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El comercio de Coma-ruga ve permisividad con los manteros

Temen que la Policía Local permita la venta ilegal si el top manta está fuera de la zona donde hay más tiendas
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Agentes de la Policía Local frente a manteros en el paseo, que venden con tranquilidad.  Foto: Cedida

Agentes de la Policía Local frente a manteros en el paseo, que venden con tranquilidad. Foto: Cedida

Comerciantes del paseo marítimo de Coma-ruga denuncian lo que consideran permisividad del Ayuntamiento con los manteros. Los comerciantes dicen que la Policía Local impide a los vendedores ilegales colocarse enfrente de la zona de restaurantes y tiendas, «pero cuando los manteros se ponen unos metros más allá, nadie les dice nada», apunta Rubén uno de los empresarios.

Los empresarios temen que exista una especie de pacto entre Consistorio y manteros para que estén fuera de la zona más comercial a cambio de no ser perseguidos en otros puntos. Esa práctica ya la llevaron acabo hace unos años los ayuntamientos de El Vendrell y Calafell, hasta que renunciaron por las criticas de sectores comerciales y empresariales de todo el Estado.

El alcalde de El Vendrell, Martí Carnicer niega que existan pactos ni permisividad. «Mantenemos la presión policial para evitar esa venta ilegal». Carnicer responde que los agentes que los vecinos consideran que sólo miran, «dan aviso a refuerzos e indican los movimientos de los manteros para actuar con mayor efectividad».

Desde hace semanas

El empresario explica que tras unas temporadas con menor presencia de manteros «este verano se ha incrementado su número». El alcalde Martí Carnicer señala que los manteros también podrían estar comprobando la presión policial que hay en El Vendrell. «Cuando vean que es intensa, cambiarán de destino. Nosotros vamos a seguir con patrullas».

Pero de momento los comerciantes ven cómo la venta ilegal afecta a sus negocios. Rubén lleva 15 años con comercios de recuerdos y productos como toallas de playa, colchonetas, gafas de sol o cremas. Son muchos de los que ofrecen los manteros aunque sean copias falsificadas y de mala calidad., pero que todavía muchos vecinos y visitantes compran.

Euros que no llegan

«Todos los empresarios estamos afectados porque los euros que los visitantes gastan en el top manta no llegan a otro establecimiento legal, ni comercial ni de restauración». Los empresarios recogerán firmas para que se actúe contra el top manta. «Los comerciantes pagamos impuestos y generamos empleos». Pero en los últimos años la facturación ha caído . «En función de la temporada tendremos que cerrar. Y tenemos cuatro empleados», dice Rubén.

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