Este sitio web puede utilizar algunas "cookies" para mejorar su experiencia de navegación. Por favor, antes de continuar en nuestro sitio web, le recomendamos que lea la política de cookies.

El Cavet, igual que una isla desierta

Uno de los alicientes de la playa es su soledad y la cercanía a un humedal que ofrece una rica biodiversidad de vegetación y aves 

Cristina Valls

Whatsapp
La tranquilidad y el espacio entre bañistas es generoso. Foto: A. Mariné.

La tranquilidad y el espacio entre bañistas es generoso. Foto: A. Mariné.

Soledad, tranquilidad y biodiversidad. Estas tres palabras podrían definir la playa del Cavet. Para muchos, un rincón apartado parecido a una isla desierta. Muchos de sus bañistas suelen haberla frecuentado durante muchísimos años y la conocen bien. Establecen en su mayoría que ha cambiado, ha sido olvidada e incluso que luce peor a costa del florecimiento de otras playas cercanas más exitosas y saturadas de turistas.

«Está llena de piedras y muy sucia. A nosotros nos  queda cerca del apartamento, pero si trataran todas las playa como lo hacen con esta nos quedaríamos todos sin rincones que fotografiar», describe visiblemente molesto Patxi Txaso, natural de Pamplona. Junto a su familia, acaban de recogerlo todo para marcharse y preparar la comida.

La zona de gimnasia al aire libre reúne algunos deportistas aficionados. Foto: Alba Mariné. 

Txaso destaca que no hay lavapiés y que la zona no está bien cuidada. «Todo esto antes no lo veíamos. La zona ha perdido mucho y sabemos que ha sido para mantener otras playa que suelen masificarse mucho más. Por ello, los bañistas de esta zona pagamos las consecuencias», continúa. 

La zona ajardinada, que envuelve el exterior de la playa del Cavet, es generosa y reúne alargadas filas de ciclistas y deportistas aficionados en la zona de estiramientos


La zona ajardinada que envuelve el exterior de la playa del Cavet es generosa y reúne alargadas filas de ciclistas, deportistas aficionados en la zona de estiramientos y algún que otro grupo de adolescentes jugando a cartas. Risas y miradas indiscretas al compañero hacen que el juego sea más divertido. «¡Te toca a   ti! Tienes que estar más atento», se gritan los jugadores diestros a los más torpes.

La zona ajardinada tiene mucho éxito entre los ciclistas. Foto: Alba Mariné. 

El espacio que separa a los bañistas los unos de otros sorprende, unos tomando el sol y otros disfrutando del día algo nublado. «Llevaba cinco o seis años sin volver. Soy de Madrid y tengo parientes cercanos en esta zona. Cuando puedo, me escapo a la playa y me doy un paseo por Salou y alrededores. El otro día descubrí la ciudad de Reus. Muy acogedora y repleta de tiendas por todas partes. Es importante coger el coche y descubrir nuevas zonas», cuenta tranquila Yolanda Marcos. Adora la playa y unos de sus pasatiempos favoritos es viajar e instruirse.


«Cuando me canso de estar al sol, me puedo poner a fotografiar gaviotas. Si no, doy largos paseos buscando la tranquilidad. Esta playa nunca me decepciona», resuelve. De hecho, siempre que vuelve a la costa catalana la invade mucha nostalgia. Y es que como bien dice, «los autóctonos nos tratáis muy bien».    
 

Según Maite Calvete explica que la zona es acogedora y que 'lo único que se hace es perjudicarla'

Seguridad vial
Por su parte, sentada en una tumbona junto a unos familiares, descansa Maite Calvete. Es de Lérida y establece que la playa está «repleta de residuos, se debería sacar rendimiento a una playa tan tranquila, porque es lo más parecido a una cala. Es acogedora y lo único que se hace es perjudicarla».  Junto a la orilla, se encuentra Mercè Torrent, también de Lérida. Ella y demás parientes veranean por allí cada verano.

«Además de la suciedad, hay que reivindicar una mejor seguridad vial, porque delante de la playa hay un paso de peatones que muchos vehículos no respetan. De hecho, ha habido atropellos e incluso muertes. Hay que gestionar el nivel de velocidad porque, de lo contrario, muchos lo lamentaremos», concluye.

Una de las características de la playa del Cavet es su proximidad con los Humedales de la Riera de Riudoms. Allí se encuentra una zona húmeda que conserva los ecosistemas propios de estos ambientes. Por todo ello, se pueden encontrar lagunas, cañas, juncos y tarayales entre diferentes tipos de vegetación. Comprende zonas geológicas diversas como ciénagas, esteros, marismas, turberas o pantanos. Por lo que respecta a los seres vivos que se pueden encontrar en este tipo de zonas, es frecuente encontrar patos y más de cien especies de aves. 

Un ecosistema diferente próximo a la Riera

Los humedales son vitales para la supervivencia humana y se trata de un entorno muy productivo, ya que uno de sus rasgos principales es su característica de una cuna de diversidad biológica. Su terreno fangoso se debe a la alta proporción que tiene de agua, la cual suele depender de un curso estancado.

Los humedales próximos a la Riera de Riudoms conservan un ecosistema muy rico. Foto: Alba Mariné. 

La zona acostumbra a inundarse de manera permanente o intermitente. La tierra de los humedales es siempre muy fértil y la presencia de nutrientes es de lo más prolífica debido a la regeneración constante del aire que los envuelve.  

Temas

Comentarios

Lea También