Así serán los negocios verdes más rentables de la próxima década

El hidrógeno es la punta de lanza de los cambios de un sector energético con oportunidades que la economía española no debería dejar pasar

JOSÉ M. CAMARERO

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Para muchos empresarios, pero también para miles de trabajadores, el futuro se denomina hidrógeno verde.FOTO: GETTYIMAGES

Para muchos empresarios, pero también para miles de trabajadores, el futuro se denomina hidrógeno verde.FOTO: GETTYIMAGES

El remate al cóctel perfecto para el desarrollo de las energías renovables en España va a llegar del otro lado del Atlántico. El recuento definitivo de votos en algunos condados clave de EEUU llegará a suponer el espaldarazo definitivo para que los empresarios e inversores se adentren en nuevos negocios verdes en la Península y las islas. La victoria de Joe Biden supondrá un cambio en la política energética norteamericana hacia la transición ecológica.

Al inquilino de la Casa Blanca se une el Plan de Recuperación de la UE o los objetivos de China en materia energética. Una base que servirá para que países como España puedan desarrollar nuevos negocios en torno a las renovables. Actividades hasta ahora casi escondidas pero que emergen. Eso sí, sin llegar a generar la burbuja que en 2008 explotó en plena crisis económica.

Para muchos empresarios, pero también para miles de trabajadores, el futuro se denomina hidrógeno verde: no es una fuente de energía como el sol o el viento, sino un producto manufacturado capaz de almacenar energía para después ser liberada de forma gradual. Cuando se emplean tecnologías renovables en su fabricación, el hidrógeno obtenido se llama ‘verde’.

Para Alberto Martín Rivals, socio responsable de Energía y Recursos Naturales de KPMG en España, este hidrógeno «será el protagonista» a medio y largo plazo. Sostiene que será utilizado en gran medida «en la movilidad y, sobre todo, en el caso de los transportes pesados», como pueden ser los autobuses, trenes o camiones. «Tendrá mucha utilidad allí donde la electricidad no se pueda usar de forma directa», apunta.

KPMG calcula que para llegar a la neutralidad en carbono en 2050 un 40% de la energía será eléctrica, un 20% de hidrógeno y el resto, de biogás, gas natural o petróleo. Se trata de un ‘mix’ completamente diferente al actual. La mitad de la energía que se consume ahora procede del petróleo actualmente, un 25% de la electricidad y el otro 25% del gas natural.

El plan del Ministerio de Transición Ecológica para desarrollar este hidrógeno prevé su despliegue de inversiones de 8.900 millones de euros en la próxima década. Entre otros objetivos, que un de 25% del consumo de hidrógeno por la industria deberá ser renovable. Para ello son necesarios los electrolizadores, cuya implantación también precisa del impulso de las empresas.

Y ante todo este abanico de oportunidades es donde la industria española puede dar un paso adelante después de años recortando su aportación al Producto Interior Bruto (PIB). «Es una oportunidad que tiene la industria española para posicionarse y hacer negocio», explica Juan Ramón Morante, director del Institut de Recerca en Energia de Catalunya (IREC).

«Ahora quienes fabrican electrolizadores, por ejemplo, son compañías alemanas o noruegas», recuerda Morante. «Es un pastel demasiado grande como para que pasemos de depender del petróleo que nos llega de otros países a depender del desarrollo del hidrógeno verde con tecnología de quienes ya lo están desarrollando» en referencia a la balanza de pagos.

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