Comercio
La OCU alerta de graves riesgos en juguetes baratos vendidos en plataformas como Shein y Temu
La organización de consumidores detecta incumplimientos de seguridad, piezas peligrosas y sustancias tóxicas en productos para menores de tres años

Un niño jugando.
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha aconsejado este viernes evitar la compra de juguetes en plataformas online de bajo coste como Shein y Temu, tras detectar graves incumplimientos de la normativa europea de seguridad en productos destinados a menores de tres años.
La advertencia se basa en un estudio realizado por cuatro asociaciones de consumidores europeas que analizaron 52 juguetes comercializados en estas plataformas. Según la investigación, la mayoría presenta deficiencias importantes, tanto en el etiquetado —con advertencias ausentes o engañosas— como en su diseño, al incluir piezas pequeñas, pegatinas o ventosas que se desprenden con facilidad y pueden provocar asfixia.
Mordedores, sonajeros y juguetes de baño
La OCU señala que mordedores, sonajeros y juguetes de baño concentran buena parte de las irregularidades detectadas. Además de los problemas de etiquetado, el informe alerta de la presencia de sustancias químicas tóxicas no recomendables, como el formaldehído, especialmente preocupantes en productos destinados a bebés.
Según la organización, la investigación demuestra que la normativa de seguridad de la Unión Europea “no se cumple en muchos productos baratos” vendidos en estos grandes comercios digitales de origen chino. Por ello, la OCU reclama un refuerzo de los controles en aduanas, una vigilancia más activa del mercado y la imposición de sanciones disuasorias.
Aunque Shein y Temu retiraron los productos con defectos graves tras las denuncias de las asociaciones que lideraron el estudio, en cumplimiento de la nueva Ley de Servicios Digitales (DSA), la OCU denuncia que no actuaron con la misma diligencia cuando las alertas procedían de consumidores particulares.
Ante esta situación, la organización recomienda priorizar la compra en comercios de confianza y optar por productos fabricados en Europa o que acrediten el cumplimiento de la normativa comunitaria. “Los bajos precios no solo implican un mayor riesgo de fallos e incumplimientos, sino también un impacto negativo sobre el medio ambiente y una competencia desleal para el resto de empresas”, advierte.
Los resultados coinciden con el último informe de 2024 del Sistema Europeo de Alerta Rápida (Safety Gate), que registró 609 alertas relacionadas con juguetes peligrosos, muchas de ellas por piezas pequeñas con riesgo de asfixia o por la presencia de sustancias químicas tóxicas como ftalatos, boro o plomo. En un 40 % de los casos, se trataba de productos de origen chino.