La fuga de una niña valenciana termina en Cambrils gracias al GPS del móvil

La Policía Local la "retiene" hasta la llegada de sus padres que se la llevaron de vuelta a la localidad de Albaida

Jordi Cabré

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FOTO: DT

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Una adolescente de Albaida (Valencia) se escapó este martes de su casa. Lo hizo premeditadamente y su destino era Cambrils. Ella lo sabía y su amigo de la villa marinera también. Sin embargo, su fuga (las razones no se han dado a conocer) terminó a media tarde cuando el localizador de su móvil la ubicó en el paseo La Salle.

Allí la encontró la Policía Local y se la llevó "retenida" hasta la comisaría, donde aguardaría hasta poco antes de las 21 horas. A esa hora comparecieron sus padres para agradecer el esfuerzo policial y llevarse de vuelta a la hija rebelde.

Los hechos se conocieron a media tarde de este martes, 16 de noviembre. La Policía Local de Cambrils recibió un aviso de la Policía Local de Albaida, localidad situada a más de 330 kilómetros de la villa marinera.

La información que disponían desde la localidad de la provincia de Valencia es que la menor se había apeado de un tren y estaba en la estación de Cambrils. Los padres se habían percatado de su desaparición al mediodía cuando no fue a comer. Tampoco había ido a clase, como se descubrió más tarde.

La patrulla se acercó a la estación y no localizó a nadie. Tenían la descripción de la menor, pero ella no estaba en el andén, ni las inmediaciones ferroviarias. Se llamó de nuevo a Valencia para informar a la Policía Local. Y allí, la madre activó el localizador del móvil de su hija. La señal indicaba en pasel de La Salle y hacia allí se dirigió la patrulla en permanente contacto con la familia y la policia valenciana.

Al poco, los agentes divisaron una joven que coincidía con la descripción de la menor desaparecida y estaba acompañada de un joven cambrilense (según se comprobó al pedirle la documentación).

Los agentes informaron a la joven de lo que estaba ocurriendo y se la llevaron a la comisaría, donde esperarían a los padres que ya habían cogido el coche rumbo a Cambrils. Poco antes de las 21 horas hubo el reencuentro y se cerraba la incidencia. Todo el mundo contento, a excepción posiblemente de la menor que no contó que la tecnología la traicionaría en esta fuga.

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