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Un migrante vilasecano deja en herencia semillas de una judía extinguida en Catalunya

Joan Roig falleció en 2015. Había emigrado durante la Guerra Civil a Canadá y entre sus pertenencias guardó esta variedad de verdura que en Catalunya había dejado de cultivarse

Jordi Cabré

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Algunas de las judías verdes cultivadas de las semillas traídas de Canadá. FOTO: L'Espigall

Algunas de las judías verdes cultivadas de las semillas traídas de Canadá. FOTO: L'Espigall

Vila-seca, o mejor dicho un migrante vilasecano que vivió en Canadá hasta 2015 podría formar parte de la historia agrícola de Catalunya gracias a la conservación de una variedad autóctona de judía verde (bajoca de Moda), que solo se tenía conocimiento por libros y hemeroteca, ya que se dejó de cultivar a mediados del siglo XX, cuando otras variedades más atractivas para el mercado la relegaron hasta extinguirla de los huertos y fincas rurales del país. 

Joan Roig falleció en Quebec a los 91 años. Parte de la herencia que guardaba de sus orígenes vilasecanos la dejó al Casal Català de esta ciudad canadiense, entre las pertenencias había un bote con semillas de una variedad de judía verde: la bajoca de Moda. Esta verdura se ha registrado recientemente en el banco de semillas de Catalunya, ya que es una variedad autóctona que este vilasecano se llevó en su migración forzosa y la plantó en Canadá durante sus años de exilio. Mientras él mantenía viva esta variedad, en Catalunya la semilla fue substituida por otras en los años 60 del siglo pasado. La aparición de variedades potencialmente más comerciales (mayor tamaño, forma, color...) fue apartando el cultivo de esta bajoca autóctona hasta hacerla desaparecer. 

FOTO: L'Espigall

El Casal Català de Quebec sintió curiosidad por ese bote de semillas y el nombre de la variedad de judías verdes que guardó Joan Roig. Los integrantes de este Casal entraron en Internet y localizaron un documento elaborado por la consultoría agrónoma L’Espigall en el que se mencionaba la variedad. El mismo informe recogía que se cultivó en el pasado, pero que actualmente no había constancia de que se conservaran semillas.

La casualidad  

El Casal Català del Quebec buscó la manera de contactar con la consultoría asentada en L’Ametlla del Vallès y les hizo llegar el bote con las semillas. Este «regalo» propició la posibilidad de poder recuperar la variedad de judía verde y proponer la reintroducción del cultivo en Catalunya. 

Las semillas llegaron en 2016 a Catalunya y se plantaron algunas en una finca de L’Espigall. Éstas germinaron permitiendo iniciar el proceso administrativo para registrar la variedad, que hasta la fecha se consideraba extinguida. Empezó formando parte del banco de semillas de Granollers y ahora se ha registrado y validado en el banco de semillas de Catalunya. 

El detalle 

En febrero, L’Espigall se puso en contacto con el Ayuntamiento de Vila-seca y les habló de Joan Roig y su herencia. L’Espigall quiso tener una deferencia con el origen de este vilasecano exiliado en Quebec. La reunión se celebró en la Cooperativa Agrícola y permitió contactar L’Espigall con algunos payeses. Anton Montsant, técnico de L’Espigall, expuso el motivo de la visita y la intención de seguir recabando información para certificar que las semillas de Quebec eran las únicas que se habían conservado de esa variedad autóctona de judía verde. 
Los agricultores vilasecanos más veteranos habían oído hablar de la bajoca de Moda, pero los más jóvenes (menos de 50 años) desconocían la existencia. 

A partir de ahora, L’Espigall multiplicará las semillas existentes según los protocolos estándar para prevenir la propagación de fitopatógenos. Para ello, este verano se realizarán tres plantaciones en campos experimentales de L’Espigall en la comarca de El Vallès Oriental. Una vez se obtengan semillas sanas en gran cantidad (hay que certificar que están libres de virus y esporas), se podrán distribuir entre los agricultores interesados con el fin de recuperar el cultivo y uso de esta bajoca autóctona. 

Hasta la fecha, L’Espigall sigue hablando con payeses de cierta edad por si alguno todavía cultivara esta variedad, posibilidad casi nula pero que debe confirmarse. Los payeses consultados de más de 80 años hasta la fecha recuerdan el nombre, pero dejaron de cultivarla hace muchos años y los más jóvenes no tienen ni idea de esta variedad, dice Montsant. 
Aunque el proyecto es incipiente, la recuperación de esta judía desaparecida podría tener diferentes recorridos, desde entrar en el mercado como una variedad más de judía verde hasta porqué no crear una gastronomía con este ingrediente como estrella.

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