Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

Roda y Creixell reclamarán a Adif un apeadero para ambas poblaciones

Hace años que los dos municipios demandan este servicio. Ahora tendrán que sentarse y acordar una solución conjunta 

Carmina Marsinach

Whatsapp
La idea inicial es que el apeadero se ubique en el límite de los términos municipales de Creixell y Roda de Berà. FOTO: Pere Ferré

La idea inicial es que el apeadero se ubique en el límite de los términos municipales de Creixell y Roda de Berà. FOTO: Pere Ferré

Hace años que Roda de Berà y Creixell reclaman un apeadero en la línea de trenes de la costa. Se trata de una reivindicación histórica. Pero hasta ahora lo pedían por separado. Cada municipio quería su parada. Ante esta situación, Adif les comunicó que al tratarse de una inversión tan importante lo que no podía hacer era atender las demandas de ambas poblaciones por separado. Ahora deberán ponerse de acuerdo para presentar una nueva propuesta conjunta. Su intención es presentarla a Adif este otoño. 

Para coger el tren, los vecinos de Roda de Berà suelen desplazarse a la estación de Sant Vicenç de Calders. En el caso de Creixell, depende del trayecto también se dirigen a la estación de Torredembarra

Inicialmente el Ayuntamiento de Roda de Berà contemplaba ubicar el apeadero en el aparcamiento donde antes se instalaba el mercadillo, entre la plaza Sant Jaume y el paseo Costa Daurada. 

La posibilidad de exigir el equipamiento surgió cuando fue automatizado, en  octubre de 2012, el paso a nivel del municipio –el último manual que quedaba en España–. Fue entonces cuando el consistorio pidió a la Generalitat que realizara un estudio para construir un apeadero que facilitara el transporte de los viajeros del municipio. 

Según el alcalde de Roda de Berà, Pere Virgili, «seguramente no tendremos ningún problema para ponernos de acuerdo con Creixell». La idea inicial seria ubicar el apeadero en el límite entre ambos términos municipales. Concretamente en la zona de la urbanización de la Barquera. Los residentes de ambos municipios tendrían que coger el coche igualmente para llegar hasta la parada. La ventaja es que estaría más cerca y no tendrían los problemas de aparcamiento que se producen en Sant Vicenç. 

Virgili considera también que a parte de una «necesidad», tener el apeadero en el municipio podría suponer un incentivo a los propietarios de segundas residencias a convertirlas en su domicilio habitual. 

Por su parte, el alcalde de Creixell, Jordi Llopart, considera que situar el apeadero en medio de las dos poblaciones «quizás no es la mejor opción pero no es la más mala». El edil considera que es un buen momento para pedir algún tipo de «contraprestación que pueda beneficiar al municipio» por el Corredor del Mediterráneo. 

Pero lo que sí tiene claro Llopart es que este apeadero no tendrá ningún sentido si no se adapta a los horarios y frecuencias que necesitan los usuarios. «Soy muy partidario de un apeadero en el municipio pero tiene que ir acorde con unos horarios útiles»

Son muchos los ciudadanos de Roda y Creixell que día a día se desplazan a Barcelona o Tarragona por trabajo o estudios. 

Mejorar las infraestructuras

Carles Traid, vecino de Roda de Berà, viaja tres días a la semana a Barcelona por motivos laborales.  Cuando va solo coge el tren en la estación de Sant Vicenç de Calders donde hay un convoy hacía la capital catalana cada media hora. «Los días que voy con mi mujer cogemos el coche. Si eres dos sale a cuenta ir en coche. De ida pasamos por peaje y de vuelta por la nacional», expone Traid. 

Los vecinos no contemplan como una opción para ir a Barcelona la línea de Lleida-Barcelona, que tiene parada en la estación de interior de Roda. Según Traid, «hay muy pocas combinaciones y tardas dos horas para ir a Barcelona». 

Si desde Roda tiene que ir a Tarragona no hay duda: «Siempre en coche, es más cómodo», apunta. 

«Está claro que un apeadero aquí en Roda nos quedaría más cerca pero no me soluciona la vida», apunta Traid. Y señala que para realizar un trayecto como el de Comarruga-Barcelona, de unos 60km, se tendría que hacer en 30-35 minutos y tardas una hora. «Lo ideal seria que se enlazara la alta velocidad en L’Arboç. Pero lo que sería más importante es mejorar las infraestructuras existentes», concluye. 

Roda de Berà dispone actualmente de una estación dentro de la línea de interior, entre Barcelona y Lleida. Pero se trata de una estación infrautilizada. Es de vía única. Pasan muy pocos trenes y, además, en algunos casos hay que hacer transbordo en Sant Vicenç de Calders para ir a Barcelona. Los vecinos también exponen que los horarios del autobús interurbano que hace parada en la estación no coinciden con los horarios de los trenes. Y señalan que hay una falta de coordinación. 

Una estación interior infrautilizada

El municipio también estuvo conectado con Reus a través de la famosa línea Reus-Roda, operativa entre 1884 y 1992.

Temas

Comentarios

Lea También