Salvador Illa: «Soy el candidato de los trabajadores, no de la élite»

«Hay que volver a la Catalunya que va por delante». El cabeza de lista socialista hace gala de dotes para el diálogo y la negociación, capacidades que considera que le harán «ganar y gobernar»

30 enero 2021 21:40 | Actualizado a 31 enero 2021 10:03
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¿Cómo se siente uno con todo el mundo en contra?

Pues no me siento especialmente mal. Yo tengo un proyecto para Catalunya y lo voy a defender con toda claridad y también con todo respeto hacia mis adversarios políticos. Una campaña electoral es un momento de confrontación de ideas. Mientras se haga con respeto y con educación, no tengo ningún problema.

¿No es pecar de prepotencia anunciar a su vicepresidente económico antes incluso del inicio de la campaña electoral?

No. Es ser muy claro ante los ciudadanos. Y es hacer evidente que no solo tenemos un proyecto para Catalunya, sino que tenemos un equipo de gente preparado para llevarlo a cabo. Una de las prioridades de mi Govern va a ser la recuperación económica, y es fundamental la credibilidad ante la ciudadanía en este asunto. Maurici Lucena es una persona de credibilidad y rigor contrastados.

De Maurici Lucena se dice que es un perfil cercano al liberalismo. ¿No será verdad que es usted el candidato de las elites?

No. Soy el candidato de las clases progresistas y trabajadoras. Yo he formado parte del Gobierno que ha desplegado el mayor escudo social y que ha movilizado más recursos en la historia reciente de España, justamente para garantizar que nadie se quede atrás. Muy distinto de lo que hicieron otros gobiernos con políticas de austeridad. Ahora bien, las políticas sociales se tienen que hacer desde el rigor. No basta solo con tener buena voluntad. Y para hacerlo con rigor, me quiero rodear de gente rigurosa y con credibilidad como Maurici Lucena.

Ninguna encuesta pone en duda una mayoría independentista, y ganar no es gobernar. ¿No teme que le ocurra como a Inés Arrimadas en 2017? ¿Y si el efecto Illa queda en el bluf Illa?

Yo voy a ganar y voy a gobernar. Si yo gano las elecciones, no me marcharé. Yo creo que hay una mayoría muy amplia de ciudadanos en Catalunya que quieren pasar página, que dicen que ya basta, que con lo que hemos vivido estos diez años, con prioridades equivocadas, con un Govern bloqueado, hay que abrir un tiempo nuevo. La mayor pandemia en cien años le llega a Catalunya en el peor momento, con un Govern paralizado y que está en otras cosas en lugar de estar a lo que hay que estar. Y hay que estar a tres asuntos: proteger la salud de los ciudadanos, reactivar nuestra economía, y garantizar que nadie se quede atrás.

Quiere gobernar, está claro. ¿Con quién sea, con tal de poder gobernar?

No, esto jamás. Nosotros tenemos un proyecto de reencuentro de los catalanes consigo mismos, que es incompatible con quienes piensan que la independencia es lo mejor para Catalunya. Tienen derecho a defenderlo, tienen derecho a sostener su punto de vista, y a trabajar para conseguirlo. No tienen derecho a romper el marco de convivencia, ya hemos visto que eso trae consecuencias negativas para todos. Yo, con gente que tenga como objetivo la independencia, no puedo gobernar de ninguna manera. Tengo que gobernar con gente que comparta mi planteamiento de reencuentro de los catalanes. Hay que volver a la Catalunya abierta que va siempre por delante del resto de territorios de España, y muy conectada con Europa.

¿Por qué socialistas y ERC son capaces de entenderse en Madrid pero no en Catalunya? ¿Puede haber influido que Miquel Iceta no quiso nunca visitar a los presos en la cárcel?

En algunos casos hemos llegado a acuerdos con ERC, en otros con JxCat, en otros con Cs, en otros con el PP. Tenemos diálogo con todas las fuerzas políticas. En Madrid, ERC junto con otras fuerzas facilitó la investidura del presidente del Gobierno, con unos acuerdos que se hicieron públicos. No nos pusimos de acuerdo con ellos en el Ayuntamiento de Barcelona, o en la Diputació de Barcelona. ERC en Catalunya tiene un planteamiento a favor de la independencia que nosotros no compartimos, y por tanto ahí no habrá puntos de acuerdo para formar un Govern.

 

 
Quien sí visitó a los presos independentistas es el ahora exdiputado socialista por Tarragona Carles Castillo, que se ha ido a ERC «harto de excusas para no cambiar las cosas» y cree que usted «no quiere catalanismo político ni una izquierda desacomplejada, sino SCC, ley mordaza y ser un apéndice del PSOE». ¿Qué opina?

Mire, yo vengo a servir en política, no a servirme. Y no tengo nada más que decir.

