolutas con Núria Marín en L’Hospitalet de Llobregat; Núria Parlon en Santa Coloma; Raquel Sánchez en Gavà; Lluïsa Moret en Sant Boi de Llobregat; y Pilar Díaz en Esplugues de Llobregat.

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