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Las collas del Cós Blanc de Salou, enfadadas con el convenio de las subvenciones

Anuncian que pedirán una revisión para el año que viene y no descartan plantarse, tal como amenazaron hace pocas semanas

Jordi Cabré

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Las collas están preparando los últimos detalles para el desfile del próximo sábado por la tarde. Foto: Rafael López-Monné

Las collas están preparando los últimos detalles para el desfile del próximo sábado por la tarde. Foto: Rafael López-Monné

Las 29 collas participantes en el Cós Blanc están ultimando a contrarreloj las carrozas y los disfraces que el sábado lucirán en dos desfiles, el de lucimiento, a media mañana, y en la rúa del Cós Blanc, a partir de las siete de la tarde en la calle Ciutat de Reus.

Pero hasta el sábado, el Cós Blanc 2017 sigue embarrado por el nuevo modelo de gestión de la subvención municipal, que ha cambiado para ajustarse a las nuevas leyes. Los 1.300 euros que percibe cada una de ellas se desglosan en dos partes: la mitad sólo por el hecho de participar y la otra con facturas o recibos que justifiquen la inversión de decoración y otros complementos.

A fecha de hoy, las collas han firmado el convenio a regañadientes. «Si no aceptábamos el convenio, no cobrábamos», admite Lídia Lozano, de la Colla Bandarra. Y por ello, todas tienen ingresados 650 euros para poder amortizar parte de los gastos. La otra mitad la cobrarán a medida que presenten en el Ayuntamiento las facturas que justifiquen la inversión.

Hasta la fecha, no había necesidad de justificar nada. Pagaban mil euros antes del Cós Blanc y los 300 restantes, después. Nadie se quejaba por los plazos y no había convenio de por medio.

«El problema es que para poder cobrar ahora debemos presentar unos gastos el doble de la ayuda pública, puesto que la ley sólo permite otorgar una subvención del 50% del total», explica Yolanda Balagué, de la Colla Picardies. «Sólo la ley contempla un 100% con un fin social y creo que la fiesta mayor es un ejemplo, aunque ellos no lo vean así», remarca la portavoz de una de las agrupaciones más veteranas.

«Estamos molestos con la forma, no con el fondo», añade David Díaz, de la Colla Xucurrate. «Entendemos perfectamente que debamos justificar los gastos porque la ley lo dice, pero no puede ser que se apruebe todo deprisa y corriendo y además cuando podía estar gestionado desde hace semanas», añade Alberto Nieto, del Esbarjo Jaume I.

Las diferentes collas señalan al interventor –Juan Manuel Hernández– como principal culpable de lo ocurrido. Argumentan que la lentitud en redactar el convenio y pasarlo por pleno ha suscitado la polémica política y el enfado de todas las collas.

Hernández atendió ayer al Diari, pero declinó opinar sobre el asunto y las acusaciones tanto de la concejal María José Rodríguez (ya señaló al interventor en pasado viernes) como de las entidades sondeadas.

La primera reunión entre las collas y el Ayuntamiento, celebrada después de la cabalgata de Reyes, fue tensa. Las diferentes asociaciones consultadas coinciden en señalar que hubo un momento en que la celebración del 37º Cós Blanc estuvo en el aire. «Nos levantamos de la mesa molestos con la forma de gestionar las subvenciones», explican.

Tras unos minutos de pánico, las aguas volvieron a su cauce y se retomó la celebración del evento. Muchas de las collas aseguran que parte del espectáculo y el desfile está pensada para las nuevas generaciones y los más pequeños de las diferentes agrupaciones. Por ello, más allá del desfile, los visitantes y las toneladas de confeti preparadas, cada agrupación pensó más en su cantera antes de hacer un órdago al consistorio.

Las collas, pero, no olvidan, y después de la fiesta mayor aseguran que irán todas a una para pedir un convenio nuevo o un retoque para mantener una buena sintonía entre las comparsas y el Ayuntamiento.

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