«Lo primero que haré si soy president será reunirme con los representantes de la indústria petroquímica para garantizar que se trabaja con seguridad»

De cara a la reconciliación que usted propugna, ¿pactaría para ser president con Cs, un partido que nació para atacar la inmersión lingüística, un modelo educativo de éxito?

Si yo gano las elecciones, que creo que las voy a ganar, lo que voy a hacer es presentar mi candidatura a la investidura. Yo quiero un Govern progresista, no liberal. Me parece que la fórmula que está funcionando en el Gobierno de España, que es un acuerdo con Unidas Podemos, puede ser una buena fórmula. Con apoyos externos que ya veríamos. Yo quiero un Govern progresista, quiero ser muy claro en esto.

Ha explicitado su deseo de pactar con En Comú Podem, pero puede ser que necesite a alguien más. ¿La aritmética resultante del 14-F puede desactivar los vetos entre PSC y ERC?

Eso dependerá del resultado de las elecciones y de cómo quede configurado el Parlament. Yo a lo que apelo es a esa mayoría amplia de catalanes y catalanas que están hartos y no quieren que continuemos así. Muchos son socialistas, otros no; unos nos han votado alguna vez, otros no nos han votado nunca; otros incluso me dicen que nos votarán esta vez y nunca más. Pero todos tienen una misma idea: «ya basta, así no podemos seguir». Cuatro años más así, después de diez años de bloqueo, no los quieren. Aspiro a liderar esa mayoría y creo que la puedo liderar.

¿Cuál es su receta para el conflicto entre Catalunya y España en el corto plazo? ¿El indulto a los líderes independentistas puede contribuir a abrir un tiempo nuevo, o puede dificultarlo?

Lo que hay que hacer a corto plazo son tres cosas: proteger la salud y garantizar el plan de vacunación en Catalunya y reforzar el sistema sanitario, reactivar la economía, y garantizar que nadie se quede atrás, con el escudo social. En política el principal instrumento es el diálogo, que es lo que hemos practicado y vamos a seguir practicando para ver cómo podemos reencontrarnos los catalanes entre nosotros, no ya con España. La solución no vendrá de que una mitad de los catalanes se imponga sobre la otra mitad. En relación a los indultos, soy partidario del respeto al Estado de Derecho, y de aplicar la justicia, pero no soy partidario de la venganza. Y con esto creo que he dicho lo que tenía que decir al respecto.

«Hay una mayoría muy amplia de ciudadanos que quieren pasar página del Procés y yo aspiro a liderarla»

¿Reactivará la mesa de diálogo?

La mesa de diálogo es un instrumento que yo creo que es correcto que siga funcionando. Quizás no sea el único, pero es bueno y viable. Me gustaría también que se reactivase la mesa de diálogo que se creó en el Parlament, con todos los grupos. Diálogo no es solo con el Gobierno de España, sino también de Catalunya para adentro.

¿Si es president arbitrará la partida de 800.000 euros para colocar los sensores en el perímetro del polígono petroquímico en Tarragona?

Si soy president, lo primero que haré será reunirme con los representantes de la industria petroquímica de Tarragona y tomar todas las medidas necesarias para garantizar que se trabaja en condiciones de seguridad, y para ver cómo podemos proyectar un refuerzo de este polo de actividad industrial.

La instalación de los sensores en la petroquímica es un acuerdo de la comisión parlamentaria nacida tras el grave accidente de Iqoxe. ¿No cree que tendría que estar ya funcionando, para tranquilidad de los vecinos?

Va a ser una medida, no la única. Si además está refrendada por un acuerdo parlamentario, le vamos a dar cumplimiento inmediato.

Hay mucha incertidumbre respecto a la gestión de los fondos europeos. Tarragona tiene una apuesta importante ligada al hidrógeno verde. ¿Qué papel va a tener el Govern en la llegada efectiva de estos fondos? ¿Cómo va a trabajarse con las entidades locales?

Pues con mucha cercanía. Esta es una de las principales preocupaciones. La segunda prioridad de mi Govern va a ser la reactivación económica. Tenemos la fortuna de tener un plan Marshall europeo. Europa marca los ejes principales, que son la transformación de la economía en una economía sostenible y verde –el green new deal–, y la digitalización. El proyecto del hidrógeno verde cae claramente en el primer capítulo. Hay que estar centrado en esto, no en otras cosas. Porque esto tiene un calendario. Exige un trabajo de mucha escucha, con los alcaldes, con los municipios, y de mucha coordinación con el Gobierno de España, que es quien al final va a presentar estos proyectos. Le vamos a dar prioridad.

«Quien da protagonismo a la ultraderecha es quien hace decisivo su voto. Los que le dan protagonismo son ERC, JxCat, PDeCAT, PP y Cs»

¿Va a haber transparencia en la gestión de estos fondos europeos? En la votación del decreto ley que establece el sistema para absorber ese dinero, la oposición les criticó falta de transparencia.

