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Polonia es su segunda casa

Gerard Badia está cumpliendo su cuarta temporada en el Piast Gliwice, equipo de la Primera División polaca que lucha para estar entre los ocho primeros y en el que es una pieza importante

V. Maigí

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En la imagen Gerard Badia, jugador del Piast Gliwice, disputando un encuentro.

En la imagen Gerard Badia, jugador del Piast Gliwice, disputando un encuentro.

Gerard Badia está cumpliendo su cuarta temporada en el Piast Gliwice, que milita en la Ekstraklasa (Primera División de Polonia). Tras un comienzo de temporada complicado, el jugador de Horta de Sant Joan (27 años) y su equipo están remontando el vuelo y tienen esperanzas de poder realizar una buena campaña.

El futbolista de la Terra Alta había pasado con anterioridad por Tortosa, Gavà, Múrcia B, Guadalajara y Noja antes de aterrizar en tierras polacas: «estoy muy contento de jugar aquí». El joven comenta que «ahora estoy actuando de media punta, por detrás del delantero, y a pesar de que normalmente jugaba de extremo izquierda, me encuentro cómodo».

Hasta el momento, el Piast Gliwice ha quedado eliminado de la fase previa de la Europa League a manos del Goteborg y de la Copa de Polonia jugando contra el Lechia Gdanks, en un partido que se decidió en la tanda de penaltis y en el que merecieron la victoria. Por todo ello, las esperanzas están puestas en el campeonato liguero: «esta temporada está siendo peor que la anterior. La pasada campaña íbamos líderes y este año nos ha costado seguir la buena línea, porque se marchó el entrenador, que luego volvió para que todo mejorara». En estos momentos, el Piast Gliwice ocupa la undécima posición con 17 puntos, pero «todo está muy igualado y ganando dos encuentros puedes escalar varias posiciones. Nosotros queremos estar entre los ocho primeros de la tabla para poder competir por el título y luchar por entrar en la previa de la Champions o la previa de la Europa League. En cambio, los ocho últimos intentarán eludir el descenso (bajan dos). Personalmente no me gusta este sistema; dicen que el año próximo lo cambiarán».

Por otro lado, a nivel personal, Gerard está contento esta campaña porque «estoy jugando mucho más, disputando casi todos los encuentros desde el inicio. La verdad es que me siento muy bien físicamente y también en el aspecto mental, y hace algunas semanas marqué un gol de falta ante el Arka Gdynia, al que ganamos por 2-1 (el suyo fue el tanto que abrió el marcador)».

Muy profesional

Gerard Badia está satisfecho por jugar en Polonia, donde afirma que hay «jugadores técnicamente muy buenos y equipos bien trabajados físicamente; en lo que les falta mejorar es en el apartado táctico. No obstante, la liga está bien, televisan los partidos...Estoy encantado de jugar aquí y disfruto mucho. Te sientes un profesional». Gerard sigue diciendo que «además tengo muy buena relación con los compañeros del vestuario. Desde el primer día, aquí todos me tienen cariño y yo me siento muy querido». Tanto se ha integrado el ebrense, que ya confiesa que «cada día estoy más contento de mi polaco. Aprendo mucho y ya me defiendo para poder hacer entrevistas y entender conversaciones, a pesar de no hablarlo perfectamente». El jugador de la Terra Alta continúa explicando que «todavía quiero mejorar más. Es complicado este idioma, pero con tiempo e interés todo es posible.

Futuro en el aire

Gerard está centrado en poder ayudar al máximo a su equipo y no le preocupa que al final de temporada acabe su contrato con el Piast Gliwice: «vamos a ver si hay oferta de mi actual equipo o de otro...Mi familia y yo estamos contentos. Queremos volver a España algún día, pero me gustaría estar aquí alguna temporada más, porque disfruto mucho de esta liga. El futbolista de Horta de Sant Joan considera que «me he hecho un nombre, la gente me conoce y me aprecia y quiero seguir viviendo este sueño».

A nivel futbolístico todo marcha bien, pero lo que peor lleva el de las Terres de l’Ebre es estar lejos de una parte de su familia: «cuando llevas tantos años fuera llega un momento que tienes ganas de volver. En Polonia estamos mi mujer Gemma, mi hija Valeria y yo, y nos echan de menos. Los abuelos tiene que ver crecer a la pequeña; vamos a ver cómo lo arreglamos todo en el futuro».

Gerard y su esposa están «muy a gusto en la ciudad. Gemma está todo el día con la niña; yo entreno por las mañanas y por la tarde disfruto de poder estar con ellas». En estos momentos de relax, aprovechan para «pasear, disfrutar de nuestra hija...Nos consideramos unos padres privilegiados porque podemos estar casi todas las horas con Valeria. Somos partidarios de que los padres estén con los niños y en España es más complicado. Lo que le podamos ofrecer no tiene precio. Además, intentaremos que vuelva a casa con uno o dos idiomas más y este es un gran regalo que le podemos hacer, además de intentar educarla de la mejor manera posible». Estar los tres juntos allí es «la mejor decisión que hemos tomado. Debo decir que Gemma también se ha adaptado a la perfección y puede ir por toda la ciudad tranquilamente, la conocen...la gente nos lleva en volandas».

Así pues, Gerard confía en poder seguir disfrutando esta temporada de su papel protagonista en el equipo y a nivel familiar; sin duda, dos aspectos en los que ha crecido y en los que se encuentra en una fase de madurez.

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