Laboral
1,5 millones de personas no acuden al trabajo cada día en España
Las empresas muestran su preocupación ante el avance del absentismo laboral, que ya genera un impacto negativo del 3% en el PIB

Insatisfacción, falta de estímulos y rotación de personal siguen de cerca a la enfermedad común como causa de absentismo entre los trabajadores.
El absentismo laboral es un fenómeno que está creciendo en España. En la actualidad ya son un millón y medio de personas las que se ausentan del trabajo cada día en el país, lo que supone el 6,5% de la población ocupada española. Estas cifras sitúan a España en cabeza a nivel europeo. La media española supera en casi dos puntos a la media de la Unión Europea (4,7%). Además, países como Alemania (4,8%), Italia (4,2%) o Francia (5,5%) también tienen una media inferior a la española.
¿Por qué se falta al trabajo? Previo a ello: ¿de qué hablamos cuando hablamos de absentismo? La Organización Internacional del Trabajo define el absentismo laboral como «una situación en la que el trabajador no se presenta en su lugar de trabajo, o acude menos horas de lo estipulado, cuando desde la organización se esperaba que acudiera, o permaneciera todo el tiempo en dicho lugar». Por lo tanto, el absentismo contabiliza tanto las ausencias justificadas como las injustificadas.
De hecho, la mayoría de las horas de ausencia son por motivos justificados, concretamente por bajas laborales. El alto nivel de absentismo, indican desde patronales como la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (AECOC), aumenta la sobrecarga de trabajo en las empresas y genera un impacto negativo en la eficiencia y productividad de las compañías. De hecho, el absentismo genera un impacto negativo en torno al 3% del Producto Interior Bruto (PIB), según expresa la última Encuesta Trimestral de Costes Laborales que elabora el Instituto Nacional de Estadística (INE). El presidente de AECOC, Ignacio González, afirmó en el Congreso de Gran Consumo que celebró la entidad en València que «necesitamos un plan de país para el absentismo» y cifró el impacto en el total de la economía española en «33.000 millones de euros».
Hay un cierto absentismo que es voluntario
(Ferran Pellisé, Umivale Activa Mútua)
Las patronales como AECOC también avisan de un perjuicio para el Estado, ya que el aumento de bajas laborales lleva consigo una pérdida de ingresos en cotizaciones sociales y, además, más gasto en prestaciones por incapacidad temporal que puede provocar un aumento de la presión sobre el equilibrio financiero del sistema de la Seguridad Social.
El impacto de tener menos personal disponible para trabajar es evidente. Pero, ¿por qué tenemos este problema? Jordi Roig, miembro de la Comisión Consultiva de la Fundació Factor Humà, explica que «el absentismo es un síntoma, no la enfermedad». Este experto considera que debemos ampliar la mirada e intentar ver el problema más allá de ese síntoma. Roig afirma que «debemos cambiar el sistema y no las personas».
Las causas del absentismo
Este experto sitúa «el exceso de presión, no sentirse valorado en el trabajo y tener una elevada carga física y mental» como las principales razones que explican el elevado nivel de bajas por incapacidad temporal. Roig explica que «muchas empresas no tienen claras las causas» y afirma que «el sistema no genera las condiciones para que la gente pueda hacer bien su trabajo».
En referencia a las causas del absentismo, un informe de Adecco expresa que el 50,8% se deben a enfermedades comunes, mientras que el 16,7% se deben a accidentes laborales. Esto indica que dos de cada tres bajas son por motivos puramente médicos.
La insatisfacción laboral (33,9%) y la falta de estímulos (30,6%) son los siguientes motivos más frecuentes de absentismo laboral, según el informe de Adecco. Estos factores son los que posteriormente se acaban traduciendo en una baja laboral por estrés, ansiedad, depresión o cualquier otra enfermedad mental. Jordi Roig, sin embargo, rehúye de estas estadísticas y considera que «la gran mayoría de bajas no tienen nada que ver con estar o no motivado».
Por otro lado, Ferran Pellisé, director de Zona Tarragona en Umivale Activa Mútua -que esta semana participó en el ciclo de jornadas ‘Bon dia Tarragona’ de la Cambra de Tarragona- , considera que «hay un cierto absentismo que es voluntario».
Lo justifica con un estudio que realizó la misma Umivale Activa Mútua, que indica que el 16% de los trabajadores concentran el 70% de las bajas en España. «Determinados perfiles te provocan este número de absentismo», comenta Pellisé. Además, expresa que «los convenios colectivos no ayudan» porque en la mayoría de ellos al pasar unos pocos días la retribución del salario llega al 100% del mismo en el caso de estar de baja. Pellisé afirma que esto «favorece todavía más a este tipo de perfiles».
El absentismo es un síntoma, no la enfermedad
(Jordi Roig, Fundació Factor Humà)
Francisco Claver, director general de Asfaltos Españoles (presente en la misma jornada organizada por la Cambra de Tarragona), corrobora estos datos y comenta que «hay personas que se ponen enfermas los lunes». Este directivo critica la picaresca de algunos trabajadores ante la permisividad del sistema. «El sistema no favorece a los que debería de favorecer», concluye Claver.
El secretario general de UGT Tarragona, Jorge Porté, no obstante, señala que «las bajas laborales son derechos» y explica que «nadie cae en una baja laboral por capricho». El sindicalista pone el foco en la elevada siniestralidad en las empresas y en la poca prevención en riesgos laborales, además del «poco trabajo que hacen las empresas en cuidar la salud mental de sus trabajadores».
Las empresas, sin embargo, comparten un análisis amplio de este problema. Àngels Mas, cap de Persones de Idiada Automotive Technology, comenta que «cada día la salud mental tiene una relevancia más alta» y explica que «tenemos que asegurar que los trabajadores se sientan parte de algo». Además, destaca que «estar encima de las personas tiene un efecto positivo».
La responsable de Personas de esta empresa comenta que llamar a un empleado cuando se ausenta es clave y, además, explica que esta llamada «debe de ser verdaderamente sentida». Las empresas, en definitiva, no niegan tener parte de responsabilidad en este aumento del absentismo laboral, aunque también lo atribuyen a personas que «se aprovechan del sistema que es y debe ser garantista para acudir a las bajas».