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El cierre de las estaciones de Salou y Cambrils perjudica a los bares más cercanos

Los establecimientos aseguran que estos primeros días no han notado mucho cambio pero temen que en verano haya menos movimiento. Por suerte, todos tienen su clientela fija 

C. Marsiñach / C. Sierra

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Los bares de la Plaça del Carrilet de Salou echarán de menos a los viajeros que iban a las estaciones de tren que han cerrado. FOTOS: FABIÁN ACIDRES

Los bares de la Plaça del Carrilet de Salou echarán de menos a los viajeros que iban a las estaciones de tren que han cerrado. FOTOS: FABIÁN ACIDRES

La puesta en marcha del tramo del Corredor del Mediterrani entre Vandellòs y Tarragona ha dejado sin servicio a las estaciones del centro de Salou y Cambrils. Este cambio no solo ha afectado a los usuarios. Los bares y establecimientos de alrededor también salen perjudicados. 

Los bares más cercanos a la antigua estación de Salou de la calle Carles Roig, se encuentran en la Plaça del Carrilet. En uno de ellos, Lo Ioguret, aseguran que estos primeros días no lo han notado mucho y es que por suerte, tienen clientela fija del barrio, pero sí que consideran que en verano habrá mucho menos movimiento: «Lo notaremos. No por decir, ¿y ahora qué?, pero sí que lo notaremos», asegura la propietaria. 

Desde el octubre del 2018, el bar de la estación de Salou dejó de prestar servicio. La empresa concesionaria finalizó el contrato con Adif y el establecimiento cerró puertas. Esta situación benefició a los bares más cercanos. «A quién echaremos de menos ahora será a los taxistas», explican desde Lo Ioguret. Uno de ellos aseguraba al Diari que tan sólo saben que el espacio que hasta ahora había sido su parada en la calle Carles Roig sería para el autobús que conecta con el apeadero de PortAventura. 

El Bar Núria de Cambrils era uno de los bares de referencia para los viajerosos. FOTOS: FABIÁN ACIDRES

Las nuevas conexiones ferroviarias son el tema de conversación en los bares. Katia Panadés, de la escuela de yoga En Cos i Ànima de Salou, asegura que muchos de sus alumnos se han visto afectados porque trabajan en Barcelona y tienen que coger el tren a diario. 
Panadés señala que se sienten engañados: «La gente de Salou no se ha movilizado porque pensábamos que las líneas serían las mismas. Hasta el último momento no se nos había dicho. Hemos perdido conectividad sin saberlo (…) Queríamos vías fuera, pero no queríamos perder conectividad». Algunos de sus alumnos, a través de conocidos que trabajan en la Renfe habían podido acceder a los horarios y trenes que tendría Salou con la puesta en marcha del Corredor. «Se rumoreaba, pero no teníamos confirmación oficial. Ni el Ayuntamiento, ni el Patronat de Turisme sabían nada», lamenta Panadés.

Normalidad en Cambrils

Tras el cierre de la estación de tren de Cambrils, los bares cercanos apuntaron que continuaban trabajando con normalidad y que todavía era «pronto» para detectar cómo les había afectado la puesta en marcha de la variante del Corredor del Mediterráneo. «Por el momento no se ha notado mucho. Sí que hemos detectado que aquellos clientes que venían cada día a tomar al café antes de ir a la estación ahora no vienen, pero en dos días no se ha observado mucho cambio», apuntaba Amaya, del bar l’Estació.

Otro punto de referencia para decenas de usuarios de Renfe era el bar Núria, situado justo en la esquina de enfrente del edificio. El establecimiento estaba completamente lleno sobre las 10 de la mañana, una hora en la que se juntan varios trabajadores que aprovechan su tiempo de descanso para desayunar. Varios clientes aseguraban al Diari que, «las personas que venimos cada día lo seguiremos haciendo porque es un sitio de toda la vida, pero es verdad que venía mucha gente a tomar algo mientras esperaba que saliera el tren. Es una pena que hayan cerrado la estación». 

Más complicaciones

En esta línea, varias personas mostraban su desacuerdo con el nuevo trazado ferroviario. «La han cagado del todo, lo han complicado todavía más y los horarios están bastante mal», admitían con resignación en la terraza. Como dato curioso, la megafonía del edificio continuaba en activo para anunciar a los usuarios que la estación ya no está en servicio y tienen que dirigirse a la nueva infraestructura.

Entre las personas que estaban en la terraza del bar estaba Toñi, una de las responsables de la limpieza del histórico edifico cuyo acceso está bloqueado con un candado. «La empresa no sabía que se iba a cerrar, se enteraron por nosotras. Aquí ha habido información a cuentagotas», lamentaba. Según la trabajadora, la misma compañía también se encargaba de  la estación de Salou con dos trabajadoras más y nadie se ha puesto en contacto para explicarles qué pasará con ellas. Por ello, Toñi se había dirigido a su puesto de trabajo tanto el lunes como el martes. «Estaré aquí hasta nueva orden», aseguraba. 

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