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El derbi en sus botas

Barreiro y Máyor son las dos amenazas ofensivas de Nàstic y Reus (18.00 h) en un choque con sabor a venganza

Juanfran Moreno

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Imagen del pasado derbi en el Estadi que finalizó con empate a uno. Foto: Alfredo González

Imagen del pasado derbi en el Estadi que finalizó con empate a uno. Foto: Alfredo González

A Manu Barreiro se le ve venir en este derbi. Hay que temerle puesto que su estado de forma augura sonrisas. Cuesta entender como se ha podido dudar de un futbolista de su calidad y tesón. En el 2018 se está erigiendo como el jugador más en forma del Nàstic. Sus actuaciones se arropan en la determinación. Tres goles en tres partidos. Dos al Rayo y uno al Osasuna. Todos fueron claves para que el conjunto grana sumará los tres puntos.

Si solo hablásemos de goles, el delantero gallego no acumularía registros mareantes, aunque sí notables. Sin embargo, la realidad es que Barreiro es un ariete con la capacidad de manejarse con una naturalidad rutilante en las diferentes tesituras que suele plantear el juego. Domina el juego aéreo, el cuerpeo, el remate y hasta el repliegue defensivo. Su trabajo sobre el terreno de juego es descomunal. 

Por todas estas razones no exageramos si le catalogamos como el futbolista que tiene más opciones de decantar la balanza en el derbi del Nou Estadi. Ante un Reus que planteará una guerra de trincheras, el gallego puede ser clave para encontrar los pequeños resquicios que deje la retaguardia rojinegra. Manu Barreiro ha presentado su candidatura para convertirse en el héroe del derbi. Los focos le apuntan.

Sin embargo, enfrente habrá un futbolista que ya conoce la  sensación de despertar sonrisas y lágrimas a partes iguales y es Máyor.  El delantero de Aspe enmudeció al Nou Estadi la temporada pasada con un tanto definitivo en las postrimerías del encuentro. Reventó el derbi de la necesidad.
 
Esta temporada, el ariete rojinegro no está pudiendo encontrar la continuidad en su juego que desearía. De hecho, solo acumula un gol en lo que va de temporada. Ante el Nàstic tiene la ocasión de volver a decantar un derbi reencontrándose con el gol. Una situación idílica para renacer. 

Dinámicas contrapuestas

A nivel coral, conviene repasar las dinámicas de dos conjuntos que llegan en un estado anímico totalmente antitético. El Nàstic llega desbocado en un comienzo de 2018 idílico. Ha sumado siete de los nueve puntos posibles en los tres partidos que ha disputado lejos del Nou Estadi de forma consecutiva. Vallecas y El Sadar han asistido a una demostración impactante de poderío y pegada de los granas. 

La idea de Rodri cala cada vez más en el vestuario. Da la sensación que cada minuto que pasa juega a favor del Nàstic. Nada queda ya de aquel equipo que no sabía si iba o venía. No sorprende pues que los tarraconenses lleguen a este encuentro con la intención de dar un golpe en la mesa. Solo vale ganar. Para acechar los puestos nobles de tabla y para zanjar con las dudas que se han generado sobre los resultados y el juego del equipo como local.

Para el derbi, el técnico grana volverá a apostar por la línea continuista que le caracteriza durante este comienzo de 2018. Rodri se aferra a no tocar lo que funciona. Solo introducirá tres pequeñas variantes que no modificaran el rostro grana. Javier Matilla entrará en el once por el lesionado Eddy Silvestre, Javi Jiménez ocupará el carril izquierdo en detrimento de Abraham Minero y Álvaro Vázquez será titular por Juan Muñiz, desplazando a Maikel Mesa hacía la banda derecha. 

Posible once grana: Dimitrievski, Kakabadze, Suzuki, Molina, Javi Jiménez, Gaztañaga, Matilla, Mesa, Tete, Álvaro Vázquez y Barreiro

Por su parte, el Reus acude al derbi con la necesidad de vencer. Los rojinegros suman cinco partidos sin hacerlo y las dudas ya sobrevuelan con descaro sobre el Estadi. Además, han visto mermado ese gen competitivo que les caracterizaba. El conjunto reusense sigue sin ser temible de cara a puerta y ya tampoco se muestra impenetrable en fase defensiva. 

Sin embargo, vislumbran el Nou Estadi como el escenario ideal para volver a coger las riendas. Tirarán de retrospectiva y plantearán un encuentro parecido al del curso pasado, donde los rojinegros dieron una lección de repliegue intensivo. Luego será cuestión de aguantar y golpear. 

Un Reus decaído

Los rojinegros comparecerán en el derbi con sus laterales suplentes. Eso no implica que se dude sobre su rendimiento. Joan Campins y Álex Menéndez cumplen. Uno por sus condiciones físicas y el otro por su pose. En el centro de la zaga Olmo y Atienza, ahí no hay dudas. El doble pivote lo conformarán Juan Domínguez y Álex Carbonell. La línea de tres mediapuntas estará ocupada por un artista y dos alborotadores. Vítor Silva, Fran Carbia y David Haro buscarán desestabilizar y aprovechar los metros que se pueda dejar el Nàstic a su espalda. Por último, el ya mencionado Máyor liderará la punta de ataque. 

Posible once rojinegro: Badia, Campins, Olmo, Atienza, Menéndez, Carbonell, Juan Domínguez, Haro, Fran, Vítor y Máyor

Lo que sí que les puedo asegurar, sea cual sea el resultado del derbi, es que mañana no será un día corriente. Ni en los colegios, ni en los trabajos, ni en los bares… Habrá un tema que reinará en las conversaciones. En esta ocasión no será político. Falta hacía. 

El resultado del derbi será protagonista para orgullo de unos y frustración de otros. Porque hoy en el Nou Estadi hay algo más que tres puntos en juego. El orgullo de dos ciudades anda en el disparadero en encuentros como el de esta tarde. Qué gane el mejor. 

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