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Voz y piano, un recital de talento

Festival Daurada Escena. La soprano Katerina Tretyakova y el pianista Ricardo Estrada actúan en el certamen lírico

Sílvia Fornós

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La soprano rusa Katerina Tretyakova. FOTO: CEDIDA

La soprano rusa Katerina Tretyakova. FOTO: CEDIDA

La soprano rusa Katerina Tretyakova y el pianista barcelonés Ricardo Estrada serán las estrellas este domingo de la tercera edición del Daurada Escena Festival Líric Internacional. Actuarán en el Teatre Auditori de L’Hospitalet de l’Infant (20.30 horas).

La soprano empezó a los quince años su formación musical para convertirse en directora del coro en el Conservatorio de Vilnius (Lituania). «Como quería ser cantante solista, después continué con los estudios de canto en la universidad Mozarteum de Salzburgo. En aquella época canté, por primera vez en Europa, en el festival de Salzburgo, que es uno de los más relevantes en el mundo musical, en cuanto a ópera y música clásica. Después, pasé muchos años en Hamburgo, donde interpreté papeles principales como Gilda (Rigoletto), Violetta Valéry (La Traviata), Adina (L’elisir d’amore) o Adele (Die Fledermaus)», explica la cantante. La carrera profesional del pianista, repertorista y director de orquesta también está colmada de éxitos. Ha trabajado con grandes cantantes como Carlos Álvarez, Ermolena Jaho, Leo Nucci o Piotr Bechzala, entre otros; además de dirigir orquestas de todo el mundo y debutar con más de 50 títulos líricos entre ópera, zarzuela y opereta, especializándose en el repertorio italiano, francés y español.

El pianista barcelonés Ricardo Estrada. FOTO: CEDIDA

Ambos desplegarán su talento con «un repertorio muy vistoso, conocido y popular que pensamos que gustará al público. Hay piezas muy conocidas como O mio babbino caro de Gianni Scchicchi y G. Puccini; Je veux vivre. Romeo et Juliette de Ch. Gounod o el Vals de Musetta. La Boheme de G. Puccini, entre otras», comenta Ricardo Estrada. Además, no es la primera vez que ambos coinciden encima del escenario.

«Cuando tienes compenetración con una persona, el hecho musical se enriquece. Como pianista, repertorista y acompañante de cantantes, mi trabajo es interpretar cada partitura, que tiene su dificultad, pero también debo hacer de cojín del cantante solista. Para ello, debes tener una gran capacidad de intuición», añade el pianista.

Actuaciones únicas

Con cada concierto, la soprano y el pianista suman nuevas experiencias. «Desde pequeña el canto ha sido mi hobby y ahora este hobby es mi trabajo, lo que resulta perfecto», confiesa Katerina y añade que «interpretar todos estos papeles principales es un desafío para mí misma, porque técnicamente no son fáciles. Siempre intento mejorar, porque cada actuación es en un lugar diferente y en un teatro distinto. Por ejemplo, el Gran Teatro del Liceu es enorme y el público da mucho respeto», comenta la cantante.

Pasión compartida

Ricardo Estrada siempre tuvo claro que se dedicaría a la música. «Lo tenía muy claro desde pequeño, y así fue. Después es el cúmulo de muchas circunstancias de la vida que te llevan hacia este camino. Además de tener fortuna, también debes trabajar mucho», explica el repertorista.

Un destino compartido que requiere exigencia y esfuerzo. «Claro que existe una parte de sacrificio, porque el día antes de cada actuación necesito estar tranquila y no hablar demasiado. Y el mismo día pruebo no hablar, pero no es fácil. Es una responsabilidad personal que me ayuda a cuidar mi salud», comenta la soprano. Y es que la voz es un instrumento que se puede estropear muy fácilmente, «y mucho más la de los cantantes jóvenes que tienen voces enormes y bellas, pero no muy buena técnica como para interpretar papeles importantes y difíciles. Aunque los cantan, después pueden estar muchos años sin cantar».

El piano también requiere mimos. «Hay teatros o salas que no tienen un piano fijo, y lo deben alquilar. Después del traslado debe afinarse. En cambio, si está fijo en el teatro también es importante afinarlo, porque en ocasiones si no tiene un uso continuo, además de la temperatura y la humedad, la afinación también se resiente. Tocando, no por la fuerza sino por la vibración constante en las cuerdas, se puede perder afinación», explica Ricardo Estrada.

Compositor, director de orquesta y repertorista, el barcelonés confiesa que cada una de estas facetas «son satisfacciones diferentes». «Personalmente, disfruto mucho tocando el piano y acompañando a cantantes, porque puedo trabajar con personas diferentes. Pero la mayor satisfacción es ponerse frente a una orquesta. Conseguir que un grupo de 80 personas te siga, y que lo puedas dominar con la batuta es un momento inigualable», añade el pianista.

En el papel de acompañante de cantantes, Ricardo Estrada asegura que «cuando más disfrutas de la música, más disfruta el público», mientras que Katerina desea que en cada concierto «el público goce el máximo posible. Por esta razón, en cada función pruebo regalar lo mejor de mí y lo que me hace más feliz es sentir la energía positiva del público, su calor y su aplauso».

El Daurada Escena Festival Líric Internacional será una ocasión única para dejarse seducir por el talento musical de ambos artistas.

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