Reus reparte 231.000 kg de comida a familias vulnerables durante el 2020

Es el año en que más alimentos se han recuperado desde que el programa Gestió Alimentària se puso en marcha en 2012. En los últimos nueve años se han recuperado 1.400 toneladas

05 mayo 2021 05:40 | Actualizado a 07 mayo 2021 13:01
Se lee en minutos
Para guardar el artículo tienes que navegar logueado/a. Puedes iniciar sesión en este enlace.
Comparte en:

El programa de Gestió Alimentaria de Reus ha recuperado 231.491 kg de alimentos frescos y cocinados este pasado 2020. Se trata de los alimentos que supermercados, el Mercat del Camp y otros establecimientos de la ciudad retiran de la venta pero que aún son aptos para el consumo.

En concreto, durante el año pasado el programa de Gestió Alimentària, impulsado por la concejalía de Benestar Social, recogió 240.434 kg de alimentos frescos y cocinados de los cuales recuperó 231.491 kg, lo que supone un 96% del total.

El 2020 ha sido el año en que se han recuperado más alimentos desde que el programa se puso en marcha hace 9 años, en 2012 (ver tabla). Según explica la concejala de Benestar Social, Montserrat Vilella, «el motivo principal que explica este aumento es la solidaridad de las empresas del sector de la alimentación ante la situación de emergencia alimentaria que se generó». Además, recuerda que también ha sido clave la colaboración con la Fundació Espigoladors, que el año pasado, de mayo a diciembre, organizó 36 espigamientos, recogidas de frutas y verduras que son descartadas del circuito comercial por excedentes de producción, descenso de ventas o cuestiones estéticas. En total, desde la Fundació Espigoladors aportaron 30.306 kilos de fruta y verdura al programa.

En los últimos nueve años, el programa de Gestió Alimentària ha recuperado más de 1.400 toneladas de alimentos frescos, «que han facilitado una alimentación segura y saludable a las familias en situación de vulnerabilidad en la ciudad», dice Vilella.

¿Cómo funciona?

Los supermercados, el Mercat del Camp y otros establecimientos alimentarios de la ciudad ofrecen los alimentos frescos que son retirados del circuito comercial. La Fundació Banc dels Aliments se encarga de hacer la selección en el Mercat del Camp junto con los paradistas. Entonces, el Taller Baix Camp recoge estos alimentos frescos, hace un triaje y los distribuye entre los puntos de distribución de alimentos. Finalmente, las personas, la mayoría de ellas voluntarias, que trabajan en entidades sociales que gestionan la Xarxa de Distribució d’Aliments incluyen todos estos alimentos frescos en lotes que se reparten entre las familias con pocos recursos económicos.

En la actualidad hay 15 puntos de distribución de alimentos por toda la ciudad. Nueve puntos son de Càritas Interparroquial y el resto, de la Societat de Sant Vicenç de Paül, Fundació Mossèn Frederic Bara, Associació Tu Refugio, Associació Cultural Amistad y Raíces, Creu Roja y Església Evangèlica Pentacostal Misionera. El reparto de alimentos frescos se hace cada día de lunes a viernes.

Además, en el comedor social, gestionado por Càritas Interparroquial, también se sirven estos alimentos frescos y comida cocinada que reciben de empresas de caterings y comedores sociales.

El presidente de la Associació de Majoristes Mercat del Camp, Jordi Escrivà, explica que ya hace muchos años que mantienen un contacto estrecho con el Banc d’Aliments: «Vienen los martes y los jueves, y puntualmente los viernes», dice, aunque si hay algún otro día con muchos excedentes, también les avisan. Según Escrivà, la mayoría de paradistas donan género que no está para tirar, «pero que a lo mejor cuesta de vender porque son frutas y verduras más maduras». El presidente del equipamiento indica que este aumento de alimentos recogidos también ha sido por «la solidaridad» ante la crisis generada por la pandemia. «Muchas veces damos alimentos que están muy bien para que puedan ser de utilidad para gente que lo necesite», dice.

Los paradistas del Mercat del Camp también dan alimentos a algunas protectoras de animales, así como a asociaciones de drogodependientes.

El Mercat del Camp es el gran mercado al por mayor, para mayoristas, de frutas y verduras en la demarcación. En total el equipamiento cuenta con una quincena de paradas, que suelen vender a pequeños comercios, a los hoteles, restaurantes y a los mercadillos de venta ambulante. Aseguran que las ventas han disminuido mucho a raíz de las restricciones por la pandemia, ya que hoteles y restaurantes han estado mucho tiempo parados.

Durante el año 2020, con la llegada de la pandemia de la Covid-19, la ayuda alimentaria «fue una prioridad», según la concejala de Benestar Social. La Xarxa de Distribució d’Aliments atendió a 2.236 familias y 6.831 personas. «Las derivaciones a la Xarxa de Distribució d’Aliments fueron hechas por Serveis Socials del Ayuntamiento, Càritas y la Creu Roja». Estas cifras suponen un incremento en relación al 2019 del 48% de familias y del 65% de personas.

Entre el 16 de marzo y el 22 de junio de 2020, Serveis Socials realizó un total de 42.147 atenciones, según se detalla en la memoria 2020 de la concejalía de Benestar Social del Ayuntamiento de Reus. Cabe destacar que sobre la atención social realizada por los equipos básicos de Serveis Socials, un 17% de las familias eran atendidas por primera vez.

Las entidades sociales explican que el perfil de personas atendidas en el comedor social ha ido variando. Pero desde el inicio detectaron que empezaban a pedir ayuda personas que se sustentaban a través de la economía sumergida y que al estallar la pandemia se quedaron sin ingresos.

En total, el comedor social sirvió a lo largo de 2020 un total de 51.343 comidas, lo que representa un incremento del 76% respecto al año anterior.

Emergencia habitacional

Por otro lado, en los meses de confinamiento se actuó con urgencia a nivel habitacional, con alojamientos de urgencia. En esta línea, 98 personas sin techo fueron atendidas, de las cuales 24 manifestaron estar de paso, por lo que el seguimiento se centró en 74 casos, la gran mayoría (82%), hombres.

El Ayuntamiento también incrementó las ayudas para hacer frente a la pobreza energética en un 22% en 2020. Hubo un 9% más de personas atendidas.

Comentarios
Multimedia Diari