Laura Horcajo: «La primera acción preventiva es hablar y hacer escucha activa»

Psicóloga y miembro de la Associació Catalana per a la Prevenció del Suïcidi. Proporcionar recursos para la prevención del suicidio permite a las personas con un factor determinante de protección actuar y disminuir la culpa que sientan o el peso de su responsabilidad

16 septiembre 2023 13:32 | Actualizado a 16 septiembre 2023 13:36
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El Ayuntamiento ha organizado esta semana las II Jornadas para la Prevención del Suicidio, en colaboración con la Associació Catalana per a la Prevenció del Suïcidi, que atiende presencialmente en Reus y Barcelona, y telefónicamente en todo el territorio. La psicóloga sanitaria Laura Horcajo es una de las impulsoras de esta iniciativa, que ayuda a «hacer divulgación y que el tema salga del ámbito privado y llevarlo al debate público y social», explica.

¿Qué ha supuesto implicar a las entidades locales?

Permite incorporar el contexto comunitario en la prevención del suicidio, algo muy importante porque siempre comentamos que es multifactorial y, por lo tanto, multicontextual. Se debe salir del ámbito sanitario y de las instituciones políticas, que son esenciales, pero debe aterrizar en el entorno local.

¿Cuáles serían esos factores?

Tener buenas prácticas en la comunidad es un factor de protección en sí mismo, el aislamiento, en cambio, es un factor de riesgo. Por lo tanto, el nivel comunitario tiene un papel relevante en ese sentido para que la persona pueda salir del bucle que normalmente conlleva una conducta suicida.

Desde ACPS, ¿cuentan con un calendario de actuaciones?

Semanalmente, atendemos en el Centre Cívic del Carme a familiares o profesionales; hacemos atención individualizada, lo que se llama prevención indicada y selectiva. Lo primero es conocer el contexto, cuál es la situación familiar y comprobamos si están dentro del sistema sanitario público. También, deben saber qué recursos tienen a su alcance, ya que la familia es el factor de protección primordial para una persona que está en riesgo de suicidio.

Muchas veces, se encuentran perdidos porque nadie les ha formado ni les ha explicado qué deben hacer. Son conductas que a menudo no entienden, tienen sentimientos de culpa, rabia... Y gestionar todo eso es muy difícil.

«El riesgo de suicidio está más presente en nuestras vidas de lo que creemos y todos podemos ser agentes preventivos»

¿Cómo se puede intervenir?

Desde el Departamento de Salut Pública están llevando a cabo diferentes acciones y trabajamos conjuntamente. Por ejemplo, hemos presentado una guía de prevención del suicidio dirigida a la población en general que cuenta con herramientas prácticas para que todo el mundo sepa cómo actuar, y también cuenta con buenas prácticas en salud mental.

Centró su charla en la autolesión.

Sí, porque es uno de los factores de riesgo más importantes en cuanto a prevención en adolescentes. Muchas familias nos cuentan que han prohibido autolesionarse a sus hijos o que han llegado a un acuerdo, pero debemos entender que suele haber un malestar emocional que no se sabe gestionar bien y los adolescentes encuentran en la autolesión una estrategia para no llegar a más. Si les quitamos esta estrategia, pero no les proporcionamos otra, ello puede suponer mayores complicaciones.

«La pandemia ha exacerbado un poco la situación y ahora es la propia ciudadanía la que pide un cambio, que se hable de ello y visibilice»

¿Qué evolución ha habido en el territorio?

Desde la pandemia, prácticamente se han triplicado las tentativas de suicidio en adolescentes: en el Hospital Sant Joan de Déu, antes de la pandemia, atendían 4 tentativas de suicidio infantojuvenil cada semana, y actualmente hablamos de 20 casos. En la ACPS también vemos ese crecimiento exponencial, aunque en Reus llevamos solo un año y medio y todavía estamos dándonos a conocer y, por ello, puede haber un incremento en las atenciones; pero las cifras son cada vez más altas en comparación al riesgo que se veía en infantojuvenil.

De hecho, la pandemia ha exacerbado un poco la situación y ahora es la propia ciudadanía la que pide un cambio, que se hable de ello y se visibilice. Se necesitan más recursos, pero estamos en el buen camino.

¿Cómo pueden actuar, entonces, las familias?

La familia es el primer factor protector e intentamos darles un mensaje de tranquilidad, desculpabilizarles y proporcionarles esas herramientas para que puedan estar más seguras y preparadas para actuar mejor. No son psicólogos, los profesionales ya están ahí para hacer su trabajo; los familiares tienen un rol único y la primera acción preventiva es hablar, hacer escucha activa y sin juzgar.

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