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"Vamos hacia una economía de pago por uso"

Entrevista a Josep Maria Tost, director general de la Agència de Residus de Catalunya

Rafael Servent

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Josep Maria Tost, director general de la Agència de Residus de Catalunya.

Josep Maria Tost, director general de la Agència de Residus de Catalunya.

Josep Maria Tost es director general de la Agència de Residus de Catalunya, un organismo público de la Generalitat de Catalunya con competencias sobre los residuos que se generan y se gestionan en Catalunya. Tost es, además, alcalde de Riudecanyes (Baix Camp), cargo que ocupa desde el año 1995.

¿La valorización de residuos es un negocio de futuro?
Vuelve a haber una especie de florecimiento del reciclaje y la recuperación. En Catalunya somos un país industrial en el que claramente no tenemos materias primas. Quienes se dedican a la valorización de residuos cuentan con negocios de varias generaciones, con una larga tradición y muy potentes en Catalunya, aunque de dimensiones generalmente pequeñas. Pero han dado un salto importante en los últimos años.

¿En qué sentido?
Cuando salió la Llei de Residus en 1993, había 23 gestores de residuos legalizados en toda Catalunya. Ahora mismo hay cerca de 1.100, con casi 17.000 trabajadores y una facturación de entre 12.000 y 14.000 millones de euros, lo que supone más del 6% del PIB. Es un sector potente, que va de la mano de la industria.

"Vamos hacia un escenario de Economía Circular que potencia la valorización de residuos: no sólo Europa tendrá que ser circular, sino todo el mundo"

Y en pleno auge de la Economía Circular.
Así es. Vamos hacia un escenario de Economía Circular que potencia la valorización de residuos. Ahora somos conscientes de que el mundo es finito, y que quemar o tirar los residuos no es viable en un mundo en pleno crecimiento de la población y la demanda. Si todo el mundo viviese como los estadounidenses, necesitaríamos dos tierras y media. No sólo Europa tendrá que ser circular, sino todo el mundo.

La Comisión Europea acaba de aprobar un paquete de medidas sobre Economía Circular. ¿Cómo nos afectará?
Antes que nada, una reflexión alrededor del plástico. La Comisión Europea ya presentó su paquete de medidas para el plástico, que contemplaba la limitación de los plásticos de un solo uso, con la sustitución de productos como las pajitas de refresco o las cápsulas de café por plásticos compostables o cien por cien reciclables. Precisamente la diversidad de plásticos en un mismo producto es lo que encarece su reciclaje.

"No estamos hablando de 'residuos cero', sino de 'recursos en constante circulación'"

Aquí es donde entran conceptos como el ecodiseño, ¿no?
En efecto. Cuando hablamos de ecodiseño, la clave está en que, cuando un ingeniero defina un edificio, un coche o una silla, piense en que, cuando acabe su vida útil, se pueda desmontar y maximizar el uso de esos materiales. No estamos hablando de ‘residuos cero’, sino de ‘recursos en constante circulación’.

Materias primas que cambian de forma. ¿Es eso?
Eso es. En cuatro o cinco años ya no comprarás una nevera, sino que se la alquilarás al fabricante, y cuando salga un modelo de nevera más eficiente, ese fabricante se la llevará y te dará una nueva, y fabricará una nueva nevera con el material de la vieja. Vamos hacia una economía de pago por uso. En el fondo, el paquete de Economía Circular va destinado a limitar que todo aquello que sea reciclable termine en el vertedero o en la incineradora. Hoy, un 40% de los residuos industriales terminan en el vertedero, pero en 2035 deben ser como máximo un 10%. Es lo que dice Europa.

"Todos estamos muy sensibilizados por el plástico, pero no volveremos atrás y no podemos criminalizarlo: la sociedad del plástico no desaparecerá, pero quiere el lema del vidrio; ser cien por cien reciclable"

¿Y cómo avanzamos en eso?
Cumplir con ese objetivo significa que los ayuntamientos se pongan las pilas y la industria evolucione hacia procesos donde los residuos retornen al mundo económico. Pero, como le decía, no estamos hablando de ‘residuos cero’. Hoy todos estamos muy sensibilizados por el plástico, pero no volveremos atrás y no podemos criminalizarlo. La sociedad del plástico no desaparecerá, pero quiere el lema del vidrio: cien por cien reciclable.

¿Y reutilizable? El Decret 110/2015 dice que, si un ordenador que llega a una gestora de residuos funciona, hay que darle otra oportunidad...
Hay una demanda de productos de segunda mano, sí. Y ésa es una manera de fomentar el mercado de la reutilización. Hemos de transformar los vertederos municipales (deixalleries) en lugares donde se dé una segunda vida a las sillas, los platos, los ordenadores... La de la reutilización es una cultura que se da en otros países europeos, pero poco arraigada aquí.

"Hemos de transformar los vertederos municipales en lugares donde se dé una segunda vida a las sillas, los platos, los ordenadores... la de la reutilización es una cultura poco arraigada aquí"

¿Cuál es el modelo?
La referencia son los vertederos municipales de los Países Bajos y Dinamarca, donde se llevan a cabo cursos para enseñar a reparar, y hay puntos de intercambio o de venta. Hay que convertir las más de 500 deixalleries municipales de Catalunya en centros como ésos.

¿Y que la Administración Pública dé ejemplo comprando material de segunda mano para sus equipamientos, qué tal?
Coincido. En la sede de lo que sería el equivalente de la Agència de Residus de Catalunya en Bruselas, todo el mobiliario de la agencia es reutilizado. Hay países de larga tradición en reutilizar y reaprovechar, y tenemos que adaptarnos a esta cultura. Un poder que tiene la Administración con la compra pública es el de la ejemplificación. Hemos de potenciar mucho más este mercado de la reutilización.

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