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El Nou Estadi se lo pasa pipa

El Nou Estadi vivió una noche de ensueño. Fue un simple amistoso, pero el Barça sólo pudo sacar un empate y siendo muy inferior a los granas. Jordi Alba se llevó una gran ovación de toda la afición

Jaume Aparicio

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Muchos aficionados tuvieron ayer el corazón partido. Sin embargo, pudieron cantar un gol de cada equipo. Foto: pere ferré

Muchos aficionados tuvieron ayer el corazón partido. Sin embargo, pudieron cantar un gol de cada equipo. Foto: pere ferré

Ilusión. Ese era el sentimiento que desprendía ayer cualquier aficionado grana. El choque ante el Barça tenía dos claros factores motivadores. El primero, poder ver a algunos de los futbolistas más importantes del panorama mundial, aunque faltaban los estandartes azulgranas. El segundo, comenzar a vislumbrar las virtudes y los defectos del que será el Nàstic de esta temporada. Carreras ayudó a ello, alineando un once tipo muy próximo al que podría salir en la primera jornada de Liga ante el Almería.

Era el típico choque en el que dando poco se recibía mucho a cambio. Los futbolistas granas eran conscientes de ello. Intentaron sacar su mejor versión a relucir. Querían reivindicarse. Tirar de orgullo para jugarle de tú a tú a nada más y nada menos que a un Barça.

Las gradas del Nou Estadi presentaron un aspecto espectacular. Foto: pere ferré

Hubo un futbolista en especial que pareció ver el choque como un escenario predilecto para el choque. El Nou Estadi vio en su figura a un futbolista llamado a marcar las diferencias. Hizo auténticas diabluras del balón. Y con sentido, porque el primer gol  nació de sus botas. Sentó a Semedo y Mascherano. Barreiro empujó en boca de gol. El tanto fue cantado con gran alegría por los aficionados granas. Esa celebración tenía de todo menos sabor a amistoso.

Y es que el Nou Estadi no dudó en apretar de lo lindo a los futbolistas azulgranas. Ya en el calentamiento les recibieron con sonoros pitos en los que manifestaban su clara posición. El detalle de no haber traído a sus grandes estrellas no sentó nada bien en la parroquia grana. Por suerte, pudieron disfrutar del regreso de Jordi Alba al Nou Estadi, quien fue ovacionado en varias ocasiones en su entrada al partido en la segunda mitad.

Gerard Deulofeu volvió a jugar con la camiseta delBarça en el Nou Estadi. Foto: Pere ferré

No pudo el Nàstic doblegar finalmente al Barça. Paco Alcácer salvó los muebles con un magistral libre directo.  No se sabe cual será el devenir de la temporada, pero lo que está claro es que este Nàstic ilusiona y mucho. Sabe a lo que juega en todo momento y no se achica ante nada ni nadie. Ojalá esta pretemporada sea el preludio a un año de ensueño. El Nàstic tiene una historia que repetir. 

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