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El Ferrari más sabroso de PortAventura

El departamento de chocolate de Escribà Academy y el equipo de cocina del resort de la Costa Daurada elaboraron un monoplaza tamaño real para el programa Bojos per la Pastisseria, de TV3.

Jordi Cabré

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Imagen cedida por Christian Escribà del equipo de cocineros y el monoplaza de chocolate.

Imagen cedida por Christian Escribà del equipo de cocineros y el monoplaza de chocolate.

Durante unas semanas el Ristorante Cavallino, en el parque temático de Ferrari Land, un monoplaza de la escudería italiana atraía todas las miradas y elogios de sus comensales.

Se trataba de un Ferrari de chocolate negro a escala real "y con todos los detalles del modelo que compite este año", explica Christian Escribà, de Escribà Academy, uno de los creadores de la figura.

Este prestigioso pastelero tiene contrato con PortAventura para los próximos tres años y una de las primeras "obras de arte" ha sido este monoplaza construido expresamente para la inauguración del parque temático dedicado al mundo del motor y de la firma italiana (en mayo de este año).

"Aprovechando el rodaje del programa de TV3 Bojos per la pastisseria se nos ocurrió construir un Ferrari", admite el pastelero. La idea contó con su plantilla del departamento de chocolate y la estrecha colaboración del equipo de cocina de PortAventura.

A pesar de ser un parque temático dedicado al Ferrari, lo cierto es que "no hubo manera de que nos facilitaran información de las características del monoplaza y nos buscamos la vida con fotos, vídeos e Internet para ajustarnos con precisión al coche que este año compite en el Mundial", añade Escribà.

El vehículo se creó por piezas y todas ellas en el taller del pastelero que tiene en Barcelona. Una vez terminado, las diferentes partes del monoplaza viajaron hasta Ferrari Land, donde se ensamblaron.

Se trata de un coche que medía casi 5 metros de longitud y un peso que oscilaba entre los 180 y 200 kilos, explica el pastelero. "Pesaba tanto porque hay partes de chocolate macizo, como las ruedas", explica.

El coche no lleva ni logotipos ni el color rojo característico de la marca. Sólo chocollate negro y la artesanía de este equipo de profesionales. "Las figuras tienen sus complicaciones, pero hay formas y técnicas para intentar superarlas. Es cierto, pero, que en este coche de Fórmula 1 lo más complicado fueron los alerones delanteros", reconoce Escribà.

La figura de chocolate ya no existe. Estuvo expuesta durante las primeras semanas de la apertura del nuevo parque temático. Escribà admite que el chocolate con temperaturas frescas (que puede aportar un aire acondicionado) aguanta mucho tiempo, pero también remarca que la figura estaba pensada en darle un toque artístico y porqué no dulzón al nuevo parque del Cavallino Rampante.

La elaboración y su historia se ha recogido en el programa Bojos per la pastisseria que se emitió este viernes en el canal autonómico. 

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