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La vigilancia privada de La Bisbal era ilegal

El Ayuntamiento quiere crear un servicio de informadores e inspección

José M. Baselga

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El equipo de vigilancia que se montó en su día.

El equipo de vigilancia que se montó en su día.

El Ayuntamiento de la Bisbal quiere legalizar la figura de los inspectores municipales. Ya pidió a la Generalitat autorización para crear ese servicio y está a la espera de respuesta. Cuando llegue convocará un concurso para fijar las tareas, horarios y funcionamiento de los inspectores.

La creación del servicio de información e inspección municipal es tras desmontar el equipo de vigilantes municipales  que activó el anterior gobierno, pero sin ningún tipo de regularización. 

Alarma
Los actos de vandalismo y robos de las últimas semanas ha llevado a muchos vecinos a pedir que se reactiven los vigilantes. Pero desde el Ayuntamiento responden que el cuerpo de vigilantes  no podía considerarse ni de seguridad ni de policía municipal y que era irregular.

No era personal específicamente formado y no podían llevar ningún tipo de arma de defensa, sea eléctrica, de goma, porra o similares. Tampoco podían emplear esposas ni sprays de defensa. 

En 2009
Ese personal que contrató el Ayuntamiento en 2009 sin concurso público, se hizo de manera irregular ya que no eran funcionarios. Fueron dos personas contratadas por vía de urgencia para vigilar las instalaciones municipales tras una oleada de robos y vandalismo.

Posteriormente se contrató a más personas con un servicio inconcreto. Entre 2010 y 2015 el consistorio destinó 30.000 euros para uniformes, adecuación de un vehículo, sprays de defensa, navajas y equipamiento de policía local.  Pero para ajustarse a la legalidad ha tenido que desmontarse. 

Tareas
Además, los vigilantes sólo pueden custodiar dependencias municipales, ordenar el tránsito en el núcleo urbano, realizar tareas de protección civl y velar por el cumplimiento de las ordenanzas. Deben ser funcionarios de carrera y no pueden usar distintivos que den lugar a confusiones con cuerpos policiales. Esos ‘vigilantes’ se han reubicado como personal de «de información e inspección municipal», pendiente de aprobación parte de la Generalitat.

El Ayuntamiento estudia la fórmula para activar el servicio.  Podrían crearse nuevas plazas y sacarlas a concurso. También para ampliar el horario. Cuando llegue la autorización de la Generalitat se convocará el concurso y fijarán horarios y funcionamiento.

Es un personal que a pesar de patrullar por las calles, con lo que  puede tener de efecto disuasorio, no es de vigilancia y no puede identificar ni parar a nadie o multar. En caso de observar una situación de riesgo o delictiva debe llamar a la policía.

En municipios de menos de 10.000 habitantes puede haber policía local si lo aprueba por mayoría el Ayuntamiento y lo autoriza la Generalitat. Exige sin embargo una fuerte inversión y la contratación y formación de los funcionarios. La alcaldesa Agnès Ferré descarta implantar Policía Local en el municipio. Además de que no puede crecer la plantilla, su coste es inasumible para las arcas municipales. 

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