Alimentación saludable en las redes sociales

Con unos 12.000 seguidores en Instagram, la cambrilense Cristina Filgueiras muestra, de forma fácil y divertida, cómo llevar una vida sana

Gloria Aznar

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Cristina Filgueiras en un establecimiento de frutas y verduras. Foto: Pere Ferré

Cristina Filgueiras en un establecimiento de frutas y verduras. Foto: Pere Ferré

Coconut nibs cookies, flan de avena con frutos rojos, crema de coco, coca de cerezas con crema o magdalenas de limón son algunos de los apetitosos postres que la cambrilense Cristina Filgueiras comparte con sus cerca de 12.000 seguidores en Instagram (@crisfiit). Pero que nadie se lleve las manos a la cabeza. Todos son nutritivos y saludables, aptos para una operación bikini controlada.

Cristina es especialista en nutrición deportiva y licenciada en Ciencias de la Actividad Física y Deporte (CAFE) y su recorrido en Instagram, como ella indica, ha seguido un crecimiento natural.

«Para mí no es ninguna herramienta de trabajo. Yo seguía una dieta pautada por unos objetivos deportivos y lo que hacía era simplemente compartir mis platos. O bien, cómo elaborar recetas originales con alimentos que pueden ser un tanto repetitivos. Y como soy golosa, encarado al dulce». 

«El agua ayuda a perder retención. Son necesarios dos y hasta tres litros diarios»

El método CaCo
Sin embargo, no todos son postres. «También procuro subir contenido que a la gente le interese». Entre esas propuestas, un vídeo sobre los beneficios del ayuno intermitente para el sistema inmune o una tabla explicativa sobre el ciclo menstrual y el entrenamiento de fuerza en mujeres.

Porque toda buena alimentación debe ir acompañada de ejercicio físico. Ahora que se ha podido recuperar tras el confinamiento, Cristina explica que «para los que antes hacían deporte, sobre todo los corredores, y todavía no se han animado a retomarlo, es importante que al volver no partan del mismo volumen al que estaban acostumbrados. Una opción es el método CaCo, por el que se empieza a caminar y a correr. En todo caso, dependerá mucho del nivel de cada uno».

En este sentido, para una persona que quiera empezar de cero, la profesional recomienda no pasar de los 15 minutos diarios. «Un minuto corriendo y otro caminando y así sucesivamente, lo que se puede incrementar cada semana o cada quince días», señala.

 «Uno de los pilares es aumentar el gasto calórico, el ejercicio físico. En cuanto al hidrato, es una fuente de energía muy buena, pero si no se gasta, se acumula».

Pero siempre empezar con un entrenamiento de fuerza. «Es importante mantener una buena base muscular y evitar lesiones. Y mucha gente que se dedica al running se olvida de este trabajo, que es básico para prevenir lesiones de articulaciones y ligamentos». 

En cuanto a la alimentación diaria, esta cambrilense apunta que más que los platos por sí solos, «es importante el cómputo global». Para empezar, Cristina es una gran defensora de la primera comida del día, el almuerzo. «Es el que más disfruto», dice.

Echándole un ojo a su cuenta de Instagram, la primera impresión es que se trata de platos elaborados. «No», niega la nutricionista. «Son recetas fáciles. Las preparo personalmente y no me suponen más de veinte minutos y siempre es la opción más saludable, sin azúcar», cuenta.

Cristina también imparte cursos de pastelería compatibles con la salud. Magdalenas, cooks, brazos de gitano...

Asimismo, para todos los que se animen, Cristina también imparte cursos de pastelería compatibles con la salud. «Se pueden aprovechar frutas maduras que haya por casa e incluirlas dentro de la masa. En cuanto a la proteína, la tendríamos con los huevos y las claras. Con todo ello elaboramos una cake en versión saludable», detalla. 

La báscula, solo un número
«La báscula no te dice qué cantidad de aquellos kilos que muestra son de masa muscular ni cuántos de grasa corporal. Es un número que realmente no está diciendo nada», asegura Cristina, en un mensaje a todos los esclavos de este aparato.

«Es un concepto que se tiene que hacer entender, sobre todo a las chicas, que tenemos más fluctuaciones de retenciones». En este punto puntualiza que la masa muscular pesa más que la grasa por lo que una persona que empiece a entrenar, «al principio puede tener un aumento de peso y es lo que no se entiende».

No existe el secreto para adelgazar. Hay que aprender a comer bien. Para ello es imprescindible empezar por aprender a comprar

En toda esta gráfica de porcentajes, el agua se sitúa en un lugar preeminente. «Aunque parezca una contradicción, es la que nos ayuda a perder retención. Por otra parte, necesitamos hidratar las células». Por ello, aconseja hasta tres litros diarios obligados. «Para hacerlo más llevadero se puede salir de casa con una pequeña botella e ir bebiendo o prepararse infusiones que gusten».

¿El secreto para adelgazar? «No existe. Hay que aprender a comer bien» responde. Para ello, es imprescindible empezar por aprender a comprar y, en la medida de lo posible, instruirse en leer las etiquetas para saber qué se lleva a casa.

«Otro de los pilares es aumentar el gasto calórico, el ejercicio físico», un puntal que tiene mucho que ver con los hidratos de carbono que se ingieren. «El hidrato es una fuente de energía muy buena, pero si no se gasta, se acumula en forma de tejido adiposo. Entonces, si se trata de una persona sedentaria, que además no controla su alimentación, es muy probable que sufra sobrepeso u obesidad, problemas que cada vez van en aumento, lo que demuestra que alguna cosa no se está haciendo bien».

Como siempre, es mejor prevenir que curar, enseñar a las nuevas generaciones, cambiar de hábitos con paciencia y evitando las soluciones milagro.

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