Lo que hubo no fueron críticas, fue irresponsabilidad. ¿Usted cree que en un momento en que nos estamos jugando aprobar la administración de un plan Marshall europeo que es histórico, tiene que haber partidos que primen su interés partidista, y a las puertas de unas elecciones no votarlo? ¿A quién se le ocurre que la distribución de los fondos no va a ser transparente, si viene de Europa precisamente con exigencia de transparencia? ¿Es malo que vengan 140.000 millones de Europa? ¿O es que porque vienen de la mano de un Gobierno socialista en coalición con Unidas Podemos, ese dinero ya no sirve? Esta es la actitud de política estrecha, y de falta de altura de miras, que ha llevado a Catalunya a donde la ha llevado. Claro que va a haber transparencia. Va a haber un control público, porque hay que rendir cuentas a Europa, de cómo se gasta este dinero y por qué.

¿Aquel día, entonces, quien sí fue responsable fue Vox, por salvarle al Gobierno la votación?

Quienes fueron irresponsables fueron ERC, JxCat y el PDeCAT. Estos fondos sirven por ejemplo para el polígono petroquímico de Tarragona, y para Seat. ¿Porque son empresas del Ibex, ya entonces no valen? Hay 600.000 familias en Catalunya que viven del sector industrial. ¿Qué están diciendo ERC, JxCat y PDeCAT con su voto en contra? ¿Que porque hay elecciones quieren una derrota parlamentaria del Gobierno? Ellos fueron muy irresponsables. Y también PP y Cs.

Según las encuestas, Vox va a entrar en el Parlament. El hecho de que adquirieran protagonismo en la votación en el Congreso ese día creo que merece un comentarlo. ¿Aceptar sus votos es una manera de blanquear a la extrema derecha?

Quien da protagonismo a la ultraderecha es quien hace decisivo su voto. Los que le dan protagonismo son ERC, JxCat, PDeCAT, PP y Cs al votar en contra de los fondos europeos. De forma irresponsable y electoralista. Son ellos los que dan protagonismo a la ultraderecha.

¿Qué pasa con el Delta de l’Ebre? ¿Dejarán que desaparezca? 

No. Desde la vicepresidencia de Transición Ecológica del Gobierno, desde la delegación en Catalunya y la subdelegación en Tarragona, se está trabajando con mucha proximidad con el territorio. Yo mismo me reuní con la Taula del Delta al inicio de mi desempeño como ministro, cuando visité la zona por el temporal [Gloria]. Me llevé la gratísima sorpresa de que se había hecho un trabajo de mucho consenso entre los siete municipios que integran la Taula del Delta y se había hecho una propuesta viable. Me consta, porque he hablado con ella de este asunto, que la vicepresidenta Teresa Ribera está muy encima de este asunto y va a encontrar una línea de trabajo consistente. No puntual, sino consistente, para hacer un trabajo a medio y largo plazo para la reactivación del Delta de l’Ebre.

«Reactivaremos el Delta de l'Ebre con un plan a medio y largo plazo»

En Tarragona tenemos la sensación de que hay mucho diálogo y acuerdos pero el dinero no acaba de llegar. ¿Por qué se prometen inversiones que luego no se realizan? Por ejemplo, con la A-27, que solo ahora parece que por fin sí que avanza. ¿Va a pasar lo mismo con el Delta de l’Ebre? Pasan los meses y no se hace nada.

Mire, nosotros hemos conseguido aprobar, tres años después, unos Presupuestos posteriores a los de la era Montoro. Ahí están las partidas que van a poder desencallar estos proyectos.

¿Cuál es su postura sobre la polémica operación de compraventa de los terrenos de Hard Rock? 

No tengo información precisa de este asunto, y por lo tanto no le puedo contestar.

En todo caso, ¿cree que responde al modelo económico que necesita el territorio, que la pandemia ha demostrado que no tiene nada de resiliente y que se basa en empleos precarios? 

Que el turismo ha sido el sector más afectado por la pandemia es obvio, pero esto no condena al sector. Se va a recuperar, y yo creo que con vigor, cuando se recupere la movilidad, probablemente en el segundo semestre. Lo que estamos viviendo es una ocasión para hacer planteamientos de fondo en este sector, modernizarlo, y aquí también son una oportunidad los fondos europeos, en la línea de digitalizar y buscar otro tipo de mercados. Yo creo que hay que apostar por un turismo más sostenible, más respetuoso con el medio, y que dé servicios de calidad y trabajos de calidad y no precarios. Aquí es muy determinante la voz de los alcaldes y de las alcaldesas. Lo primero que hay que hacer es escucharles, trabajar con ellos y tener un proyecto consensuado y avalado por el territorio.

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