Ángel Moreno, el ‘baix’ con más ADN ‘matalasser’

32 años parando castells. Moreno, histórico casteller de los Xiquets de Tarragona, recibió el pasado mes de agosto el reconocimiento de la Faixa d’Honor de Sant Magí

05 septiembre 2022 19:09 | Actualizado a 06 septiembre 2022 07:00
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Ángel Moreno Rodríguez es uno de esos rostros que siempre te encuentras en el patio de ensayo de los Xiquets de Tarragona. Este baix histórico ha parado casi todos los castells de la colla matalassera desde que entró a formar parte de la entidad, a sus 18 años. Ahora, con 65, ha recibido el primero de los muchos reconocimientos que se merece. La Confraria de Sant Magí Màrtir le entregaba hace una semanas la Faixa d’Honor. Para Moreno, los castells –con el permiso de su familia– siempre han estado en la primera posición en su lista de prioridades. Conozcámoslo un poco mejor.

El protagonista de hoy nació en Tarragona, en octubre de 1956. De padre extremeño y madre andaluza, Moreno era el menor de ocho hermanos. Todos varones, menos una mujer. Pasó su infancia en la Part Alta, en un piso de la calle Puig d’en Sitges, y estudiaba en el colegio Jaume I. «Mis hermanos hacían todos castells con la Colla Vella –la que había antes de los Xiquets–, pero mi madre, a mi, no me dejaba. Recuerdo ir, casi de escondidas al ensayo, que por ese entonces se hacía en el Ayuntamiento, como ahora. Pero en la puerta, me encontraba a mi madre, me cogía de la mano y me llevaba a casa», explica Moreno.

La familia decidió mudarse de la Part Alta a Ponent, donde Moreno ha pasado la mayor parte de su vida. Primero en Riuclar y, después, en el barrio de L’Albada. «Cuando me faltaba poco para cumplir los 18 años, en el año 1974, no me lo pensé y empecé a ir a los ensayos», comenta. Moreno entró a formar parte de los Xiquets de Tarragona tres años después de su creación. De esa época, el protagonista recuerda mucho algunos de sus mentores, destacando el mítico Tòful Conesa.

Moreno lleva toda esta temporada sin poder ensayar porque se ha lesionado el menisco

Por ese entonces, Moreno compaginaba los castells, con el fútbol y su trabajo como pintor de coches. Más tarde, entró a formar parte de la plantilla de Fomento de Construcciones y Contratas, empresa donde acabó desarrollando toda su trayectoria profesional.

Momento histórico

Moreno empezó haciendo de quarts en algún castell, para pasar a hacer de crossa. Pero no fue hasta el año 1989, en una actuación en Barcelona, cuando el cap de colla del momento, Carlos Bello, le proponía parar de baix un «tres per sota», recuerda. Desde entonces y hasta hoy, Moreno ha parado casi todos los castells que los matalassers han tirado a plaza. 32 años con la camisa ratllada y la Tau en el pecho.

«Para ser un buen baix debes saber sufrir y tener mucha cabeza para no rendirse. No es tan importante la fuerza como el coco», explica Moreno. Para él, sin ninguna duda, el mejor momento de su larga trayectoria castellera llegó en la Diada de Sant Magí del 2014, cuando los Xiquets hacían historia, descargando el 2de9 amb folre i manilles. «Al no haberlo hecho nunca no sabíamos si estaba descargado o no. Fue muy emocionante», recuerda.

Moreno reconoce que los Xiquets es una colla sufridora, «pero las alegrías también se viven multiplicadas». Explica que en la entidad ha encontrado su segunda familia. Que aquí él ha sido muy feliz.

Una vida dedicada a los castells

A principios de agosto, la Confraria de Sant Magí Màrtir quiso reconocer la trayectoria de Moreno entregándole la Faixa d’Honor. En su emotivo discurso, el protagonista agradeció a la colla haberle propuesto para el galardón, y aprovechó para pedir disculpas a su familia, «por todo el tiempo que no he estado con ellas, para dedicarlo a los castells», dice. Y es que todavía no lo hemos explicado todo. Moreno, a parte de hacer castells con los Xiquets de Tarragona, también ha parado estructuras de la Colla Vella dels Xiquets de Valls. Colabora con la entidad desde el año 1994, gracias a un amigo que le convenció para que fuera. «La Vella es mi segunda colla», explica.

Pese a no perderse ningún ensayo, Moreno lleva toda la temporada sin poder hacer castells, por culpa de una lesión de menisco, que le impide hacer esfuerzos. Pero a nadie le cabe la menor duda que nuestro protagonista de hoy será casteller y matalasser «hasta que me muera», tal como dice él. Moreno es y siempre será historia de los de la calle Santa Anna.

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