Deportes El fichaje

Jonathan Pereira,un récord de 17 segundos

El nuevo delantero del Nàstic fue el debutante en Primera que necesitó menos tiempo para marcar. Se estrenó en un Villarreal-Levante, en el curso 2006-07

Marc Libiano

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Los nuevos fichajes posan con el presidente del Nàstic. FOTO: Pere Ferré

Los nuevos fichajes posan con el presidente del Nàstic. FOTO: Pere Ferré

El aspecto a primera vista de Jonathan Pereira (Vigo, 1987) no transmite asombro. De perfil bajito, alejado de los estereotipos del delantero grandullón y fuerte, el gallego ha sobrevivido a la exigencia física del fútbol moderno gracias a sus habilidades escurridizas.

Rápido, astuto para anticipar situaciones, ha forjado una carrera relacionada con la élite. Y eso que los problemas físicos le han maltratado más de la cuenta. Se da una circunstancia curiosa en él; con 32 años, jamás ha competido en la Segunda B. Siempre se ha exhibido en escenarios de postín, en el negocio profesional. Pereira es ahora caviar en el fango.

Formado en el fútbol gallego, entre el Celta y el Santa Mariña del Cabral, Jonathan ingresó en la academia del Villarreal con apenas 15 años. Atravesó la península para cumplir su sueño de infancia. Sacrificó a los suyos, pero el tiempo le dio la razón. A los 19 se puso la camiseta de la primera plantilla del submarino, en aquel entonces bajo el ritmo canchero que todavía marcaba Juan Román Riquelme, el enganche argentino de toda la vida, que no fructificó en el Barcelona pero que sí llevó a una semifinal de Champions al Villarreal.

Manuel Pellegrini le ofreció chance a Pereira, todavía precoz, pero con un entusiasmo desmesurado. Un 21 de octubre de 2006, el menudo atacante se postuló en Primera División, en un partido ante el Levante. Alcanzó un récord para su enciclopedia. Nada más saltar al césped, a los 17 segundos, anotó el 1-0 y se convirtió en el debutante que menos tiempo ha necesitado para marcar en Primera. Recuerdos que endulzan cualquier trayecto.

Desde entonces, la vida deportiva de Jonathan Pereira no ha terminado de echar raíces, aunque sí ha contado con un idilio especial en el Betis, donde anotó hasta nueve goles, su mejor promedio, en Segunda en la 2009-10 y alcanzó el ascenso a Primera solo un año después. Con el Betis también acumuló hasta 31 apariciones en Primera, en el curso 2011-12.

La música gallega

Santander, Lugo, Rayo Vallecano, Valladolid, Oviedo y Alcorcón han acogido también a este futbolista que ya acumula 13 temporadas en el panorama profesional y que abre un Tarragona un nuevo escenario, probablemente muy distinto a lo que estaba acostumbrado. «No se me caen los anillos por jugar en campos de césped artificial en Segunda B», reconoció en la puesta de largo que le ofreció al club, a la vera del presidente y del director deportivo.

De mensaje claro, como acostumbrado a la presión del foco, el delantero asegura llevar una vida bastante ordenada. Padre de una hija el año pasado, es aficionado a la cocina y amante de la música gallega. Desde Extremoduro a Iván Ferreiro. Su ídolo futbolístico se encuentra al borde de la retirada; Fernando Torres.

La única sospecha del fichaje de Pereira por el Nàstic la levanta su DNI, la calidad futbolística no permite muchas disputas ni debates. La dirección deportiva ha confiado en una oportunidad de mercado que no podía dejar escapar y ahora le toca al atacante rendir cuentas sobre el verde. A priori, el caché de su historial debe convertirle en figura indispensable para el nuevo proyecto. Aunque el fútbol no entiende de cachés, sólo de realidades.

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