Tarragona, veinte años como Patrimonio de la Humanidad

24 agosto 2020 08:10 | Actualizado a 24 agosto 2020 08:19
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El próximo 30 de noviembre se cumplirá el XX Aniversario de la Declaración por la Unesco de Tarragona como «Patrimonio de la Humanidad», a la que Julio César, el año 45 antes de Cristo dió el nombre de Colonia Urbs Triunphalis Tarraconensis.

Tarragona es una ciudad singular donde la historia ha dejado su huella y que sorprende al viajero, al peregrino, al paisano con sus callejuelas, sus playas, su sol y su mar.

Veintidós siglos han pasado desde la llegada de los Escipiones el 218 a.C., y más de dos mil años en que la habitó el primer emperador Octavio Augusto, ahijado de Julio César. Tarragona está impregnada de romanidad, en ella se viven: sensaciones, olores y visiones.

Paseando por sus calles podemos contemplar el antiguo Foro Provincial, una bóveda romana tras un convento del siglo XVII, un muro del circo en un restaurante, unos arcos góticos o inscripciones en una pared sobre las personas que vivieron antiguamente en la ciudad romana de Tarraco, procedentes del interior de Hispania y de todos los rincones del Mare Nostrum.

Podemos contemplar las sillerías del Foro de la Colonia, el acueducto del Puente del Diablo, el arco de Berà, la Torre de los Escipiones, el Médol, la cúpula paleocristiana de Centcelles o la necrópolis de Tabacalera junto al río Francolí.

También la joya de la catedral medieval, las murallas romanas, las milenarias gradas del teatro, del circo y del anfiteatro que en tiempos pasados servían para la cultura, la diversión, la vida y la muerte.

La Tárakon ibérica, la Tarraco Romana, la Terracona visigótica, la Tarrahuna islámica dan paso a la Tarragona medieval.

Actualmente los espacios de Tarragona continúan vivos: la catedral sobre los cimientos del templo imperial, las procesiones de Semana Santa, el Corpus y las fiestas patronales de San Magín y Santa Tecla transcurren por sus calles, los castells y su pilar caminant, su anfiteatro con espectáculos…

El carácter cíclico de la historia se cumple en Tarraco, con el emperador Octavio Augusto, ya que sus fiestas patronales de Sant Magí, 19 de agosto, y Santa Tecla, 23 de septiembre, son las fechas de su fallecimiento, apoteosis y divinización por el Senado lo que hizo que el pueblo romano lo adorara, y el nacimiento del emperador Augusto.

La Asociación para la Difusión y Promoción del Patrimonio Mundial de España (ADIPROPE) cuya web es www.adiprope.org- y que presido, está preparando varios actos conmemorativos del XX Aniversario de la declaración de Tarragona como Patrimonio de la Humanidad.

Entre nuestras actividades ha estado la primera edición, en España, de un libro de destacadas dimensiones y características con todo nuestro patrimonio declarado por la Unesco -49 bienes culturales y naturales, y 19 inmateriales- con el título El patrimonio mundial, cultural, natural e inmaterial de España (Mc Graw Hill, 2019); el Foro Patrimonio Mundial de España, ciclo de conferencias presenciales y telemáticas sobre nuestro patrimonio, que inauguramos en el Casino de Madrid el pasado 6 de febrero-; la constitución de los Amigos del Patrimonio Mundial de España; la convocatoria el próximo octubre del Concurso Nacional Escolar sobre nuestro patrimonio; viajes culturales para visitar nuestro Patrimonio;…

Todos podemos y debemos ser mejores conocedores de nuestro Patrimonio, que a todos nos pertenece, para valorarlo mejor, difundirlo y estar orgullosos de él. Somos, el tercer país del mundo con más patrimonio reconocido, después de China e Italia. Tarragona es un magnífico referente.

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