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El profesor del Vendrell acusado de acoso a menores es inocente: "He llorado mucho"

El calvario de Cristian comienza en junio de 2013 cuando un niño de Vacarisses recibió un mensaje a través de Facebook. Lo enviaba una tal Natalia y pedía al menor de 12 años que le enviase fotos desnudo

José M. Baselga

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El profesor ha podido demostrar que no fue el autor de los mensajes.  Foto: KIM MANRESA / LA VANGUARDIA

El profesor ha podido demostrar que no fue el autor de los mensajes. Foto: KIM MANRESA / LA VANGUARDIA

Un juez de Terrassa ha archivado el caso del profesor de El Vendrell Cristian G., que fue acusado de acoso de menores a través de las redes sociales. El juez y los propios Mossos d’Esquadra han reconocido que la investigación que llevó a la detención del maestro no fue correcta ya que ha quedado demostrado que no fue el profesor quien envió a los niños los mensajes que le atribuían.

Cristian, que perdió su trabajo, cayó en depresión y tuvo que trasladarse a Tenerife, donde todavía reside, para alejarse de la presión social que sufría, estudia ahora denunciar a los Mossos. Pero también señala que un juez fue quien autorizó una detención sin que hubiese pruebas concluyentes «y sólo especulaciones».

El calvario de Cristian comienza en junio de 2013 cuando un niño de Vacarisses recibió un mensaje a través de Facebook. Lo enviaba una tal Natalia y pedía al menor de 12 años que le enviase fotos desnudo e incluso llegó a proponerle quedar en un bosque de la localidad. En ese momento se cortaron los mensajes.

 

Rastreo informático

El padre del menor denunció los hechos en los Mossos. Comenzó entonces un rastreo informático para detectar el origen del mensaje que llevó hasta el ordenador familiar de un piso de El Vendrell. En la casa vivía Cristian B.G., que entonces tenía 23 años, sus padres y sus dos hermanos.

Cristian era profesor en una escuela de Molins de Rei y eso fue suficiente para sospechar del maestro como autor de los mensajes ya que tenía contacto habitual con menores. Era profesor y además había sido monitor en colonias infantiles.

El maestro negó ser el responsable de los mensajes y además uno de sus hermanos menores, que la propia investigación destaca que tiene elevados conocimientos de informática, se autoinculpó como autor de los mensajes explicando que lo hizo por curiosidad. Pero la versión del menor se desestimó. La denuncia de otro padre motivó la detención en octubre de 2013 por acoso a menores a través de la red. A Cristian le expulsaron del colegio. Las amenazas que recibía le obligaron también a dejar El Vendrell y trasladarse a Tenerife.

 

Cotejar los mensajes

Cristian lamenta que la investigación no cotejara las fechas y horas de los mensajes con las llamadas y watsaps de su móvil. Pero el profesor pudo acreditar que cuando se enviaron los mensajes desde el ordenador de su casa él estaba impartiendo clases, en una cena de profesores, en la playa con una amiga, en una fiesta en Calafell o viendo un espectáculo musical en Madrid.

Dos años después de ser acusado de acoso a menores, los Mossos y el juez reconocen errores en la investigación y han archivado el caso. Los Mossos ya reconocieron en octubre que había incompatibilidades horarias entre los mensajes y las actividades del profesor, una apreciación en la que coincide la Fiscalía. Además, se observó que otras conversaciones que había mantenido el profesor con alumnos a través de Facebook eran normales.

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