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Faltan socorristas para vigilar las playas de la Costa Daurada

En Cunit la situación es especialmente preocupante: tan solo hay 4 solicitudes para cubrir las 17 plazas necesarias

José M. Baselga / C. Marsiñach

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Las exigencias de la nueva normativa sigue dificultando encontrar socorristas para las playas del territorio. FOTO: Lluís Milian/DT

Las exigencias de la nueva normativa sigue dificultando encontrar socorristas para las playas del territorio. FOTO: Lluís Milian/DT

Faltan socorristas. Las empresas de servicios deportivos aseguran que desde el año pasado y, sobre todo en temporada de verano, tienen dificultades para encontrar socorristas que puedan trabajar en las playas y piscinas del territorio. En Cunit, están especialmente preocupados. Hace unos años el Ayuntamiento optó por  contratar directamente a los socorristas de las playas para el verano. De forma individual. Sin dar el servicio a una empresa. Pero el plazo para presentar solicitudes acaba el 24 de mayo y para 17 plazas y sólo hay 4 solicitudes, lo que pone en riesgo el servicio para el verano que comienza.

El problema es la falta de socorristas por las exigencias de la nueva regulación para el trabajo. Los socorristas de playas deben contar con una formación de grado medio en salvamento  en espacios naturales, que es de unos dos años de duración. Además deben disponer de un certificado de profesionalidad y estar inscritos en el Registre Oficial de Professionals de l’Esport de Catalunya (Ropec), que exige una experiencia mínima de dos años en piscina municipal. 

Esas exigencias se consideran excesivas desde los ayuntamientos y las propias empresas dedicadas al socorrismo ya que pocas personas están dispuestas a esa formación para un trabajo que tiene una duración al año de tres meses. Esos requisitos no son nuevos, pero hasta ahora se ha sorteado la situación permitiendo que socorristas de piscinas pudiesen trabajar en playas con una formación y pruebas que acreditasen la capacitación, pero el problema es que cada vez hay menos socorristas.

Vicente Luna, responsable de Protección Civil de Cunit explica que la exigencia hace que la bolsas de socorristas cada vez sea menor. Los más veteranos tienen esa formación. Pero la de socorrista marítimo no es una actividad que muchos se planteen para un largo tiempo. 
Y a los más jóvenes no les sale a cuenta la formación para un trabajo temporal de tres meses al año. La opción de enlazar veranos entre la costa mediterránea y las de América por el cambio de temporada tampoco seduce, ni sale a cuenta. Así, que cada vez son menos los socorristas. El sueldo de un socorrista es variable, pero suele oscilar entre los 900 y los 1.100 euros.

Otro perfil de socorrista 

Según, Hugo Núñez, coordinador local de Platges de Creu Roja, el perfil de los socorristas ha cambiado con la nueva regulación. Los jóvenes que se están examinando ahora tienen una media de edad de 23 años. Tradicionalmente ha sido una trabajo que realizaban jóvenes universitarios que tras una formación de 100 horas y pruebas físicas, se dedicaban en verano para obtener unos ingresos con los pagarse los estudios. Pero no con el objetivo de dedicarse de manera permanente y cuando encontraban un trabajo estable dejaban la playa. Ahora, en cambio, se trata de gente más joven que quiere dedicarse al socorrismo o que viene de la rama del deporte. 

Cuando se dieron a conocer las exigencias para los socorristas muchos municipios costeros alertaron que acabaría suponiendo un problema para encontrar personal. Ya lo es para las empresas y mucho más para municipios como Cunit, que busca a los profesionales de manera individual.

La exigencia buscaba la profesionalización y evitar el intrusismo. Para compatibilizar la demanda de ayuntamientos y empresas de piscinas con la falta de personal, deberá estabilizarse el trabajo y asegurar el empleo durante todo el año. Una conjunción difícil de cuadrar. 

Falta de efectivos en la Creu Roja

Desde la Creu Roja de Tarragona también están teniendo problemas para encontrar socorristas. La entidad necesita 150 socorristas para dar servicio a las cinco playas que tienen adjudicadas este verano: la playa de Tarragona, Roda de Berà, la Ametlla de Mar, la Ampolla y Deltebre. 

En la primera convocatoria, realizada el pasado 27 y 29 de abril se presentaron 76 candidatos a optar por las plazas. Aún no se sabe cuantos de ellos pasarán la prueba de resolución de un caso práctico que se les planteaba además de una prueba de aptitudes físicas. Los participantes tenían que correr 200 metros por la arena, nadar 400 metros en el mar y correr 100 metros mas con un tiempo máximo de 20 minutos. Según fuentes de la Creu Roja, el fin de semana pasado se realizó una nueva convocatoria donde se presentaron 15 aspirantes y aseguran que realizarán más pruebas para intentar llegar a los 150 efectivos necesarios. 

 El responsable provincial de Socors i Emergències de Creu Roja, Joan Carles Castellví, expone que «no hay suficientes candidatos (...) encontrar socorristas está difícil con la nueva normativa». Aún así valora positivamente que exista esta regulación ya que supone un mayor control de la actividad que realiza el sector y le da una mayor profesionalización. 

Falta de subvenciones

Castellví se mostró crítico con que no haya ningún tipo de subvención para realizar el grado medio de socorrismo a diferencia de otras titulaciones que cuentan con ayudas por parte de las administraciones. 

La empresa Servitur Salvament, ubicada en Vila-seca, reconoce que también tiene dificultades para encontrar socorristas: «Antes teníamos una cartera de socorristas más amplia», apuntan. La compañía lleva el salvamento y el socorrismo de las playas de Salou, Sant Carles de la Ràpita y Viladecans. Actualmente en Servitur están trabajando alrededor de 100 socorristas pero según exponen, en plena temporada pueden llegar a ser entre 250 y 300. Concretamente el 15 de mayo, en Salou ya ampliaron el servicio que pasó de tener cuatro efectivos repartidos por el territorio a tener una treintena de personas repartidas por los puntos de socorrismo y vigilancia. 

Durante la temporada alta es cuando las empresas pueden tener problemas para encontrar a socorristas. En este caso, desde Servitur están tranquilos ya que han realizado cuatro cursos donde han salido 60 alumnos preparados para ejercer las tareas de salvamento y vigilancia en las playas. 

Servitur lamenta que con la nueva normativa no puedan coger socorristas de fuera de Catalunya y en este sentido la encuentran «limitada»: «Cada comunidad autónoma tiene una regulación diferente» y a veces no es compatible. En el caso de Cunit esperarán a que acabe el plazo para presentar solicitudes. De no cubrirse las 17 plazas previstas podría remplazarse el servicio por la figura de vigilantes de playa pero más allá de la seguridad que ofrecen los socorristas a los bañistas, la falta de activación de una actividad tan esencial puede poner en riesgo no sólo la afluencia de visitantes sino reconocimientos como el de la bandera azul, que exige la existencia de un servicio de socorrismo. 

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