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La odisea charrúa con final feliz en Cambrils

El conjunto uruguayo fue víctima de una estafa y tras realizar un gran esfuerzo económico disputó el Mundialito y pudo conocer a Luis Suárez

Juanfran Moreno

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Los jugadores de Barrio Palermo y sus asistentes posan en una foto de familia junto a Luis Suárez.  FOTO: Cedida

Los jugadores de Barrio Palermo y sus asistentes posan en una foto de familia junto a Luis Suárez. FOTO: Cedida

No siempre se le da el valor a las cosas que realmente merecen. El Mundialito de Cambrils va camino de convertirse en una cita deportiva referente en la Costa Daurada, por su importancia y porque ha cumplido su tercera edición en el territorio y ya tiene pactadas cuatro por delante.

Para la mayoría de equipos llegar a él no ha supuesto un esfuerzo ni a nivel deportivo ni a nivel económico. 

Para la Escuelita Barrio Palermo de Uruguay ha supuesto una travesía con final feliz. Lo que comenzó siendo un sueño pasó a ser una pesadilla y finalmente acabó convirtiéndose en una experiencia inolvidable.

El humilde equipo uruguayo se ganó su derecho a estar en el Mundialito de Cambrils tras conquistar el Mini Mundialito de San José. Iba a viajar con todo pagado, pero de repente todo se truncó. Resultó que el Mundialito no tenía conocimiento de este torneo y por lo tanto no había reservado ninguna plaza para el ganador. 

La noticia fue sorprendente para el club uruguayo. Rápidamente se puso en contacto con el organizador del Mini Mundialito de San José.

«Teníamos un grupo de whatsapp por el que el organizador nos iba prometiendo que los pasajes los íbamos a tener en breve. Además, nos aseguró que lo del Mundialito era un error que sí que estábamos inscritos. Pasaron los días y finalmente el organizador abandonó el grupo y no hemos sabido más de él», cuenta Eduardo Pellejero, entrenador asistente del equipo.

Sin plaza para el Mundialito

La tesitura era muy complicada. No había plaza para el Mundialito y el sueño de viajar a España pendía de un hilo. Había pocas razones para creer que finalmente se iba a poder viajar, pero por pocas que fueran había que intentarlo hasta el final. «Es difícil explicarle a los niños que todo había sido un fraude. No podíamos permitirlo», añade el técnico asistente de Barrio Palermo.

Rápidamente, la escuela uruguaya se puso manos a la obra. Contactó con el Mundialito que al conocer la historia le aseguró una plaza. Eso sí, el tema económico dificultaba y mucho el viaje. «Entre los pasajes y la estadía nos salía muy caro venir al Mundialito. Tuvimos que realizar rifas, algunos padres vendieron pizzas por Internet… Finalmente logramos el dinero y aquí estamos disfrutando y compitiendo», explica Pellejero.

Encuentro con Luis Suárez

17 son los futbolistas que viajaron al Mundialito y cuatro los miembros del cuerpo técnico. El viaje todavía tenía una sorpresa preparada para los niños. Luis Suárez leyó la historia en el diario La Ovación y rápidamente se puso en contacto con los entrenadores de Barrio Palermo.

Quería darle la sorpresa a los niños de que le conocieran, pero no era seguro ya que la agenda de la estrella charrúa tiene muchas limitaciones.

Sin embargo, halló hueco y sorprendió a los niños. «Nos llamó el miércoles por la mañana y nos dijo que nos esperaba por la tarde en la Ciudad Deportiva del Barça. Cogimos un bus y allá nos plantamos», relata el emocionado técnico asisten del conjunto uruguayo.

Los integrantes de Barrio Palermo pudieron conocer a la gran estrella del fútbol uruguayo y del Barça y charlar con él. Además, se hicieron una foto en grupo que permanecerá para siempre en su memoria. 

A nivel deportivo, Barrio Palermo ha completado un gran Mundialito en la categoría 2006 (Infantiles de primero año). En los partidos de la fase de grupos, el conjunto charrúa derrotó a México 4D (1-3), al Pare Manyanet (9-0) y cayó ante el Girona (1-0) y el Nàstic (1-3), finalizando terceros de grupo. Cayeron con honor en octavos de final, pero plantó cara al Levante (3-2), equipo que finalmente sería el finalista de la competición. 

En todo caso, no hay mayor premio que haber podido disputar el Mundialito. Algo que Barrio Palermo llegó a dar por imposible. Pasaron de ser estafados a rebelarse contra la injustícia y plantarse en el Mundialito de Cambrils después de realizar un gran esfuerzo económico. Compitieron con honor y conocieron a Luis Suárez, del que hay que destacar el gran gesto que tuvo con ellos. En realidad, no debe sorprender. Él fue uno de esos niños que soñó y luchó con ser futbolista profesional. 

 

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