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Mas deja la presidencia del PDeCAT ante las causas judiciales

La ofensiva penal del Estado contra el proceso soberanista se cobra otra víctima. El expresident niega que vaya a dejar la política

Diari de Tarragona

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El expresident de la Generalitat, ayer. FOTO: quique garcía/efe

El expresident de la Generalitat, ayer. FOTO: quique garcía/efe

El expresident Artur Mas da «otro paso a un lado» y deja la presidencia del PDeCAT, decisión que justifica por el calendario de causas judiciales y la necesidad de que su figura no «frene» la emergencia de nuevos liderazgos en la expansión del proyecto de Carles Puigdemont.

Mas anunció su decisión, que dijo que tomó antes del 1 de octubre, ayer en una rueda de prensa de urgencia en la sede del partido.

Cree el expresident que debe afrontar con «más tranquilidad» la defensa de sus intereses en las causas judiciales relacionadas con el 1-O y para facilitar un impulso del partido en su operación de «ensanchamiento».

Renuncia también a menos de una semana de que se conozca la sentencia del caso Palau de la Música, aunque cree que CDC ya pagó por este asunto «el precio más alto», que fue «autoliquidarse», recordó.

La de Mas ha sido la renuncia más destacada de la jornada, aunque el exconseller de Justicia Carles Mundó (ERC), también rechazó su acta de diputado y anunció que abandona la política para dedicarse a la abogacía

Tras su paso por la cúpula de CDC y luego del PDeCAT, Mas remarcó ayer que no quiere ser un «freno» para «la expansión natural acelerada» que puede tener JxCat, la experiencia electoral liderada por Carles Puigdemont para las elecciones del 21-D, que subrayó que quiere «que cuaje y se refuerce».

Señaló en este sentido que esta «nueva etapa» que se abre con JxCat –fórmula electoral que el PDeCAT no descarta repetir en futuras elecciones– requiere «dejar espacios libres para nuevos liderazgos», señalando ya a Neus Munté como su relevo en la presidencia.

Pese a su «nuevo paso a un lado» justo cuando se cumplen dos años después de ceder el relevo de la presidencia de la Generalitat a Puigdemont tras la presión de la CUP, Mas dejó claro que «no se retira de la política», porque «la vida es muy larga y el futuro dirá», aunque sí abandonará «la primerísima línea».

Una de las razones importantes que argumentó es el «calendario judicial», y recordó además que le queda la sentencia sobre el recurso al Tribunal Supremo por el 9-N, el proceso en el Tribunal de Cuentas por los mismos hechos, y la ampliación del Tribunal Supremo sobre el 1-O, cuya notificación le llegó ayer mismo.

Estrategia Puigdemont

Mas negó que su renuncia a la presidencia del PDeCAT guarde relación con la estrategia de Carles Puigdemont, y aseguró que «respetará» las decisiones que éste adopte.

No obstante, Mas evitó avalar la estrategia del president cesado ante la nueva legislatura catalana, y no quiso responder si Puigdemont debería regresar a Catalunya para la investidura: «No seré yo quien le daré consejos, y menos en público», señaló.

El hasta ayer presidente del PDeCAT transmitió sus argumentos en cartas a la militancia y a la coordinadora general del PDeCAT, Marta Pascal, en las que resalta el «acierto» de JxCat, pues «nos da la llave, como antes nos la había dado Convergència o la Casa Gran del Catalanisme».

La exconsellera Neus Munté asumirá la presidencia del PDeCAT

Hasta ahora Munté era la vicepresidenta del PDeCAT, un cargo que asumió junto a Mas en julio de 2016: ambos presentaron una candidatura conjunta en unas primarias en las que no tuvieron rival. 

Mas explicó ayer precisamente que decidió hacer tándem con Munté «por si en algún momento determinado acababa haciendo lo que hacía tiempo» meditaba, que era dejar la presidencia del partido si lo creía oportuno.

«Una de mis ideas ya entonces era que hubiera una persona ya preparada para asumir esta función representativa de la presidencia, y ahora ese será el caso», señaló. 

No se puede acelerar

El expresident recalcó, por otra parte, que, pese a la mayoría absoluta del independentismo en las elecciones del pasado 21 de diciembre, con el 47,5% de los votos que cosecharon no se puede «acelerar la implementación de la independencia en el cortísimo plazo».

Mas aprovechó la rueda de prensa sobre su dimisión como presidente del PDeCAT para aclarar el contenido de las palabras que pronunció el lunes dentro de la reunión del comité nacional del partido, a puerta cerrada.

Explicó que dijo, y mantiene, que los resultados de las elecciones del 21-D son un «éxito enorme», ya que el soberanismo logró una mayoría absoluta de escaños a favor de «un Estado catalán», lo que permite «mantener este objetivo».

Pero que al no haber pasado «claramente del 50% de los votos», el soberanismo no puede «acelerar la implementación de la independencia en el cortísimo plazo, porque es muy difícil hacerlo con el 47,5% de los votos», según explicó.

Una tesis que el expresident Artur Mas cree que entendieron los dirigentes que acudieron a la reunión del comité nacional del PDeCAT el lunes.

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