Reflexiones en torno a la marcha de Messi

11 agosto 2021 12:13 | Actualizado a 11 agosto 2021 12:19
Se lee en minutos
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

No es difícil imaginar que estarán pensando estos días enmedio de la vorágine generada por la marcha de Messi del Barça los científicos que están intentando encontrar una vacuna para salvarnos de la Covid y al mismo tiempo calculando cómo llegar a fin de mes con sus exiguos sueldos. Lo mismo que les ocurrirá, por citar otro ejemplo, a los catedráticos de universidad al, después de tantos años de hincar los codos, verse predestinados a la austeridad.


Leer y escuchar las cifras que se barajaban en la continuidad del jugador -excepcional, eso es evidente- en el Barcelona, resultan escalofriantes y pueden resultar deprimentes para los trabajadores de otras actividades profesionales, y especialmente para los jóvenes que a poco que reflexionen llegan a la conclusión de que lo mejor que se puede hacer en la vida es pegar patadas a un balón.


Estamos en vísperas del comienzo de la temporada del fútbol y asistimos a ese espectáculo de trasiego de millones entre los clubs por los jugadores que esperan van a proporcionarles mejores resultados en el juego. Se puede comprender que el fútbol profesional, que hace mucho tiempo ha dejado de ser un deporte convertido en espectáculo de gran éxito, esté bien pagado. Pero nada es tan desproporcionado como lo que ocurre en este mercado de personas en torno al fútbol. Los clubs se endeudan, buscan dinero donde pueden, y antes de poner a los jugadores a luchar por el dominio del balón en el campo son ellos los que se enfrentan en unos negocios en muchos casos no demasiado claros ni transparentes. Y cuando las cosas van mal recurren a las ayudas de ayuntamientos o comunidades. El fútbol es actualmente una pasión con la que algunos se exaltan y otros ganan cantidades de dinero desorbitadas.


El impacto creado por la marcha de Messi se presta sin duda a múltiples reflexiones. Cuesta entender que haya clubes de fútbol que gestionen más presupuesto que países, como Guinea o República Centroafricana.

Comentarios
Multimedia Diari