Ruinas artísticas de las que afloran emociones

La artista Sara Dalmau presenta una muestra inspirada en la familia Fortuny Madrazo

11 enero 2022 16:10 | Actualizado a 11 enero 2022 17:06
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El legado de la familia Fortuny y Madrazo ha servido de inspiración a la pintora y escritora Sara Dalmau Sans para crear la exposición Restes del palau Fortuny Madrazo a Venècia, cuya presentación se llevó a cabo ayer en el Centre de Lectura (CdL) de Reus. La muestra estará expuesta allí hasta el día 6 de febrero y está formada por una serie de obras, elementos que alguna vez fueron marcos de ventana o partes de una puerta que Dalmau ha conseguido reconvertir. La naturaleza y la figura humana, mayoritariamente femenina, se combina con un mundo colorido y muy sentido.

«Lo que me movió a hacer esta exposición es doloroso, pero también romántico. Hay realidad y fantasía propia. Cuando el artista Mariano Fortuny y Madrazo –hijo del también pintor Marià Fortuny i Marsal–, murió en Venecia dejó a su mujer, Henriette, en el palacio muy triste. Incluso tiró por el canal todas sus fórmulas y tintas, para que nadie sacara provecho de su arte», resumió Dalmau, tras haber sido presentada por el presidente del CdL, Lluís Miquel Pérez y el profesor de pscicoestética Salvador Brulles dedicara unas palabras a su persona. Así pues, los asistentes a la inauguración pudieron ver, en la instalación ubicada en el vestíbulo del ateneo reusense, ruinas artísticas de las que afloraban emociones a través de los personajes creados por la autora.

Creando vida

«Al morir Fortuny y Madrazo, todas las personas que vivían en el palacio se lamentaron y yo las he recreado. Así surgió la jardinera, la cocinera, la hermana de Fortuny y Madrazo, su mujer e incluso él mismo, entre otros personajes», indica. Las piezas, en un principio inanimadas, también cobran vida a manos de Dalmau. Son ejemplos una ventana del aseo de palacio, que «echa de menos los culos magníficos de sus habitantes», o trozos de madera de los bastidores del teatro de palacio, que a pesar de las sacudidas del viento, lucen unos ojos pintados en su superfície que interactúan con aquellos que los observan. El acto incluyó la proyección de una pieza audiovisual del cineasta Raül Contel, en la que se mostraba a la artista Dalmau con sus obras y puliendo detalles.

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