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'Siempre hay uno que no se ríe'

Entrevista a Txabi franquesa, monologuista

Marc Libiano Pijoan

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El monologuista, Txabi Franquesa,actuará el jueves en Salou. Foto: J. Ángel Ribas

El monologuista, Txabi Franquesa,actuará el jueves en Salou. Foto: J. Ángel Ribas

Txabi Franquesa (Barcelona, 40 años) es humorista y actor, además de co-dirigir varias obras de teatro. Ha colaborado con Paramont Comedy y formó parte de ‘La cocina de los monólogos’, junto a Albert Boira, David Fernández y Toni Moog. Este jueves actúa City Hall Salou, con motivo del quinto aniversario de su ciclo de monólogos.

-Con un 48 de pie, no me diga que nunca ha pensado en dedicarle un monólogo a su calzado.

- Sinceramente nunca lo había pensado. Con ese calzado te sujetas mejor, te lo aseguro. Además, mido 1.90, así que la proporción está bastante bien, tampoco creo que sea tan exagerado (sonríe).

-Oiga, usted ha trabajado con Albert Boira, que es la energía hecha persona. ¿No llegó a volverse loco?

- Es bueno rodearte de gente que desprende tanta fuerza, tanta energía. Con él he aprendido mucho y creo que nos hemos compenetrado a la perfección. Es un torbellino del humor. Un tipo fascinante.

-Este jueves actuará en City Hall, una sala para 200 personas. ¿Será como volver a la tierra?

- Sin duda. Será como estar acostumbrado a jugar en el Camp Nou y de repente verte en el campo del Alcoyano. Y no lo digo de forma despectiva, todo lo contrario. Para mí es un ejercicio necesario. De repente te reencuentras con tus inicios y le das valor a todo ese camino que has tenido que recorrer. Será un placer actuar allí.

-¿Le gusta ver las caras de la gente o prefiere mirar al infinito en un escenario?

- No no, me encanta ver las caras del público. Incluso interactuar con ellos siempre que se dé la ocasión. Con el tiempo ganas experiencia, aunque hay una cosa que nunca falla. Por mucho que gustes, siempre hay uno ahí abajo que no se ríe. Le ves la cara y piensas. «No le hago ni puta gracia».

-¿Ha superado ya ese cosquilleo insoportable antes de cada actuación?

- Es imposible. El día que eso ocurre, tendré que planteármelo seriamente. Todavía siento esas ganas de ir al lavabo antes de subir al escenario. Es lo normal y también lo necesario. Al final vivimos de esos momentos.

-Usted se mueve en el teatro, en la televisión, en el cine e incluso se ha animado a escribir un libro. ¿Es un tipo valiente o un loco directamente?

- Puede que sea una mezcla de las dos cosas, pero también forma parte de una necesidad de evolucionar. Creo que la vida, en general, es para gente valiente, aunque no niego que tengo una parte de loco.

-Hace un tiempo, también en una entrevista, el monologuista cambrilense, Javi Benítez, al que conoce bien, me decía que no por pagar más, el humor es mejor.

- Claro. Es como ir al Camp Nou un día y pagar una pasta por una entrada y ver un partido malo. No siempre la inversión económica va de la mano de un buen espectáculo. Por otro lado, hay gente más anónima que se lo curra mucho y hace muy buen humor. Eso es una auténtica realidad.

-Ha formado parte del espectáculo The Hole II, ¿alguna anécdota surrealista que le haya ocurrido?

- Durante la actuación hay un momento en el que salgo como volando, aunque sujeto claro. Es la escenificación. No hace mucho salí volando literalmente. Algo falló y sentí esa sensación de estar por los aires sin saber muy bien porqué. Ya sabes, cosas que a veces van con el oficio.

-Entonces viene dispuesto a liarla un poco en Salou este jueves. ¿Qué tiene preparado?

- Ahí estaremos. Simplemente lo que deseo es que la gente pase un buen rato y se divierta. Que invierta un poco de tiempo en intentar sonreír, es la mejor inversión en la vida.

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